Civilizaciones perdidas
18/07/2011 (11:59 CET)
Actualizado: 06/11/2014 (09:58 CET)
Los hombres que vinieron de Aztlán
ENIGMAS"Acababa de regresar de viaje. Por fin, podría estar en casa unos días y poner en orden las informaciones que se amontonaban sobre mi mesa. Estaba organizándome cuando recibí una llamada de la productora de un programa americano". Así comienza un apasionante viaje que forma parte del libro Otros Mundos –La Esfera, de los libros 2011–, de reciente aparición. Seguimos
Les di largas. Desde hace algún tiempo evito viajar a los Estados Unidos; no me gusta nada la forma en la que algunos aduaneros se comportan con los viajeros que intentan entrar en el país. Nos tratan como si fuéramos delincuentes. Horas de interminables colas en los mostradores de entrada, preguntas ridículas y malas caras que no te invitan, precisamente, a visitar el país.
Puso tanta obstinación que consiguió su propósito y cedí, pero puse una condición: viajaría a Miami si me daban tiempo para visitar una zona que me interesaba mucho: Arizona y la tierra de los indios hopi. Aceptaron y no tuve más remedio que preparar el viaje a los EEUU. Al llegar a Miami, volví a revivir las penurias de rigor para pasar la aduana; trámites interminables que habían empeorado desde los últimos atentados. Aún así tuve suerte y pude pasar sin demasiadas complicaciones. Por la tarde asistí al programa. Una vez terminado los productores me entregaron el billete de avión para volar hasta Arizona. Allí alguien me esperaría para llevarme hasta la reserva de los indios hopi. Sólo me pidieron que, a la vuelta, regresara al programa para hablarles de mi aventura.
En eso quedamos.
La tierra de los "pueblo"
Arizona perteneció a España durante algunos años, hasta que en 1821 pasó a control mexicano, adquiriendo su independencia en 1848. En Phoenix, la capital del Estado, me esperaba un individuo de aspecto indígena. La ciudad era muy moderna, aunque con esos toques inevitables de la colonización española. Tanto el guía como el conductor eran inmigrantes que ya llevaban varios años en el país: "Que dura la vida de estas gentes en esas tierras sin alma", pensé. Tardamos algunas horas en atravesar un territorio lleno de cactus, fiel imagen del oeste norteamericano, antes de llegar a la primera reserva.
Antes, en el hotel de Miami, ya había buscado información de los hopi: su historia, sus orígenes, sus creencias y hasta sus profecías se me habían quedado impresas desde que, años atrás, realicé varios programas hablando de ellos. Nuestro invitado, Efrén Álvarez, me dejó asombrado con sus conocimientos y esa fuerte carga de espiritualidad que aún seguían conservando. Él fue quien me contó parte de su historia, relatándome que los hopi son uno de los pueblos más antiguos de Norteamerica. Viven en la meseta central ocupando, actualmente, el territorio de la reserva federal del pueblo navajo. Su cultura se pierde en la noche de los tiempos, conservando aún tradiciones que datan de más de mil años de antigüedad; aunque su origen se remonta mucho más atrás en la historia. Él me habló, también, de Joseph F. Blumrich, un conocido ingeniero de la NASA que se apasionó por el estudio de la Biblia allá por el año 1970, concretamente por el pasaje que habla del rapto de Ezequiel por un carro de fuego. Estas investigaciones le llevaron a descubrir las tradiciones de los hopi y sus cachinas. Después de conocerlos, acabó entusiasmándose con ellos y llegó a ser muy amigo de uno de sus chamanes más importantes: "Oso Blanco". Esto es lo que podemos leer en sus conclusiones: "Joseph F. Blumrich, entusiasmado por los vuelos espaciales en la antigüedad, se entrevistó con ';Oso Blanco', un chamán de la tribu hopi, que le narró la historia de su pueblo y le habló de los siete mundos, de escudos volantes con forma de lenteja, de cómo su pueblo estuvo en contacto con los cachinas, unos enigmáticos seres de aspecto humano provenientes del planeta Toonaotekha, y de las coincidencias entre la tradición oral de esa tribu y lo dicho por Ezequiel. Estos cachinas eran capaces de trasladarse por el aire a velocidades asombrosas gracias al impulso de una ';energía magnética' y de aterrizar en cualquier parte. A bordo de esos escudos volantes trasladaron a los supervivientes del hundimiento del Tercer Mundo –Kasskara– hasta el continente americano. Siempre según las explicaciones de ';Oso Blanco', estos humanos rescatados de lo que en Occidente se conoce por Atlántida, pasaron a habitar primero América del Sur y luego el Norte. ';Nos trajeron desde el Ártico Norte, en tiempos remotos, a bordo de grandes pájaros de hierro".
