Conspiraciones

OxyMonster, el barón de la droga del ciberespacio

Uno de los negocios más fructíferos de Internet es el comercio de drogas y otras sustancias prohibidas en la Dark Net

20 de Junio de 2019 (17:03 CET)

El barón de la droga del ciberespacio
El barón de la droga del ciberespacio

De este modo, comienzan a aflorar nuevos barones millonarios que poco o nada tienen que envidiar a los dirigentes más célebres de los cárteles de narcotráfico y, hoy día, protagonistas de tramas cinematográficas. Uno de estos cibernéticos señores de la droga acaba de ser capturado y sentenciado a 20 años cárcel en los EEUU. 

Series de gran éxito como Narcos –de Netflix– o la española Fariña han vuelto a poner de moda lo que en sí mismo es todo un género cinematográfico: el mundo de las drogas, su comercio y persecución. Como público, estamos  costumbrados a leer noticias acerca de operativos de lucha contra el narcotráfico, captura de mafiosos y lavado de dinero a través de grandes cárteles internacionales que despliegan sus tentáculos financieros por medio planeta. Pero  Internet ha alumbrado nuevos barones de la droga cuyo ecosistema natural y fuente de negocio es el ciberespacio. Uno de ellos, Gal Vallerius, al que ciertos medios han apodado como el “Pablo Escobar francés”, acaba de ser condenado a 20 años de cárcel en los EEUU y su historia difiere radicalmente de aquellos otros narcotraficantes de postín que protagonizan películas y novelas.

DREAM MARKET

Hacia finales de 2013 se fundó en Internet un espacio reservado para la compraventa de productos al que se accedía mediante navegación anónima. Las transacciones debían ser efectuadas a través de criptomonedas como el bitcoin, cuyo anonimato también está garantizado. De este modo, aquel mercado recién nacido enseguida acabó frecuentado por cuantos deseaban hacer negocios sin dejar rastro. Ideal para toda clase de contenidos ilegales desde la oferta de paquetes de datos personales hasta la comercialización de drogas.

OXYMONSTER, EL NOMBRE DE LA BESTIA

Dentro de Dream Market, Gal Vallerius comenzó tímidamente vendiendo medicamentos psicoestimulantes potentes y analgésicos opiáceos como OxyContin y Ritalin. Sus actividades y presencia en esta Red le hicieron ganar peso progresivamente dentro de ella, siempre bajo el pseudónimo de OxyMonster. Finalmente, adquirió el estatus de administrador y moderador senior de todo el tinglado lo que captó la atención de las autoridades. Mientras tanto,
Vallerius residía en Plusquellec, localidad del noroeste francés con 600 habitantes. Allí pasaba desapercibido, disfrutando una vida modesta junto a su esposa Yasmin y con fama de excéntrico encantador entre sus vecinos.

TRAS LA PISTA

Perseguir a un narcotraficante por la Red nada tiene que ver con mandar a la DEA al asalto de una recóndita selva americana o de una confortable mansión celosamente guardada. Los delitos en Internet suponen ingresar en un baile de máscaras. En el caso de OxyMonster, los federales empezaron a seguir las transacciones en bitcoins desde Dream Market a través de dicho nick. Luego, se pasó a buscar la identidad real tras el nombre de usuario y así los investigadores cotejaron la manera en que se expresaba por escrito OxyMonster en Dream Market con los textos públicos  de Vallerius en sus cuentas de Twitter e Instagram. Llegaron a la conclusión de que estaban ante la misma 
persona. Una coincidencia lingüística muy llamativa consistía en que ambos perfiles solían despedir sus mensajes con la palabra cheers seguida de signos de exclamación. Igualmente, OxyMonster y Vallerius acostumbraban a
intercalar expresiones en francés dentro de sus comentarios en inglés.

ARRESTADO POR LOS PELOS

OxyMonster fue detenido el 31 de agosto de 2017 en el Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta mientras estaba de escala hacia Austin, Texas. En esa ciudad Vallerius tenía intención de participar en los Campeonatos Mundiales de Barba y Bigote –WBMC– dentro de la categoría de “Barba completa”, para lo que se exige una comprendida entre 30,1 y 45 cm. Este requisito lo cumplía con creces nuestro barón de la droga pues llevaba años luciendo una inconfundible y tupida barba pelirroja con la cual, en 2015, ya había quedado octavo en el campeonato mundial celebrado en Austria y quinto en una competición europea dos años después. Una vez interceptado en el aeropuerto y revisado su ordenador portátil, la DEA halló las credenciales para entrar en la cuenta de OxyMonster, abrir sesión en Dream Market y el equivalente a unos 500.000 dólares en bitcoins. 

JUICIO Y CONDENA

El juicio contra Oximonster comenzó el 12 de junio de 2018 en Miami y finalizó en octubre con una sentencia de veinte años de cárcel y una sanción de 1,5 millones de dólares. Vallerius fue acusado de conspirar para vender sustancias y lavar dinero. A pesar de todo, tuvo cierta suerte puesto que la fiscalía solicitó una pena muy superior, justo el doble. Sin embargo, el reo aceptó colaborar en la lucha contra el narcotráfico en Internet. Una buena disposición que le propició la rebaja sustancial de la condena. 

 

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