Ciencia
01/10/2007 (00:00 CET) Actualizado: 06/11/2014 (09:58 CET)

The Zodiac

La policía de San Francisco ha reabierto el caso de Zodiac, un asesino en serie que causó pavor hace 30 años. Y aunque el caso sigue sin resolverse, las cada vez más avanzadas técnicas de investigación servirán para que, antes o después, se conozca la identidad del criminal más buscado de la historia reciente de los Estados Unidos.

01/10/2007 (00:00 CET) Actualizado: 06/11/2014 (09:58 CET)
The Zodiac
The Zodiac
Policías y guardias civiles, abogados y médicos forenses, fiscales y juristas, grafólogos y criminólogos, además de estudiantes de diversas ramas… Más de 320 personas asistieron, durante el pasado mes de julio, al curso intensivo "Métodos y técnicas de investigación criminal en España", que se celebró en la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago de Compostela. La organización corrió a cargo del Instituto de Criminología. Perfíles criminales, genética forense, pericia caligráfica, crimen organizado, delitos informáticos, balística, biometría, acústica forense, técnicas de interrogatorio a testigos y un largo etcétera. Durante una semana entera, en largas jornadas de mañana y tarde, los participantes en este curso escuchamos a los mejores expertos en cada una de estas disciplinas criminalísticas aportar lo más relevante de sus experiencias profesionales. Y uno de los temas recurrentes en la mayoría de las sesiones de trabajo fueron las siguientes cuestiones: ¿Pueden los nuevos descubrimientos científicos y su aplicación a la investigación policial ayudar a resolver los casos más difíciles del mundo del crimen? ¿Puede la moderna criminalistica triunfar donde fracasaron los policías del pasado? ¿Y la ciencia resolver casos de asesinatos en serie que continúan abiertos…? La respuesta a todas esas preguntas es un rotundo sí.Proyecto "Inocencia"El capitán Carmelo Ruiz, jefe de acústica forense del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil, comenzó su conferencia exponiendo lo que es el "Innocence Project" –http://www.innocenceproject.org–, una iniciativa de un grupo de expertos norteamericanos que, aplicando las nuevas tecnologías científicas, han conseguido demostrar la inocencia de muchos condenados que cumplían penas de cárcel, e incluso que se encontraban ya en el corredor de la muerte esperando su ejecución. Sospechosos que, en su día, habían sido condenados por testimonios humanos, pruebas circunstanciales, confesiones obtenidas ilegalmente, etc. Sin embargo, en el siglo XXI la policía cientifica ha vivido una revolución tecnológica, aplicando a la lucha contra el crimen modernas técnicas, como el análisis de ADN, que permite identificar con una precisión aun mayor que las huellas digitales la identidad de un sospechoso. Esto, en ocasiones, no puede identificar al culpable de un crimen con nombre y apellidos, pero sí puede exculpar a un acusado inocente.En mi libro Los expedientes secretos (Ed. Planeta, 2001) expongo el uso del perfilado criminal para capturar asesinos en serie y el uso extraoficial de psíquicos a los que acudió la policia en los casos en los que ya no quedaban más pistas que seguir, entre otros, el de Albert DeSalvo, conocido como "el estrangulador de Boston". A pesar de que la justicia condenó a DeSalvo, un enfermo mental diagnosticado, por los trece asesinatos del estrangulador, Peter Hurkos, un famoso paragnosta contratado por la policía para ayudar en el caso, insistió siempre en que DeSalvo era inocente y sostenía que el verdadero autor continuaba libre. Un año después de la publicación del libro citado, una sorprendente noticia saltó a los titulares de Boston. La familia de Mery Sullivan, la última víctima del estrangulador, había conseguido un permiso judicial para exhumar los restos y someterlos a un moderno análisis de ADN, una técnica que no se conocía cuando se cometieron los