Trump desclasificará documentos de extraterrestres
La Casa Blanca anuncia la identificación y divulgación de documentos sobre vida extraterrestre y UAP. Trump dice que Obama cometió un “grave error” al revelar secretos oficiales
Donald Trump ha acusado a Barack Obama de revelar información clasificada sobre extraterrestres y ha anunciado que ordenará iniciar el proceso de identificación y divulgación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre y los UAP (Fenómenos anómalos no identificados). El comunicado difundido, primero por la red social de Trump y después en la cuenta oficial de la Casa Blanca en X, es claro en su intención: "En base al gran interés demostrado, ordenaré al Secretario de Guerra y a otros Departamentos y Agencias pertinentes que inicien el proceso de identificación y divulgación de archivos gubernamentales relacionados con vida extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados (UAP) y objetos voladores no identificados (OVNI) ..."
"Based on the tremendous interest shown, I will be directing the Secretary of War, and other relevant Departments and Agencies, to begin the process of identifying and releasing Government files related to alien and extraterrestrial life, unidentified aerial phenomena (UAP), and… pic.twitter.com/3fKQ7wrSvi
— The White House (@WhiteHouse) February 20, 2026
Es un comunicado histórico que viene a confirmar los intensos rumores que situaban a Trump en el centro de una inminente revelación relacionada con los ovnis y la vida extraterrestre.
El presidente de los Estados Unidos no se ha conformado con en este anuncio oficial sino que acusó a Barack Obama de revelar "información clasificada", según informa la Agencia EFE. La impactante declaración tuvo lugar a bordo del Air Force One durante un viaje al estado de Georgia. “Dio información clasificada; se supone que él (Obama) no deba hacer eso”, dijo Trump a reporteros. "Cometió un grave error" -concluyó.
🚨President Trump says he may declassify the alien files, Obama revealed classified information
— UAP James (@UAPJames) February 19, 2026
Doocy: “Barack Obama said aliens are real. Have you seen any evidence of non-human visitors to Earth?”
Trump: “He gave classified information. He’s not supposed to be doing that.”… pic.twitter.com/9DbffHyVn2
A la luz de estos comentarios informales, Bret Baier de Fox News aseguró que Trump habría confirmado implícitamente que “los extraterrestres son reales”, citando a un legislador republicano. Cuando el medio preguntó a la Casa Blanca qué parte de los comentarios de Obama consideraba clasificada —si la afirmación de creer en extraterrestres o la negación de su presencia en el Área 51— la respuesta oficial fue lacónica: no hay nada que añadir.
Silencio administrativo. Y cuando hay silencio, el periodista del misterio afina el oído.

