Enigmas y anomalía

Nacida de madre virgen

Algunas especies protagonizan la partenogénesis, un tipo de reproducción asexual pero: ¿pueden experimentarlo las hembras humanas?

Josep Guijarro

Periodista y escritor

24 de diciembre de 2021 (09:26 CET)

Nacida de madre virgen
Nacida de madre virgen

Thelma es una pitón reticulada de seis metros de largo que vivía sola en cautividad, concretamente en el zoológico de Louisville, a orillas del río Ohio, en el estado de Kentucky. Y digo que "vivía" –en pretérito–  porque para pasmo de cuidadores y científicos, Thelma quedó embarazada sin haber conocido macho alguno y puso 61 huevos, de los que salieron seis crías saludables, todas hembra. El caso de esta serpiente es el primero documentado de partenogénesis en su especie.

Los nacimientos de madres vírgenes se dan en muchas especies animales, pero ¿y en los mamíferos?

La partenogénesis es un tipo de reproducción asexual muy llamativo del reino animal que permite a las hembras de ciertas especies reproducirse mediante la formación de gametos haploides por mitosis. En otras palabras: las hembras son capaces de desarrollar nuevos embriones a partir de su material genético materno.

Paternogenesis
Partenogenesis mitosis

En los últimos cien años, los científicos han descubierto como los nacimientos de madres vírgenes se dan en muchas especies: anfibios, reptiles, peces cartilaginosos y óseos, y también en las aves, pero: ¿y en los mamíferos? ¿Es posible que una mujer pueda reproducirse sin la aportación de un varón? ¿Pueden existir las madres "vírgenes"?

En la década de los 30 del siglo pasado, uno de los padres de la píldora anticonceptiva, Gregory Pincus, de la Universidad de Harvard, comenzó a investigar los sistemas reproductivos de los mamíferos y aseguró haber generado partenogénesis en conejos. Sus técnicas generaron mucha controversia dado que otros científicos no pudieron repetir la experiencia.

Solo catorce años después, una enfermera alemana llamada Emminaire Jones fue al médico porque llevaba días con mareos y vómitos. El galeno, tras examinar a la joven de 19 años, le dijo que estaba embarazada.

Emminaire, sin embargo, aseguraba ser virgen, no haber tenido relaciones sexuales con nadie. Ni sus padres la creyeron

Nueve meses después, tras un embarazo terrible y un parto aún más complicado dio a luz a Mónica. Herida en el orgullo, tras la Segunda Guerra Mundial se trasladó a Londres donde se casó con un ciudadano británico y conocimos su caso gracias a una periodista del Sunday Pictorial (que después se convirtió en el Sunday Mirror).

Siguiendo la sugerencia de la genetista Helen Spurway quien, en 1955, describió cómo la hembra de una especie de pez guppy podía reproducirse mientras estaba separada del macho y señalaba la creación en laboratorio de conejos sin padre, el periódico se lanzó a la búsqueda de madres vírgenes. No se ofreció ninguna recompensa económica. El llamamiento era para "ayudar a la investigación médica". El único beneficio para las mujeres que respondieron era tapar las bocas de quienes dudaban de sus embarazos virginales.

De las diecinueve mujeres que contactaron con el periódico, once fueron descartadas de inmediato. Seis más salieron de la investigación tras descubrir que las madres y sus hijas tenían grupos sanguíneos distintos. Otra fue eliminada porque el color de los ojos era distinto entre madre e hija. Sólo quedaron Emminaire y Mónica que a la sazón ya había cumplido los diez años.

Entre noviembre de 1955 y junio de 1956, fueron sometidas a una serie de experimentos ideados por un equipo de especialistas dirigidos por el Dr. Stanley Balfour-Lynn, del Guy's and Queen Charlotte's Hospital de Londres. 

Los resultados de las pruebas eran compatibles con un caso de nacimiento virginal

Las pruebas confirmaron que madre e hija tenían sangre, saliva y sentido del gusto idénticos, todo aparentemente compatible con un caso de nacimiento virginal.

El Sunday Pictorial publicó un artículo titulado Mi bebé nació sin un hombre con la fotografía de madre e hija, luciendo sorprendentes similitudes físicas.

Recortes de prensa de la época
Recortes de prensa de la época

Aparte de su parecido físico, más allá del que lógicamente tienen madre e hija, sus similitudes biológicas eran más propias de hermanas gemelas. El Dr. Stanley Balfour-Lynn se convenció de que se trataba de un caso de partenogénesis humana.

Emminaire, curiosamente, quiso volver a ser madre y no pudo

En 1956 publicó un artículo en la revista British Medical Journal con el caso de Emminaire y otros dos más, que provocaron gran polémica entre los científicos de la época. A pesar de los desacuerdos públicos entre los académicos en la revista médica The Lancet, nunca se pudo desacreditar la historia.

Décadas más tarde, en 2004, un grupo de científicos anunció que había diseñado genéticamente un ratón capaz de dar a luz sin intervención masculina. Las crías no solo sobrevivieron sino que fueron capaces de críar posteriormente. A pesar de las evidencias, la mayoría de investigadores dicen que sigue siendo poco probable que un mamífero virgen dé a luz sin intervención de un macho debido a algunos aspectos fundamentales de su biología.

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