crímenes. Como resultado se concluyó que el ADN del esperma encontrado en el cadáver de Mery Sullivan no se correspondía con el de Albert DeSalvo. Al menos en lo referente a ese crimen en concreto, Hurkos tenía razón. La ciencia demostró, cuarenta años después, que DeSalvo no mató a Sullivan. Pero, además de exculpar a inocentes, ¿podrían estas nuevas técnicas ayudar a capturar a los culpables que aún continúan en libertad?Zodiac: caso abiertoEntre diciembre de 1968 y octubre de 1969 Zodiac –el "asesino del zodiaco"–, atacó por lo menos a cuatro hombres y tres mujeres, de entre 16 y 29 años. Dos de las víctimas consiguieron sobrevivir a las heridas, pero cinco murieron. Y aunque éste no es el asesino en serie más sanguinario de la historia de los Estados Unidos, sí se hizo mundialmente famoso porque, entre crimen y crimen, comenzó a enviar cartas a los periódicos de San Francisco, con mensajes encriptados y todo tipo de amenazas. Zodiac se autoproclamaba autor de al menos 37 asesinatos, aunque sólo se han podido confirmar 5 de ellos. Pese a ello, el criminal nunca fue capturado.Las primeras cartas de Zodiac llegaron simultáneamente al San Francisco Examiner, al Vallejo Times Herald y al San Francisco Chronicle el 1 de agosto de 1969. En ellas, alguien que firmaba con dicha rúbrica se proclamaba autor de los ataques a David Faraday y Betty Lou Jensen el 20 de diciembre del año anterior en Benicia; de Michel R. Mageau y Marlene E. Ferrin el 4 de julio; de Brian Hartnell y Cecilia Ann Shepard el 27 de septiembre y de Paul Lee Stine el 11 de octubre de ese mismo año.Los detalles que aportaba el autor de aquellas misivas sobre todos y cada uno de aquellos crímenes probaban su autoría. Pero además, Zodiac acompañaba aquella primera carta de un criptograma con 360 caracteres, en el que exponía un mensaje en clave cuya publicación exigía a la prensa de San Francisco. Si se negaban a publicar su código, amenazaba con ejecutar a una docena de personas ese mismo fin de semana. Los tres periódicos publicaron su mensaje encriptado. Dos lectores, Bettye y Donald Harden, consiguieron descifrarlo: "ME GUSTA MATAR GENTE PORQUE ES MUCHO MÁS DIVERTIDO QUE MATAR ANIMALES SALVAJES EN EL BOSQUE, PORQUE EL HOMBRE ES EL ANIMAL MÁS PELIGROSO DE TODOS. MATAR ALGO ES LA EXPERIENCIA MAS EXCITANTE, ES AÚN MEJOR QUE ACOSTARSE CON UNA CHICA, Y LA MEJOR PARTE ES QUE CUANDO ME MUERA VOY A RENACER EN EL PARAÍSO Y TODOS LOS QUE HE MATADO SERÁN MIS ESCLAVOS. NO DARÉ MI NOMBRE PORQUE USTEDES TRATARÁN DE RETRASAR O DETENER MI RECOLECCIÓN DE ESCLAVOS PARA MI VIDA EN EL MÁS ALLÁ".Zodiac continuó enviando criptogramas con la exigencia de que fuesen publicados en la prensa. Amenazaba con desatar una masacre si no se obedecían sus demandas. Y se publicaron. Aunque sólo se consiguió descifrar el primero de sus jeroglíficos, el asesino del Zodíaco siguió remitiéndolos hasta 1974. En todos ellos firmaba con un símbolo idéntico a la cruz céltica –un círculo cruzado–, que se hizo mundialmente famoso como su sello de identidad. En sus mensajes, además de nuevos criptogramas indescifrables, comenzó a incluir alusiones al diablo, a supuestas coordenadas de sus crímenes y contenidos aún más delirantes. A esas alturas, la repercusión sociológica del caso ya era imparable. La famosa película Harry el sucio, protagonizada por Clint Eastwood, se basó en el mismo. En otras obras cinematográficas como El exorcista III o The limbic Region, también aparecen personajes basados en Zodiac.El 22 de marzo de 1971 se recibió una postal del supuesto asesino en la redacción del San Francisco Chronicle, en la que decía ser el responsable de la desaparición de la enfermera Donna Lass. Tras esa nota siguieron tres años de silencio, hasta que el 29 de enero de 1974 se recibió una nueva carta de Zodiac en la que elogiaba la recién estrenada película El Exorcista. Aprovechó la ocasión para enviar