Ovnis y vida extraterrestre
26/12/2023 (08:00 CET) Actualizado: 26/12/2023 (08:00 CET)

UMMO: La conexión con el KGB

Aunque el caso Ummo parece cerrado, algunas evidencias sugieren una estrecha vinculación entre los servicios secretos soviéticos y la difusión del bulo ummita

26/12/2023 (08:00 CET) Actualizado: 26/12/2023 (08:00 CET)
La conexión entre UMMO y el KGB
La conexión entre UMMO y el KGB
Nº 390, Enero de 2023
Este artículo pertenece al Nº 390, Enero de 2023

Según el conocido periodista francés Renaud Marhic, a finales de los años 50 el servicio de desinformación de la KGB comenzó a implementar un programa político para difundir la propaganda comunista en Occidente. Para ello, se habría valido de una insólita historia: supuestamente, un grupo de representantes del Gobierno del planeta UMMO aterrizaron en nuestro planeta y, con una tenacidad envidiable, comenzaron a llamar y «bombardear» con cartas a destacados científicos y políticos de los países occidentales. Lo interesante de este caso radica en que los supuestos extraterrestres informaron de manera estrictamente confidencial que el comunismo era el único camino correcto de desarrollo para la humanidad y que en UMMO esta forma de estructura social ya se había convertido en una realidad, consiguiendo que todos –no solo los secretarios de Estado y comités regionales–, fueran extremadamente felices. 

Es difícil determinar la veracidad de esta información sobre la supuesta operación de la inteligencia soviética, pero, si realmente se llevó a cabo, solo se puede felicitar al jefe del departamento de desinformación de la KGB, el general I. I. Agayants, por su ingeniosa idea. Para simplificar su extensa investigación, Renaud Marhic –autor del libro L’Affaire Ummo, les extraterrestres que venaient du froid– decidió exponer sus conclusiones de manera seca y protocolaria:

  1. El sistema social de Ummo, en muchos sentidos, se parecía al sistema comunista soviético.
  2. Los ummitas expresaban simpatía por las figuras de la corriente marxista, ya fuera por aquellos que estaban cerca del marxismo o por aquellos cuyas ideas fueron adoptadas por la propaganda marxista.
  3. La teoría científica que subyace a la cosmología ummita nació en la Unión Soviética.
  4. Las cartas de los ummitas sobre las armas repiten los temas clásicos de la propaganda soviética.
  5. El estilo de estas cartas se asemeja a la desinformación y métodos de propaganda «negra» o «gris».
El periodista Renaud Marhic
El periodista Renaud Marhic

EXTRATERRESTRES HABLAN EN TELEVISIÓN

Lo cierto es que está del todo demostrado que la KGB realmente tenía departamentos que se ocupaban de diferentes temas de forma muy alejada a los métodos habituales de inteligencia. Periódicamente, algunos países de Occidente se convertían en grupo objetivo del departamento de desinformación de la KGB. Y así, cabe la posibilidad de que la aparición de los ummitas en la Tierra pudiera ser una de sus operaciones encubiertas. Personas desconocidas depositaron misteriosas cartas en buzones de diferentes países, desde Escandinavia hasta distintas naciones africanas e incluso Australia. En sus mensajes, los ummitas describían el funcionamiento de su mundo, muy similar al de la URSS, resaltando que su desarrollo había ido más lejos que el de la Tierra gracias al sistema sociopolítico del supuesto planeta. ¿Podrían estas cartas haber sido escritas por los oficiales de la KGB,  difundiendo la ideología colectivista soviética? Probablemente sí.

Una carta ummita en inglés dirigida a Hilary Evans
Una carta ummita en inglés dirigida a Hilary Evans

Los especialistas de la Southern TV fueron incapaces de explicar cómo la 'señal alienígena' consiguió suplantar su transmisión

Otro de estos «experimentos» de la KGB en el campo del control de masas habría tenido como objetivo a la población británica, y para ello la agencia de espionaje soviético habría conseguido interrumpir la señal de una cadena de televisión –Southern TV– en parte del país en noviembre de 1977. Durante una emisión de informativos en horario de máxima audiencia, la transmisión se interrumpió y, por espacio de seis minutos, los habitantes de los condados ingleses del sur escucharon un mensaje del oficial «Vrillon», que estaba transmitiendo un mensaje a los humanos desde el «Comando Galáctico Ashtar». Aquel mensaje supuestamente procedente del espacio pedía a los británicos que renunciaran a las armas nucleares para salvar al planeta Tierra. De este modo, la gente tendría la oportunidad de «evolucionar» y convertirse en una raza superior.

