Historia oculta

Los secretos del castillo templario

Los castillos templarios tienen muchos secretos. Por este motivo nos vamos a acercar del 29 de noviembre al 1 de diciembre, como parte de una ruta más extensa, a uno de los más representativos: el de Ponferrada, acompañados del director de AÑO/Cero y del escritor Juan Ignacio Cuesta. Ahí va un avance…

21 de Octubre de 2019 (13:00 CET)

Los secretos del castillo templario
Los secretos del castillo templario

Es el icono de la arquitectura templaria en nuestro país. El lugar fue ocupado desde tiempos pretéritos, primero por un castro celta, y posteriormente por una fortificación romana que sería restaurada en parte para acoger el imponente castillo que vemos ahora. Fue en el año 1178 cuando los reyes leoneses entregaron la encomienda a los caballeros de la Orden del Temple para que se encargaran de su administración. Y éstos así lo hicieron, dando pie a una de las etapas más legendarias de la historia de estas tierras. 

Esta es la segunda parada de nuestra ruta de fin de semana del 29 de noviembre al 1 de diciembre. Si quieres saber más pincha en la pestaña de VIAJES Y CONGRESOS de esta misma web, en el apartado de «Ruta del símbolo y la mitología celta». 

Lo que rápidamente llama poderosamente la atención de los historiadores, es el hecho de que en muy poco tiempo se acumularan en este enclave una enorme cantidad de caballeros. Al fin y al cabo el enemigo musulmán se encontraba muy lejos, y aquí los caminos a proteger eran pocos y controlados. Por tanto no había razón para tanto guerrero. No, salvo que atendiendo a las palabras del maestro Juan García Atienza aceptemos que «los emplazamientos clave de los templarios coincidían con lugares en los que pueden encontrarse restos, recuerdos o manifestaciones tardías bajo formas de costumbres o tradiciones, de enclaves de especial importancia religiosa o mágica a través de los siglos». Y en ese sentido, con el Camino de Santiago tan próximo, qué duda cabe que la acumulación de saberes ancestrales y de otros elementos más materiales podían haber despertado el interés de una Orden que creía en algo más que lo evidente. Porque no debemos de olvidar que ésta fue tierra de paso de miles de personas a lo largo de los siglos, pero también que un poco más arriba –geográficamente hablando– habitó un personaje que se mantuvo entre las aguas del druidismo céltico y de la recién aceptada religión cristiana, del que el aquitano Sulpicio Severo aseguró «que había ejercido las artes mágicas desde su juventud». Este hombre, que habitó en el siglo IV d.C., se llamó Prisciliano, fue obispo y mártir, y para muchos es la persona que enterrada en Santiago de Compostela.

Por otro lado no hay que olvidar que junto a Ponferrada se encontraban las minas de oro romanas de Las Médulas, que seguro también influyeron a la hora de decantar una ubicación u otra para situar el castillo.

Esta es zona de pueblos malditos como los maragatos, y de lugares sagrados como el pico Teleno, venerado desde la propia prehistoria. 

Miguel A. Varela, en su fantástico artículo Los Templarios y sus laberintos, al respecto de la función del castillo es muy claro: «La tesis de la defensa del peregrino también se tambalea si se analiza la escasa presencia de la Orden a lo largo de la Ruta, con apenas otro par de posesiones en Castilla, Galicia y Navarra. En parte, ya hemos visto que la Orden buscaba algo más. En la villa protagonizan, además, un episodio oscuro: en el año 1204 son expulsados de ella por un período de siete año (…). En cualquier caso, entre finales del siglo XII y principios del XIII, los templarios estaban en Ponferrada construyendo la fortaleza que hoy lleva su nombre. La historia ortodoxa cuestiona hoy el alcance de lo templario en la construcción conservada en ruinas. Como ocurre con la arquitectura militar, este sector de la investigación sostiene que tampoco se puede determinar con claridad si los edificios religiosos atribuidos a la Orden "fueron elevados por los Templarios o si, por el contrario, les fueron encomendados ya construidos". En cualquier caso, no es la ortodoxia lo que nos interesa ahora sino los laberintos de la leyenda y, en este sentido, el castillo de Ponferrada es un auténtico paradigma del templarismo español”.

secreto castillo templario
 

Y es que hay más, porque son muchas esas leyendas a las que hace alusión el investigador que asocian al de Ponferrada con uno de esos objetos sagrados de los que ya hemos hablado en estas páginas, el Lignum Crucis, y por supuesto con su imagen de devoción más preciada: las Vírgenes negras. Varela, tirando de leyenda afirma que «inmediatamente relacionado con la propia construcción del castillo y los Templarios, surge el mito de la aparición de la Virgen, que algunos autores, quizá exagerando su celo histórico, se atreven incluso a fechar en el año 1200. Estamos, además, ante una Virgen negra».

Otro elemento vinculado a los Templarios ponferradinos es el Lignum Crucis. Pues bien, en el Museo de la Catedral de Astorga se guarda el que la tradición atribuye a los Templarios de Ponferrada y sobre cuyos poderes existen un  leyendas poco conocidas en las que merece la pena detenerse… y que comentaremos a lo largo de este aparsionante viaje…

 

Tesoros, claves ocultas, Vírgenes negras, caminos iniciáticos… ¿Faltan argumentos para no hacer parada en él? 

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