Ciencia

¿Qué sentiríamos si fuésemos invisibles?

¿Cómo sería ser invisible? Bueno, pues tal publicó tiempo atrás la revista científica Scientific Reports no es posible, pero sí podemos recrear la ilusión.

espacio misterio

27 de Julio de 2020 (16:40 CET)

que sentiriamos si fuesemos invisibles
que sentiriamos si fuesemos invisibles

Fue con realidad virtual, gracias a la cual un total de 125 voluntarios pudieron sentir, no percibir, sino sentir, lo más parecido a ser invisible. Y la conclusión a la que llegaron los expertos es, entre otras cosas, que nuestra respuesta al estrés que pueden generar determinadas relaciones sociales se mitiga, o incluso desaparece cuando creemos que no nos ve nadie. Podría ser una obviedad, pero lo cierto es que ahora se demuestra que la invisibilidad nos hace menos vulnerables, y por tanto disminuye la ansiedad social ante situaciones como, por ejemplo, hablar en público.

El experimento fue muy sencillo. A los participantes se les colocó una especie de gafas de realidad virtual, gracias a las cuales, al mirar hacia abajo no veían su cuerpo; tan sólo lo que tenían alrededor. Pues bien, lo interesante además de esta prueba es que, atendiendo a los movimientos que realizaba el experimentador en la zona en la que en teoría se encontraba el cuerpo vació, como si ellos lo estuvieran viendo a través de una pantalla «en menos de un minuto, la mayoría de los participantes comenzaron ha transferir la sensación del tacto a la parte de espacio vacío donde veían el movimiento pincel y notaban un cuerpo invisible en esa posición», explicó uno de los científicos. La sensación que tuvieron entonces los participantes, y que reflejaron después es que habían experimentado como si tuvieran un cuerpo hueco transparente.

Pero hubo más: después los investigadores empezaron a apuñalar con un cuchillo la zona de espacio vacío en la que se encontraría el abdomen de los experimentados, y la ilusión demostró funcionar, porque la respuesta de sudoración de los participantes fue elevada al ver el cuchillo. Cuando por el contrario se quitaban las gafas, y veían al experimentador apuñalando el espacio vacío, esa respuesta cesaba.

Por tanto, el cerebro interpretó la amenaza en el espacio vacío como dirigida hacia el propio cuerpo cuando se experimenta la ilusión. Otras pruebas demostraron que la frecuencia cardiaca disminuía cuando se ponía a los protagonistas de la experiencia delante de un gran público que los observaba atentos, y éstos, gafas mediante, percibían que nadie los estaba viendo. Así pues, los niveles de estrés percibidos por los participantes fueron más bajos. Arvid Guterstam, miembro del equipo de investigadores, aseguró que «un ritmo cardíaco y el nivel de estrés informado fue menor cuando experimentaban la ilusión cuerpo invisible en comparación con la situación en la que experimentaron tener un cuerpo físico». Y añadió que «estos resultados son interesantes porque muestran que la forma en que percibimos el cuerpo puede cambiar la forma en que nuestro cerebro procesa las señales sociales».

Lo interesante de estos estudios es que pueden servir para desarrollar nuevas terapias para el trastorno de ansiedad social. Pero van más allá y se preguntan «si la sensación de invisibilidad afecta a la toma de decisiones morales, para asegurar que en el futuro los camuflajes de invisibilidad no nos hagan perder el sentido del bien y el mal».

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Comentarios (1)

Juan Bernal Hace 10 días
Muy interesante

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Nº 361, Agosto de 2020

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