(continúa la información en revista ENIGMAS 188).
Miguel Blanco
Puso tanta obstinación que consiguió su propósito y cedí, pero puse una condición: viajaría a Miami si me daban tiempo para visitar una zona que me interesaba mucho: Arizona y la tierra de los indios hopi. Aceptaron y no tuve más remedio que preparar el viaje a los EEUU. Al llegar a Miami, volví a revivir las penurias de rigor para pasar la aduana; trámites interminables que habían empeorado desde los últimos atentados. Aún así tuve suerte y pude pasar sin demasiadas complicaciones. Por la tarde asistí al programa. Una vez terminado los productores me entregaron el billete de avión para volar hasta Arizona. Allí alguien me esperaría para llevarme hasta la reserva de los indios hopi. Sólo me pidieron que, a la vuelta, regresara al programa para hablarles de mi aventura.
En eso quedamos.
La tierra de los "pueblo"
Arizona perteneció a España durante algunos años, hasta que en 1821 pasó a control mexicano, adquiriendo su independencia en 1848. En Phoenix, la capital del Estado, me esperaba un individuo de aspecto indígena. La ciudad era muy moderna, aunque con esos toques inevitables de la colonización española. Tanto el guía como el conductor eran inmigrantes que ya llevaban varios años en el país: "Que dura la vida de estas gentes en esas tierras sin alma", pensé. Tardamos algunas horas en atravesar un territorio lleno de cactus, fiel imagen del oeste norteamericano, antes de llegar a la primera reserva.
Antes, en el hotel de Miami, ya había buscado información de los hopi: su historia, sus orígenes, sus creencias y hasta sus profecías se me habían quedado impresas desde que, años atrás, realicé varios programas hablando de ellos. Nuestro invitado, Efrén Álvarez, me dejó asombrado con sus conocimientos y esa fuerte carga de espiritualidad que aún seguían conservando. Él fue quien me contó parte de su historia, relatándome que los hopi son uno de los pueblos más antiguos de Norteamerica. Viven en la meseta central ocupando, actualmente, el territorio de la reserva federal del pueblo navajo. Su cultura se pierde en la noche de los tiempos, conservando aún tradiciones que datan de más de mil años de antigüedad; aunque su origen se remonta mucho más atrás en la historia. Él me habló, también, de Joseph F. Blumrich, un conocido ingeniero de la NASA que se apasionó por el estudio de la Biblia allá por el año 1970, concretamente por el pasaje que habla del rapto de Ezequiel por un carro de fuego. Estas investigaciones le llevaron a descubrir las tradiciones de los hopi y sus cachinas. Después de conocerlos, acabó entusiasmándose con ellos y llegó a ser muy amigo de uno de sus chamanes más importantes: "Oso Blanco". Esto es lo que podemos leer en sus conclusiones: "Joseph F. Blumrich, entusiasmado por los vuelos espaciales en la antigüedad, se entrevistó con ';Oso Blanco', un chamán de la tribu hopi, que le narró la historia de su pueblo y le habló de los siete mundos, de escudos volantes con forma de lenteja, de cómo su pueblo estuvo en contacto con los cachinas, unos enigmáticos seres de aspecto humano provenientes del planeta Toonaotekha, y de las coincidencias entre la tradición oral de esa tribu y lo dicho por Ezequiel. Estos cachinas eran capaces de trasladarse por el aire a velocidades asombrosas gracias al impulso de una ';energía magnética' y de aterrizar en cualquier parte. A bordo de esos escudos volantes trasladaron a los supervivientes del hundimiento del Tercer Mundo –Kasskara– hasta el continente americano. Siempre según las explicaciones de ';Oso Blanco', estos humanos rescatados de lo que en Occidente se conoce por Atlántida, pasaron a habitar primero América del Sur y luego el Norte. ';Nos trajeron desde el Ártico Norte, en tiempos remotos, a bordo de grandes pájaros de hierro".
(continúa la información en revista ENIGMAS 188).
Miguel Blanco







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