Conviene recordar el contexto. El expresidente Obama confesó en el podcast de Brian Tyler Cowen que los extraterrestres eran reales, que él no había visto ninguno y asegurando que "no están guardados en Área 51 y que allí no hay bases subterráneas… salvo que exista una gran conspiración capaz de ocultárselo incluso al presidente de los Estados Unidos."
Lo que -en apariencia- era un comentario informal y hasta jocoso, se transformó en una noticia que dio la vuelta al mundo obligando al ex mandatario a precisar sus declaraciones en la línea de que su comentario reflejaba una probabilidad científica y no un conocimiento privilegiado sobre el contacto con extraterrestres. Dijo que el universo es vasto y que muchos científicos consideran estadísticamente plausible que pueda existir vida en otros lugares, pero subrayó que durante su mandato no vio ninguna prueba que confirmara la visita de extraterrestres.
BREAKING: @BarackObama clarifies his position on aliens after his answer during the speed round of our interview went viral. pic.twitter.com/75v4jwIWGR
— Brian Tyler Cohen (@briantylercohen) February 16, 2026
Como el secretario de estado, Marco Rubio, cuando se puso en el foco por sus declaraciones en el documental The Age of Disclosure, dio un hábil pasito para atrás…
La aclaración pretendía replantear el comentario viral como una observación filosófica sobre la posibilidad cósmica, en lugar de una revelación sobre hallazgos clasificados. Pero no cuela.
Hay que recordar que Obama fue presidente de 2009 a 2017. Es decir, que durante su mandato se financió el programa AAWSAP, acrónimo en inglés de Programa de Aplicaciones de Sistemas de Armas Aeroespaciales Avanzadas que finalizó en 2012 bajo el nombre de AATIP o Programa de Identificación de Amenazas Aeroespaciales Avanzadas, ambos impulsados por el difunto Harry Raid y regados con 22 millones de dólares de dinero público bajo la supervisión de la Agencia de Inteligencia de Defensa, la DIA. ¿Es posible que la CIA o la DIA no reportara nada nada al presidente?
Ahora Trump reabre el debate en un momento geopolíticamente delicado. Estados Unidos compite en supremacía tecnológica, espacial y militar con potencias que también investigan fenómenos aéreos anómalos. En ese tablero, admitir la existencia de objetos no identificados puede tener múltiples lecturas: desde un mensaje disuasorio hasta una estrategia de control del relato público. ¿Se trata de transparencia… o de preparar a la opinión pública para una narrativa estratégica?
Muchos votantes republicanos esperaban el gesto de Trump. La también republicana por Carolina del Sur, Nancy Mace, presidenta de una de las audiencias ovni del congreso estadounidense recordó que "en octubre, escribí al Departamento de Defensa, la CIA, la NSA y el Director de Inteligencia Nacional exigiendo precisamente eso. La verdad pertenece al pueblo estadounidense."
Tonight, President Trump is directing full disclosure of UAP and UFO files. In October, I wrote to DoD, CIA, NSA, and DNI demanding exactly that. The truth belongs to the American people. pic.twitter.com/368cHkadxL
— Rep. Nancy Mace (@RepNancyMace) February 20, 2026
No olvidemos que más de la mitad de los estadounidenses, el 56 % para ser exactos, cree que los extraterrestres existen y, como Obama, no los han visto; Que el 47 % cree que han visitado la Tierra y -ojo a esto- el 73 % cree que el gobierno oculta pruebas incluso si los ovnis tuvieran otra procedencia o explicación. Son datos de una encuesta realizada en línea sobre 1.114 adultos, entre el 4 y el 9 de noviembre de 2025.
Ahora queda saber qué es lo que va a desclasificar el gobierno. La desclasificación es un proceso. Identificar archivos no equivale a revelarlos íntegramente. Y revelar no implica necesariamente confirmar hipótesis extraterrestres. La historia reciente demuestra que muchos documentos liberados llegan con amplias secciones censuradas, ambigüedades técnicas y conclusiones abiertas.
Aquí entra el segundo ángulo incómodo. ¿Y si lo que publiquen no cambia nada? ¿Y si la divulgación se limita a reiterar que existen fenómenos que desafían la identificación convencional sin atribuirlos a inteligencias no humanas?
Porque hay una diferencia abismal entre reconocer anomalías aéreas y admitir vida extraterrestre. Y esa frontera semántica ha sido el terreno favorito de la gestión institucional del misterio. Aunque uno albergue la esperanza de ver al presidente de los Estados Unidos detrás de un atril admitiendo que no estamos solos, es difícil que esto se produzca fuera del ámbito de las fake news o los memes de IA.

Como periodista especializado en estos asuntos, uno aprende que el poder rara vez revela información sensible sin calcular previamente el impacto. Cuando un presidente habla de extraterrestres, no solo comunica datos: mueve percepciones, desplaza titulares, redefine prioridades. Y eso, en plena batalla por la narrativa global, no es trivial.
La clave estará en los detalles: qué departamentos intervienen, qué plazos se establecen, qué archivos concretos se priorizan y, sobre todo, qué queda fuera. Porque a veces la información más reveladora es la que no aparece.
Estamos ante un anuncio que puede marcar época… o ante otro capítulo de la eterna ambigüedad institucional sobre los OVNIs y la vida extraterrestre.
La cuestión final no es si existen fenómenos inexplicables —eso ya está reconocido— sino si estamos asistiendo a una auténtica apertura documental o a una sofisticada gestión de la información diseñada para controlar la verdad oficial sobre una de las mayores incógnitas de nuestro tiempo. ¿Se aproxima una revelación histórica… o simplemente una nueva forma de administrar el misterio?








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