Los especialistas de la transmisión de Southern TV fueron incapaces de explicar cómo la «señal alienígena» consiguió suplantar su transmisión. El hecho tuvo tal repercusión que el mismísimo MI5, el Servicio de Seguridad británico, estuvo involucrado en la investigación del incidente, aunque no llegó a descubrir nada. Por lo tanto, la explicación más «razonable» fue la intervención de servicios de inteligencia extranjeros, a saber, los departamentos especiales de la KGB. Por supuesto, estos casos no confirman las observaciones de los oficiales de la KGB sobre los contactados, pero pueden indicar que la inteligencia soviética experimentó con nuevos medios de propaganda y, por lo tanto, se comprometió con nuevas investigaciones en el campo de la psicología y el control de masas; algo que muchos niegan ahora.

UMMITAS COMUNISTAS

El periodista Renaud Marhic «atrapó» a los ummitas por su ideología. En sus cartas enviadas a distintos destinatarios, los supuestos extraterrestres hablaban sobre todo tipo de eventos que tenían lugar en su planeta. Y, a través de estas misivas, se puede deducir que sus puntos de vista eran anticapitalistas y revolucionarios. En una palabra: aquellas cartas las había redactado alguien que había estado al frente de la lucha social, con ideas claramente comunistas que se describían obstinadamente en dichos escritos.

Entre los años 1965 y 1975 la mayor cantidad de las cartas ummitas se recibieron en España

Podría parecer que la KGB no fue muy sutil, haciendo fácil la identificación del autor o autores de tales cartas. Pero no nos apresuremos a sacar conclusiones y tratemos de analizar los hechos. Entre los años 1965 y 1975 la mayor cantidad de las misivas ummitas se recibieron en España. En aquella época, en todos los países europeos existían partidos comunistas legales, pero en España el PCE estaba prohibido y perseguido, por lo que buena parte de la vanguardia socialista española luchó por su país desde Moscú. Tras la muerte de Franco, la coalición Unión de Centro Democrático  (UCD) llegó al poder y en 1977 el Partido Comunista fue legalizado al fin. Su líder, Dolores Ibarruri, manifestó su deseo de estar con su pueblo y abandonó Moscú. De repente cesaron las cartas de los ummitas. La coincidencia llama poderosamente la atención. ¿Las cartas cesaron por la consecución de objetivos? ¿Y quién había logrado dichos objetivos? ¿Los representantes del planeta Ummo o la KGB?

Estuvo la inteligencia soviética tras UMMO
Estuvo la inteligencia soviética tras UMMO

Volviendo al punto tres de las conclusiones de Renaud Marhic sobre la teoría científica de origen soviético que parece identificarse en la cosmología ummita, se puede identificar un hecho inusual. En 1967, el famoso físico soviético Andréi Sájarov expuso su concepto cosmológico. A primera vista, parecía extraño que un físico que se había dedicado a un trabajo específico –la creación de nuevos tipos de armas nucleares–, de repente volviera su mirada hacia el Universo y comenzara a estudiar las galaxias espejo. El concepto que defendía Sájarov se asemejaba a ciencia-ficción, pero consiguió atraer la atención de otros científicos. Los investigadores, al darse cuenta de que no tenía valor práctico, percibieron la idea de Sájarov como una hipótesis que podría recibir su confirmación solo en un futuro lejano o no recibirla nunca. Lo más extraño, sin embargo, es que la idea de los «mundos espejo» fue promovida muy activamente en las cartas de los ummitas.

En 1989, los ummitas acusaron en sus cartas a la CIA de haber provocado la epidemia del SIDA

EL INCIDENTE VORONEZH

Las memorias de Sájarov no dicen nada sobre las cartas de los misteriosos extraterrestres, pero cuando el astrofísico francés Jean-Pierre Petit habló sobre un concepto similar que había encontrado en las cartas de los ummitas, Sájarov le apoyó. Debido a la específica naturaleza de su trabajo, Sájarov no podía viajar al extranjero, y tampoco podría defender públicamente sus ideas no aceptadas por el mundo científico. Algunas veces parece que las ideas están en el aire y pueden llegar a la mente de varios científicos a la vez. Pero en nuestro caso, de alguna manera aparece una conexión entre los ummitas, Sájarov y Petit. Este último llegó a confesar que fueron los «extraterrestres» quienes le condujeron a una nueva visión del universo. 

