Civilizaciones perdidas

Antikythera, la máquina imposible

No hay nada similar en todo el mundo antiguo. La máquina de Antikythera es una extraña y compleja pieza que fue encontrada en un barco hundido, junto a la isla griega del mismo nombre, y que plantea un evidente problema: que no hay nada parecido hasta más de mil años después… Por eso del 27 de diciembre al 4 de enero, en nuestro viaje de fin de año a Grecia no desaprovecharemos la oportunidad de ir a verla...

22 de Octubre de 2019 (17:00 CET)

Antikythera, la máquina imposible
Antikythera, la máquina imposible

Un ooparts es un objeto imposible, una pieza que aparece de repente en un contexto geográfico y cronológico que no le pertenece. Por eso son conocidos como «objetos fuera de su tiempo» –ooparts, del ingles Out Of Place Artifacts–. De estos se han encontrado varios, la mayoría falsos; desde un martillo con su cabeza de metal en un estrato de hace millones de años a huellas fosilizadas de sandalias junto a otras de dinosaurios. Sin embargo, el único que es considerado real y que además supone un enigma de dimensiones descomunales, es la conocida como máquina de Antikythera, que meses atrás ha escrito su última página. Y lo ha hecho porque en el lugar del naufragio donde fue hallada en el año 1900, a sesenta metros de profundidad, han sido descubiertas varias piezas más, entre las que destacan unas esculturas –o parte de las mismas–, la tapa de un sarcófago y un extraño disco dorado –se cree que de bronce– que podría formar parte del mecanismo más sorprendente del pasado. Pero conozcamos un poco más de este asunto.

Será un viaje inolvidable, del 27 de diciembre al 4 de enero. Y visitaremos Grecia de la mano del conocimiento misterioso, ocultista y heterodoxo de dos expertos únicos... Más datos en www.rutasmisterio.es

En 1900 varios pescadores de esponjas se encontraban buceando en las inmediaciones de la isla de Antikythera, en Grecia. Era un trabajo duro pero al menos les permitía vivir bien. Fue en una de las inmersiones cuando uno de ellos regresó de las profundidades blanco como un cirio. Porque según aseguró a los compañeros que le esperaban sentados plácidamente en la barca, a varias decenas de metros de profundidad había descubierto los cuerpos de varias mujeres desnudas, y por supuesto muertas. Los estudios posteriores, llevados a cabo por arqueólogos submarinos, desvelaron que no se trataba de mujeres, sino de estatuas de bronce y mármol que pertenecían a un pecio hundido, seguramente en el siglo I a.C. Por tanto seguramente se trataba de un barco romano asaltado en esta zona especialmente atractiva para los piratas de aquel tiempo.

Las piezas fueron rescatadas una a una y llevadas al Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Durante décadas permanecieron olvidadas, esperando a que alguien se interesase por ellas. Por eso, cuando al fin se decidió que había llegado el momento de saber más sobre aquel hundimiento, es cuando llegaron las sorpresas. Porque entre las diferentes piezas había una muy extraña, diferente… Se trataba de un objeto que parecía estar compuesto por varias ruedas dentadas y que mostraba inscripciones en las esferas que lo componía. ¿De qué se trataba? Tras más de un siglo de investigación los arqueólogos han determinado que estamos ante un prodigio imposible, al menos para aquel tiempo ya que algo similar no aparece hasta bien entrada la Edad Media en Europa. Hablamos de un mecanismo capaz de predecir las posiciones del Sol, la Luna o los planetas, que además posee un calendario de estrellas y una esfera de predicción de eclipses…

Antikythera maquina
 

El nuevo hallazgo de más piezas en el lugar del hundimiento –porque hay que decir que el proyecto de excavación subacuática no se ha cerrado jamás– es parte de los trabajos que están llevando a cabo arqueólogos marinos como Brendan Foley, que en compañía del también arqueólogo griego Theotokis Theodoulou, del Ephorate of Underwater Antiquities, llevan años buscando un segundo pecio hundido, en la convicción de que podría haber más piezas, o quién sabe si una máquina más oculta entre el lodo de las profundidades. Porque están igualmente convencidos de que un barco así no viajaba sólo, sino que lo hacía seguramente escoltado al menos por otros dos que seguramente fueron los primeros en sufrir los ataques de los piratas y por consiguiente en ser hundidos.

Sea como fuere visitaremos los restos de este prodigio del pasado como es la máquina de Antikythera, tan envuelto de enigmas, en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas… ¡y celebraremos la llegada de 2020! ¿Te apuntas?

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Comentarios (1)

Miguel Esteva Hace 24 días
estos temas son muy interesantes, quisiera saber mas en el futuro.

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Portada Año Cero Noviembre 2019

Nº 352, Noviembre de 2019

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