Creencias

Santos de los narcotraficantes

Los santos de los narcotraficantes se encuentran en barrios de Ciudad de México a los que ni la policía entra. El miedo a morir asesinado es un buen remedio para los que se atreven a dar demasiados pasos. Pero a veces la curiosidad es más poderosa que el miedo…

espacio misterio

16 de Septiembre de 2019 (16:00 CET)

santos narcotraficantes
santos narcotraficantes

El Mercado de Sonora, en Colonia Merced Balbuena, dentro de la Delegación Venustiano Carranza, es fascinante. En este lugar es habitual encontrar todo tipo de yerberos, hechiceros, brujos o chamanes vendiendo sus prodigios, junto a figuras de vudú, tallas de Jesús de Malverde o de la Santa Muerte, y se consideran santos de los narcotraficantes. Éstos últimos artefactos, por cierto, son los más requeridos, «especialmente por los delincuentes, que son quienes saben que uno y otra conceden aquello que se les pide; que pueden llegar a matar a través de las diferentes magias que se mueven alrededor de dichas representaciones. Pero hay que saber que la Santa y Malverde te dan, pero te piden algo a cambio…», me dice Ángel Custodio, uno de los chamanes más respetados del lugar. A apenas cinco minutos se encuentra la Colonia Morelos, y en sus entrañas una de las capillas más espectaculares. El conductor me dice que él no entra allí; «ayer mismo balearon aquí a dos gringos. Sino es con policía no entro», afirma con el rostro contrariado ante mi insistencia. Morelos no es Tepito, el peor barrio de la capital, pero dicen quienes lo conocen que se le aproxima. Siguiendo el consejo de mi chofer me acerco a dos uniformados y les pido ayuda. La ayuda siempre es a cambio de algo y acceden a acompañarme.

Normalmente estos cultos nacen al abrigo de la desesperación, de la pobreza, de la necesidad…

A pesar del tráfico no tardamos demasiado. La capilla está abierta y en su interior una mujer se apresura a gritarnos: «No hablen mal de mis santos… no lo hagan». La convenzo de que no hemos recorrido miles de kilómetros para eso. La «huesuda» se encuentra junto a la entrada. Encima, en otra plataforma hay una representación más de la Santa Muerte, pero ésta parece tener un cráneo real. Y al fondo, en el lugar más santo de la capilla, se encuentra Jesús de Malverde, con una gran soga al cuello y una pistola de cristal en el bolsillo. Los elementos que tiene delante son tan eclécticos como indescriptibles. No hay duda; es un altar.

santos narcos
 
 

Cuenta la tradición que Jesús Juárez Mazo, conocido como «Malverde», nació a finales del siglo XIX en Sinaloa. Fue un bandido al más puro estilo Robin Hood, que se enfrentó a los ricos para dar de comer a los pobres. Finalmente, hacia 1909, fue atrapado y ajusticiado en la horca. Desde entonces su leyenda no ha dejado de crecer y su carácter milagrero de extenderse, especialmente entre sus compañeros de profesión. El periodista Juanjo Revenga asegura que «no hay certeza alguna ni tan siquiera de que existiese, pero para los narcos se ha convertido en un referente absoluto, en alguien que en cierto modo los entiende y por tanto exculpa sus pecados». Al parecer esta advocación nace en los años setenta cuando el narco Julio Escalante ordena matar a su propio hijo Raymundo y éste es encontrado malherido por un pescador. Poco antes el malherido se había encomendado a Malverde para que lo salvase; y al parecer así lo hizo. Desde entonces las visitas de otros grandes capos como Carrillo Fuentes, «chapo Guzmán» o Caro Quintero han sido habituales a las capillas en las que se expone la talla de este curioso santo. Otra cosa es la «huesuda». A ésta la quieren y la temen a partes iguales porque si pides sangre ella luego te exigirá sangre. Asegura Revenga que «en una capilla ambos comparten espacio, porque a ambos se les piden las mismas cosas: éxito, dinero y muerte para los enemigos». 

Relacionados
Lo más leído
Ver comentarios

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Nos interesa tu opinión

Revista

Portada Año Cero Noviembre 2019

Nº 352, Noviembre de 2019

Esta web utiliza 'Cookies' propias y de terceros para ofrecerte una mejor experiencia y servicio.