Vayamos más lejos. En 1989, los ummitas acusaron en sus cartas a la CIA de haber provocado la epidemia del SIDA. En las misivas, plantearon sin rodeos que la infección se había extendido por todo el mundo después de experimentos fallidos realizados por los estadounidenses. La información de las cartas ummitas se filtró a los medios de comunicación y pronto todos supieron que la huella de la CIA en la «enfermedad del siglo» era evidente. Tres años después, durante una entrevista a la revista francesa VSD, el general del KGB Oleg Kalugin admitió que la campaña de desinformación que había acusado a la CIA de estar implicada en la epidemia de SIDA había sido una de las brillantes operaciones del Comité para la Seguridad del Estados. Podríamos seguir presentando ejemplos similares, pero es evidente que tantas «coincidencias» resultan más que sospechosas.

La conexión ummita de Voronézh
La conexión ummita de Voronézh

Durante años, toda Europa parecía vivir bajo la influencia de los ummitas y sus cartas atravesaron incluso los océanos, pero, curiosamente, ninguna de sus cartas se recibió en la URSS. ¡Ups! Había que pensar cómo subsanar este error. ¡Y llegó la solución! En 1989, la principal agencia de comunicación de la Unión Soviética, TASS, informó que un ovni había aterrizado en el parque de la ciudad de Vorónezh, y que varios niños habían observado humanoides saliendo de la nave. La extraordinaria noticia se difundió con rapidez por todas las agencias de prensa occidental –en España el supuesto suceso llegó a abrir telediarios–. El caso fue investigado por ufólogos rusos, que dijeron haber encontrado una huella redonda. Según los cálculos, el peso del objeto que había aterrizado en el césped debía ser de al menos 10 toneladas. Los ufólogos también dijeron haber detectado un aumento de la radiación y, por si fuera poco, aseguraron haber encontrado una roca en el lugar de aterrizaje que supuestamente tenía un origen extraterrestre.

OPERACIÓN ENCUBIERTA

Pero, ¿cuál era la relación con Ummo? Cuando se pidió a los niños que dibujaran  la nave que habían visto, los pequeños describieron –y dibujaron– una especie de signo en el cuerpo de la nave que recordaba a la letra rusa «Ж» y cuyas similitudes con el símbolo del planeta Ummo es más que evidente. Mucho se ha dicho y escrito sobre el ovni de Vorónezh y, hasta el día de hoy, sigue despertando pasiones. El caso fue creciendo con la aparición de más detalles y nuevos testigos. Pero esta historia tiene una continuación real. Inmediatamente después del suceso, una comisión científica universitaria se puso a investigar. Los investigadores tomaron numerosas muestras de suelo y no encontraron cambios significativos de radiactividad. Por otra parte, el fragmento de piedra de supuesto origen extraterrestre resultó ser un vulgar trozo de mineral de hierro. En cuanto a los niños, principales testigos del caso, saturaron la historia con nuevos detalles y se encontraron notables discrepancias en sus historias. Resulta curioso que las personas que paseaban a menudo por el parque de la ciudad dijeron que había una huella en el suelo incluso antes de que aterrizara el famoso ovni.

Seres avistados en Voronezh
Seres avistados en Voronezh

En este punto, surge la siguiente pregunta: ¿por qué la agencia de comunicación más importante del país se atrevió publicar esta noticia tan poco creíble? La respuesta más lógica es que quiso destacar con una noticia sobre fenómenos anómalos, en un momento en el que la televisión y otros medios de comunicación no dejaban de emitir noticias y relatos sobre casos extraños. TASS, aparentemente, también quería llamar la atención y sacudió al mundo con una noticia sensacional: ¡tenemos un ovni!

