Arqueología

Hallan restos de una maldición en la Antigua Grecia

El estudio de un frasco con huesos de pollo, encontrado en la zona comercial del Ágora de Atenas, muestra indicios de ser parte de una maldición contra decenas de personas.

irene foto autor

Periodista e Historiadora

17 de junio de 2021 (10:56 CET)

Hallan restos de una maldición en la Antigua Grecia
Hallan restos de una maldición en la Antigua Grecia

Los orígenes de la magia se remontan prácticamente a los de la humanidad y, por consiguiente, no resulta raro que los arqueólogos encuentren numerosas pruebas en diferentes escenarios de lo que podría haber constituido rituales mágicos en el pasado.

El ejemplo más reciente lo tenemos en la Antigua Grecia. Hace 2.300 años, un frasco de cerámica fue rellenado con huesos de pollo desmembrado ¿Cuál fue el verdadero motivo para hacer esto? El frasco constituía en sí mismo una auténtica maldición, con la que se pretendía matar a 55 personas.

Clavos y huesos de pollo junto a la inscripción de más de 50 nombres son los elementos de este conjuro

Es una evidencia más del uso de la magia en la Antigüedad, con los interrogantes que rodean a la composición y localización de este frasco. Aunque fue encontrado en 2006, durante la excavación en el lugar del equipo de Marcie Handler (Universidad de Cincinnati), no ha sido estudiado hasta la ahora por parte de la investigadora Jessica Lamont, profesora de Clásicas en la Universidad de Yale y cuyo artículo ha sido publicado en la revista Hesperia.

Situado junto a una moneda, debajo del piso del Edificio Comercial Clásico del Ágora de Atenas, este frasco ha sido vinculado directamente con artesanos antiguos que trabajaron en este lugar. "La olla contenía la cabeza desmembrada y las extremidades inferiores de un pollo joven", como describió Lamont. "Todas las superficies exteriores de la jarra estaban originalmente cubiertas con texto; llegando a tener más de 55 nombres inscritos, de los cuales decenas ahora sobreviven solo como letras dispersas, flotantes o trazos débiles de lápiz".

Todo esto viene se acompaña de ciertos aspectos importantes que son destacables del frasco. Lo primero es la aparición de las palabras "nos unimos", que han podido ser claramente identificadas. En segundo lugar, cabe mencionar el papel de las uñas y del pollo en la maldición, pero, sobre todo, el de los clavos, que aparecieron perforando el recipiente. Los clavos tenían "una fuerza inhibidora e inmovilizaban o restringían simbólicamente las facultades de las víctimas" a las que se estaba maldeciendo.

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Imagen del frasco, encontrado en la zona comercial del Ágora (Athenian Agora excavations)

El pollo no llegaba ni a los 7 meses de vida, por lo que, según Lamont, es posible que las personas que lo asesinaron y lo introdujeron en el fraSco tuvieran la intención de transferir "la impotencia y la incapacidad del polluelo para protegerse" a las personas a las que pretendía maldecir. Además, el hecho de que la cabeza y las patas inferiores del pollo estuvieran dentro del frasco permite ver que "al girar y perforar la cabeza y las patas inferiores del pollo, los compositores de la maldición intentaron incapacitar el uso de esas mismas partes del cuerpo en sus víctimas".

Otro aspecto que llamó la atención de la investigadora fue el hecho de que el frasco se encontraba cerca de piras quemadas con restos de animales. Seguramente fue colocado en ese lugar intencionadamente, para dotar de mayor poder y efectividad a la maldición.

Quienes elaboraron la maldición eran personas con conocimientos profundos de cómo usar la magia

EL ENIGMA DEL FRASCO

Tras un estudio detallado de la escritura que presenta el frasco, se ha podido saber que fueron dos personas distintas las que introdujeron esos nombres dentro del mismo. Lo que se refuerza más de esta investigación es que eran personas "con buen conocimiento de cómo lanzar una maldición poderosa" y bien elaborada. En cuanto a la verdadera naturaleza de esta maldición, la investigadora considera que podría estar vinculada con un caso legal. "La gran cantidad de nombres hace que una demanda inminente sea el escenario más probable", lo que llevaría a que testigos, familiar o incluso los partidarios de la oposición constituyesen una parte muy importante de esa lista de personas introducida en el frasco. Los juicios en Atenas eran muy comunes, y de hecho, eran auténticos espectáculos públicos.

En definitiva, ¿podría tratarse de una disputa laboral? Esto es lo que argumenta Lamont sobre el tema: "la maldición podría haber sido creada por artesanos que trabajaban en el edificio industrial en sí, tal vez en el periodo previo a un juicio relacionado con un conflicto entre lugares de trabajo".

Si el frasco fue realizado en torno al 300 a. C, la situación que vivía Atenas en ese momento, bastante inestable y conflictiva, encaja perfectamente con la intención manifestada a partir de esta maldición. Tras la muerte de Alejandro Magno (323 a. C), se sucedió "un periodo plagado de guerras, asedios y alianzas políticas cambiantes". Un clima hostil, de luchas de poder continuas, que podría haber facilitado este tipo de prácticas mágicas entre la sociedad.

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Nº 373, Agosto de 2021