Creencias

Escuela para exorcistas

¿Quién organiza los cursos para exorcistas de los que tanto se habla? ¿Qué materias se imparten? Hemos hablado con un alumno de estos cursos de los que ahora es profesor. David Cuevas.

espacio misterio

20 de Diciembre de 2018 (12:08 CET)

Escuela para exorcistas
Escuela para exorcistas

¿Cómo se organizó el curso para exorcistas en el que tú participaste, Luis?

Pues lo primero que habría que matizar, al contrario de lo que muchos piensan, es que no está organizado por Wl Vaticano, sino por el Instituto Sacerdos, una entidad perteneciente a los Legionarios de Cristo. Ellos crearon este curso que recibía el nombre de Exorcismos, oración y liberación. El amparo institucional académico se lo da la Universidad Europea de Roma y el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, perteneciente también a los mentados Legionarios de Cristo. Cuenta, eso sí, con un apoyo de, entre otros, la Santa Sede y del GRIS, un grupo de investigación e informacion socioreligiosa, dedicado a sectas, esoterismo, estafa de videntes, etc.

¿Y por qué decides hacer el curso?

Lo hice como alumno, de manera autodidacta, en 2015. Piensa que yo ni soy exorcista ni tengo intención de serlo. Quería obtener información debido a las consultas, algunas rarísimas, que me llegan por mediación de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES). Y la verdad es que me gustó mucho, pues el curso cubría la posesión demoniaca y el exorcismo desde diferentes prismas: el teológico, el jurídico –tanto legal como canónico–, el médico –psicológico y psiquiátrico–, el farmacológico, el satanismo, la ciencia –escepticismo–… Es un curso multidisciplinar, que ofrece información suficiente sobre toda la influencia del demonio a quien se dedique a ello, tanto exorcistas como personas que trabajan con los exorcistas. Hay unos 200 alumnos cada año, incluso de Corea viene un grupo numeroso.

¿Nos das más detalles?

Se hace en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, como he dicho, a las afueras de Roma. Dura de lunes a sábado y es intensivo. Conferencia tras conferencia de una hora cada una en el gran salón de actos de esta universidad, todas dictadas en italiano y con traducción simultánea al menos a inglés, español y coreano.

¿Proporcionan al finalizar el citado curso algún tipo de titulación especial?

Dan una especie de certificado de asistencia, pero cuidado con esto, pues en las primeras ediciones del curso hubo alumnos que, al llegar a sus lugares de origen, se autoproclamaban exorcistas, y eso no es así.

Para ordenarse exorcista no sólo hay que ser sacerdote, sino disponer de la encomienda del obispo para ello, independientemente de la realización o no del curso. Y tenemos entendido que no sólo asististe como alumno. Así es. Se pusieron en contacto conmigo, pues les interesaba que diese una charla acerca de un tema inédito en dicha formación. Se trataba del asunto de los cultos afroamericanos que sincretizan creencias de África, como el rito yoruba o el vudú, a raíz de la llegada de esclavos negros a América, algo que se transformó con la llegada del espiritismo en el siglo XIX. Acepté y estuve varios meses documentándome y entrevistándome con personas que conocen la práctica de dichos cultos, centrándome en los riesgos espirituales que adquieren las personas que entran en ellos, así como en el prisma cultural y psicológico. ¿Cómo fue la experiencia? Muy enriquecedora. Tras la conferencia se me acercaron varias personas interesadas en la materia. De hecho, un sacerdote católico brasileño me hizo una apreciación y me confesó que su padre fue sacerdote umbanda, y aproveché para consultarle varios matices sobre la materia.

¿Existe el demonio, Luis?

Sí. Ha pasado una época de desmitificación, en la que mucho se conjeturaba en la Iglesia sobre la figura del demonio como algo simbólico, pero no es así. Hablamos de un ser real. La doctrina de la Iglesia es clara ante la existencia del demonio y la posibilidad de la actuación del mismo de forma extraordinaria. La ordinaria sería la tentación –todos los días y a todas horas– mientras que la extraordinaria hace referencia a la posesión, vejación, infestación… Y en lo que respecta al exorcismo, los curas somos todoterreno y a algunos les toca la encomienda de ser nombrados exorcistas, durante un tiempo, por su obispo.

¿Cuál es tu opinión sobre casos como el de José Luis Portela, el exorcista gallego condenado por abusos sexuales a una mujer en 2016?