Sin embargo, todo parece indicar que la publicación sobre el suceso fue un movimiento muy bien meditado. Daba la impresión de que realmente algo sucedió en Vorónezh y fue transmitido a través de los canales oficiales del estado. En aquel lejano 1989, con la glásnost –la apertura–, se habían abierto las compuertas al flujo de información. Y fluyeron. Parece que estaba todo bajo control. El signo de Ummo apareció en los materiales sobre el aterrizaje de supuesto ovni en Vorónezh, creando así una conexión con las cartas ummitas. Solo faltó una cosa. Para ser creíble, deberían haber aparecido los militares, pero esto nunca sucedió. Quienes han vivido en la Unión Soviética saben de sobra que cuando sucede algún fenómeno anómalo de verdad, siempre aparecen los militares acordonando el lugar del suceso, tal y como ha pasado con otros casos. ¿Había militares en Vorónezh? Pues no. Solo aparecieron dos oficiales de la KGB, pasearon por el parque observando los acontecimientos y se fueron sin más. Todo apunta a una operación encubierta del servicio de espionaje ruso y sería extraño que este rastro se pasara por alto y no se tuviera en cuenta. 

UNA EXTRAÑA CONFESIÓN

Llegamos al momento cumbre del caso sobre las cartas enviadas por los representantes del planeta Ummo y que no es otro que la confesión de José Luis Jordán Peña, repleta de puntos oscuros y nuevos interrogantes. La carta fechada el 2 de abril de 1993, una misiva de los ummitas enviada desde Cuba, sugería que Rafael Farriols interrogase a Jordán Peña sobre el asunto. En respuesta, Peña envió una larga carta en la que confesaba ser autor de las cartas, pero sin mayores explicaciones:

«Me decidí a crear un mito llamado Ummo, adornándolo con un aterrizaje falso y pistas falsas. La edición fue casi perfecta. Lo lancé mediante cartas anónimas, embellecidas con información pseudocientífica, provocando el interés que uno adivina. Más tarde, por culpa de un periodista, Javier Sierra, decidí revelar el asunto […] Para simular la voz característica de un ummita, utilicé un dispositivo de distorsión eléctrico que construí yo mismo y que le dio a mi voz, o la de cualquiera que la usara, una resonancia nasal metálica. Recuerdo escribir los reportajes los sábados y domingos por la tarde, aprovechando mis viajes a Francia, Inglaterra, etc., o los viajes de mis amigos, para enviar las cartas allí […] Lamento haber creado una experiencia que considero inmoral y que se ha vuelto en mi contra».

¡Teníamos una confesión! Sin embargo, es muy poco probable que una persona pudiera llevar a cabo un experimento social de tal calibre durante 25 años, incluso aunque hubiese contado con ayuda de algunas personas, porque de la escala del alcance de los hechos se deduce que fue algo que fue creado por una organización. Este hecho, otra vez, nos acerca al funcionamiento de la KGB y sus operaciones encubiertas. Cuando los hechos deben terminar, la KGB busca una «cabeza de turco» que reconoce su culpabilidad, llegando a acuerdos beneficiosos para el «culpable». Si recordamos el deteriorado estado de salud de José Luis Jordán Peña a la hora de confesar, es evidente que ya no tenía nada que perder, sino ganar algo que le ofreció la KGB. Y eso hizo… Quienes le entrevistaron después no pueden negar los desvaríos de Jordán Peña, que cambiaba sus testimonios pasados unos minutos.

Jean Pierre Petit
Jean Pierre Petit

Una carta extraña que induce a investigar. ¿Por qué? Pues porque tenía que aparecer una confesión. Jordán Peña, en una de las entrevistas, aseguró que para mantener la farsa durante décadas había recibido la ayuda económica e infraestructura de agencias de inteligencia extranjeras, aunque nunca aportó muchos detalles al respecto y lo que dijo era vago y contradictorio. ¡Qué curioso! ¿Tal vez, en su momento fue reclutado para la KGB, y llegado el momento tuvo que admitir su culpa, que no convenció a muchos porque muchos detalles no cuadraban?

Se han expuesto varias razones para pensar que el caso UMMO fue elaborado por una organización capaz de mantener una operación de semejante calibre durante muchos años. Cuando llegó el momento de ponerle punto final, se convirtió la historia en algo semejante a un circo, de tal modo que perdiera toda  la credibilidad, desviando las miradas hacia otro lado. Al fin y cabo, el objetivo conseguido seguramente tuvo sus recompensas.

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