nuevas coordenadas según su particular "código". A ésta siguieron otras misivas en febrero, mayo y julio. Y de nuevo el silencio. Hasta 1978, año en que se recibió la última carta, la más cuestionada de todas. Tras un cuarto de siglo sin nuevas evidencias, en abril de 2004 la policía de San Francisco marcó el caso como "inactivo". "La policía nunca me capturará, porque soy muy listo para ellos", escribió Zodiac en una de sus bravatas. Nuevas técnicas de investigación… contra ZodiacEl cine ha devuelto a este asesino al primer plano de la actualidad. Así que era inevitable que en el curso sobre métodos y técnicas de investigación criminal celebrado en Santiago surgiese una y otra vez el caso, sobre el que todavía cuelga la etiqueta de "sin resolver". Pero, ¿qué puede aportar la criminalística del siglo XXI a un caso cerrado hace más de 25 años? Existen muchas técnicas de investigación en la actualidad que no se conocían en la época en que Zodiac cometió sus crímenes. Por ejemplo, la técnica del perfilado, que fue desarrrollada por Robert K. Ressler en la unidad de análisis del comportamiento del FBI. La forma de matar, el modus operandi, la presencia o no de agresión sexual, etcétera, sirven para intuir el perfil psicológico del asesino. Esta técnica apenas se había desarrollado en los años sesenta. Además, en los últimos tiempos se ha perfeccionado gracias al desarrollo del perfil geográfico –estudio de la zona de los crímenes y su relación con el hábitat del asesino–, o la psicolinguística forense –que deduce el origen y educación del sospechoso por su forma de hablar–. Si dichas técnicas hubieran existido entonces, posiblemente Zodiac hubiera sido capturado.Otros de los métodos de investigación criminal expuestos en la Universidad de Santiago, como la pericia caligráfica, sí se utilizaron en su momento para analizar las cartas del supuesto asesino. Pero, tal y como expuso durante el curso Luis Ángel Santa Cruz, tanto la grafología como la pericia caligráfica han evolucionado mucho desde entonces. Gracias a las modernas técnicas grafométricas y a la actual documentoscopia se podrían revisar con éxito las notas originales del asesino y sus criptogramas, lo cual aportaría nuevas pistas al caso.Entre los asistentes al curso se encontraban varios de los forenses que identificaron a las víctimas del 11-M, como Fernando Serrulla, y otros como José Manuel Blanco Pampón, autor de autopsias tan polémicas como la de Ramón Sampedro. De sus conferencias, y de las de todos los forenses partipantes, se puede deducir que las nuevas técnicas medicoforenses permiten revisar casos antiguos como el que nos ocupa, aportando nuevas pistas. En este sentido, las doctoras María Victoria Lareu y Vanesa Álvarez profundizaron en las posibilidades criminalísticas del polimorfismo del ADN, tanto nuclear como mitocondrial. Y, precisamente, este ha sido uno de los últimos aportes de las modernas ciencias policiales al caso del asesino del Zodiaco.Aunque tampoco sirvió de mucho, ya que en abril de 2004 la policía de San Francisco "tiró la toalla". Fue a consecuencia del estudio de los inspectores de homicidios Michael Maloney y Nelly Carroll, que fueron los primeros en recurrir al análisis de ADN obtenido de las cartas de Zodiac para incriminar o excluir a los principales sospechosos: Arthur Leigh Allen y Mike Rodelli. Sus ADN no coincidían con el obtenido en las citadas misivas. Y aunque dicha prueba no ha servido para aclarar quién era el asesino, sí ha sido suficiente como para pasar página, al menos por el momento, sobre la implicación de algunos sospechosos.Por tanto, el caso sigue abierto. Si algún día se cierra, seguramente será a consecuencia de la aplicación de modernas técnicas de investigación, capaces de perfeccionar los trabajos realizados hasta ahora. Sólo cabe esperar.Manuel Carballal
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