Civilizaciones perdidas

Descubren un tesoro inca hundido en Florida

En una ubicación desconocida entre cabo cañaveral y Fuerte Pierce (Florida), una compañía cazatesoros asegura haber encontrado un tesoro perteneciente a la corona española, que incluiría el ajuar de una tumba inca: una máscara rodeada de enigmas...

Josep Guijarro

Sociólogo, periodista y escritor

13 de Junio de 2019 (17:36 CET)

Descubren un tesoro inca hundido en Florida
Descubren un tesoro inca hundido en Florida

Las costas de Melbourne, no la ciudad australiana, sino la localidad situada en la llamada «Costa Espacial de Florida», guardan un increíble tesoro. No nos referimos a sus cristalinas playas de arena blanca, ni a su radiante Sol, sino a un tesoro de verdad valorado en varios millones de dólares. Para acreditarlo, investigadores de la Seafarer Exploration Corporation, una compañía de exploración y salvamento submarina que cotiza en bolsa, mostraron el pasado 21 de enero una antigua máscara funeraria precolombina que formaría parte del cargamento de un barco español que navegaba de Cuba a España en 1715 y que habría naufragado tras un huracán

La compañía «cazatesoros» mantiene un celoso mutismo acerca del lugar concreto donde se encuentra el pecio, aunque se sabe que los investigadores obtuvieron los permisos en julio de 2014 y que los renovaron en julio de 2016, de la Oficina de Investigación Arqueológica de Florida, para un área situada al sur de cabo Cañaveral. Es allí donde se hundió, según los registros, la Flota 1715. Con ese nombre se conoce a «la combinación de los Galeones de Tierra Firme y la Flota de Nueva España que unieron fuerzas en La Habana, el 24 de julio de 1715», explica el arqueólogo español Teodoro Fondón Ramos. Tres días más tarde zarparon de Cuba y navegaron el estrecho de la Florida, «buscando los vientos que llevarían a la flota a través del Atlántico hasta España. Pero nunca llegaron», agrega. En efecto, el 31 de julio la flota fue arrasada por un huracán y arrojada a los arrecifes de la costa este de Florida, en la zona actualmente comprendida entre cabo Cañaveral y Fuerte Pierce. El balance fue desolador: se hundieron los once barcos y perdieron la vida casi la mitad de los tripulantes, unas 2.500 personas. Aunque acudieron en su auxilio de forma inmediata, los restos se habían dispersado por una zona tan amplia que la mayor parte de la carga se perdió en el océano, donde ha permanecido los últimos 300 años. 
 

UN CONTENIDO INCREÍBLE

«Se sabe que la Flota 1715 llevaba tesoros significativos y artefactos históricamente valiosos», ha declarado a la prensa el Dr. Mike Torres, profesor adjunto del Instituto de Tecnología de Massachusetts y miembro de la expedición que busca este naufragio en particular. El profesor asegura que todo empezó con el hallazgo de una antigua máscara varada en una playa. En su opinión se trata de una máscara funeraria inca que habría sido robada por los españoles de una «tumba muy especial» de Perú. Torres añade a un canal de televisión de Orlando que la máscara está hecha principalmente de cobre, oro y plata, «incluyendo también iridio», un material que, según dice, procedería de un meteorito. Y es aquí donde patina –intencionadamente o no– el profesor del MIT, pues cree que estaríamos «ante uno de los más antiguos ejemplos de la fundición del metal en América» y otorga una antigüedad a la máscara de ¡12.000 años! O es un artefacto «atlante» o miente, pues si es inca tuvo que ser forjada, como muy tarde, hace 800 años. Si la máscara en cuestión forma parte del naufragio de la Flota 1715, de buques como el Nieves, el Carmen, el Regla y el San Román, el botín en monedas de plata y oro es cuantioso. Si la Seafarer Exploration Corp. recupera el tesoro, tendrán derecho al 80% de su valor. Esperemos que  después lleguen las respuestas sobre la máscara…
 

LA MALDICIÓN DE MOCTEZUMA II

Scott Wolter es un geólogo forense norteamericano con bastante fama en su país, porque desde hace años dirige y presenta un programa de televisión llamado America Unearthed –«América desenterrada»–. Pero si es especialmente conocido es porque lleva años buscando el tesoro maldito de Moctezuma II en las montañas de Utah, concretamente en las Montañas de la Superstición, en Arizona. Al parecer se trata de una mina de oro –un tesoro en sí misma–  escubierta en el siglo XVI, y de la que se asegura que quienes van en su busca jamás regresan, víctimas de una maldición… De hecho, la última víctima ha sido, en 2002, Brandt Child, que tras iniciar la búsqueda del tesoro murió de  manera extraña tras colisionar con un caballo, dando más impulso a la leyenda de que aquél está maldito, y quienes lo buscan, mueren. Maldición y fallecimientos que no parecen afectar al citado Scott Wolter, que ya ha anunciado la expedición definitiva para hallar el tesoro de Moctezuma. Veremos qué sucede…

 

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