Al no conocer el caso concreto más allá de lo que publicaron los medios, me abstengo de hacer valoraciones. Dejando claro, eso sí, que siendo un hermano sacerdote, es condenable y rechazable todo abuso sobre una persona, ya sea sexual, de conciencia, de imposición, etc.

¿Qué opinas de la realidad de la posesión diabólica?

Hay estudiosos que creen que todo es explicable desde el punto de vista médico...
Yo siempre lo había visto con escepticismo, pero cuando me he entrevistado estos últimos años con algunos exorcistas, personas serias, solventes y preparadas que me han atestiguan sus vivencias, he dudado. Al igual que en muchos fenómenos hay enfermedad mental, hay en otros algo que va más allá y tiene una explicación preternatural –viene del demonio–.

Me han contado casos que me han convencido de esta posibilidad. ¿Nos cuentas alguno?

Una vez llegué a escuchar un testimonio de un caso de levitación, algo rarísimo en situaciones de este tipo. Se trataba de un observador, creyente pero muy escéptico, que presenció un exorcismo y vio cómo aquello daba al traste con sus pensamientos. Luego me han contado también algún episodio de xenoglosia –hablar lenguas desconocidas– y de conocer cosas que, a priori, el poseído no podía conocer.

¿Cuál es la investigación que, actualmente, realiza la Iglesia Católica para autorizar un exorcismo?

En primer lugar, ver los signos que el ritual de exorcismos plantea. Son: tener una fuerza inapropiada para la edad y complexión del sujeto, hablar lenguas desconocidas, conocer cosas que no se puedan saber por lejanía o porque estén ocultas, la aversión hacia lo sagrado… Aún así, en el propio curso de exorcismos, hubo un científico que iba relatando todos estos elementos para ver cómo el sacerdote puede ser engañado por algo que no sea de origen demoníaco y tenga una explicación racional, por rara que sea. De hecho, se intenta que haya ayuda al discernimiento por parte de psiquiatras, psicólogos o médicos que puedan hacer un diagnóstico para descartar posibles patologías naturales.

¿Pero hay un criterio estándar para discernir, precisamente, una posesión real de algo explicable?

No, no está estipulado. Depende de cada sacerdote. Es un tema delicado. La ley de la Iglesia exige que se practique el exorcismo sólo si hay una certeza moral de una posesión.

Comentabas que te habían llegado consultas de temas extraños… ¿nos pones algunos ejemplos?

Ha habido varios sujetos que se me han acercado confiándome sus curiosas experiencias, supongo que porque no soy un cura convencional que se asusta facilmente. En un par de ocasiones, se me informó directamente de hechos extraños protagonizados por dos miembros, de parentescos lejanos entre sí, de una misma familia. Puse el caso en conocimiento de un compañero exorcista. Y en otra ocasión, se me informó de un caso poltergeist que concluí yendo a bendecir la casa con agua bendita después de rezar con la familia. Todo se debía al hecho de que un miembro de la misma, residente en la casa, había practicado una serie de ritos de tipo sectario, con lo cual allí había un elemento objetivo. El caso es que, después de ir yo, aquello cesó.

¿Crees que aquello podía explicarse por medio de un cuadro sugestivo o de cualquier tipo de consigna racional?

No lo creo. Allí había algo más.

¿QUIÉN ES LUIS SANTAMARIA?
Nació en Zamora en 1982 y se licenció en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca en 2007. Realiza tareas pastorales como párroco en varias parroquias de la diócesis de Zamora y fue, en 2005, uno de los fundadores de la Red Iberoamericana de las Sectas (RIES), ejerciciendo el cargo de secretario desde entonces. E

s director de la Biblioteca-Centro de Documentación "José María Baamonde", perteneciente a la RIES, ubicada en Zamora y dedicada al fenómeno sectario y a la nueva religiosidad. También es miembro de la Sociedad Española de Ciencias de las Religiones (SECR), de la American Academy of Religion (AAR) y de la Asociación de Jóvenes Investigadores en Ciencias de las Religiones (AJICR), así como experto consejero para asuntos de sectas en la Conferencia Episcopal Española (CEE).

Lo más leído
Ver comentarios

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Nos interesa tu opinión

Revista

Portada Año Cero Diciembre 2019

Nº 353, Diciembre de 2019

Esta web utiliza 'Cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio.