Un instagramer brasileño graba en directo un enorme OVNI
Mayk Leão grabó un objeto luminoso de grandes dimensiones sobrevolando la sierra frente a un sitio rural en Campo Largo (Paraná)
No era el tipo de contenido que acostumbraba subir a sus redes. Mayk Leão, influencer de 26 años conocido por documentar el rescate de animales en su finca de Campo Largo —un municipio rural a unos 40 kilómetros de Curitiba, en el estado brasileño de Paraná—, publicó el domingo 31 de mayo una serie de vídeos que en cuestión de horas se convirtieron en uno de los temas más comentados de Brasil. Lo que filmó, según él mismo declaró, escapaba por completo a cualquier explicación que la escuela o la religión pudieran haberle dado sobre la realidad.
Y lo que vino después fue, si cabe, aún más inquietante: al día siguiente, alguien que decía representar a la Agencia Brasileña de Inteligencia (ABIN) se puso en contacto con él.
Domingo por la tarde: los animales se agitan
Todo comenzó antes del anochecer. Leão relató que al despertar esa mañana encontró a sus aproximadamente 280 animales rescatados en un estado de agitación inusual, sin causa aparente. Poco después descubrió que la cerca eléctrica de la propiedad había sido derribada, como si algo de gran tamaño la hubiera atravesado y se hubiera adentrado en la masa forestal que rodea el sítio.
Leão filmó frente a su casa lo que describiría como 'una nave alienígena gigantesca'

Fue al atardecer cuando Leão dirigió la cámara hacia la cresta de la sierra que se alza frente a su propiedad y captó lo que describiría como "una nave alienígena gigantesca": un objeto de gran envergadura —comparable, según él, a dos casas medianas— con múltiples luces de colores en el perímetro y un resplandor rojizo concentrado en la parte inferior. El objeto permaneció inmóvil sobre la zona durante entre veinte y treinta minutos, según el testimonio del influencer. Los vídeos en zoom, publicados en tiempo real en Instagram, mostraban un conjunto de luces brillantes sobre el punto más elevado del paisaje.
🚨 BREAKING - A Brazilian rancher Mayk Leão in a remote mountain range captured extraordinary footage of a massive disc-shaped UFO hovering over woods at dusk, emitting eerie sounds identical to those in the movie "D-Day" as animals became highly agitated.
— T R U T H P O L E (@Truthpole) June 2, 2026
The enormous object,… pic.twitter.com/qrX0RGPLMK
Los sonidos que acompañaban al fenómeno resultaron especialmente perturbadores para el testigo: según Leão, eran idénticos a los efectos de sonido de la película El Día D —una producción brasileña de terror—, una combinación de zumbidos profundos y crujidos agudos que describió como si algo se estuviera "engargantando" o "reventando una cuerda". Más tarde, en vídeos posteriores grabados en la oscuridad del bosque, Leão afirmaría seguir escuchando esos sonidos provenientes de la espesura.
La actividad aérea militar
Uno de los elementos que más ha llamado la atención de los investigadores del caso es el relato de Leão sobre una inusual presencia de aeronaves militares sobrevolando la zona en los días anteriores y posteriores al avistamiento. Campo Largo es un municipio relativamente aislado y el influencer subrayó que ese tipo de movimiento aéreo no forma parte de la rutina de la región. La Fuerza Aérea Brasileña (FAB), sin embargo, emitió una nota negando que sus radares hubieran detectado ningún objeto no identificado el 31 de mayo: "Ningún objeto fue identificado por los radares de defensa aérea ni reportado por aeropuertos locales", declaró el Departamento de Control del Espacio Aéreo (DECEA).
Paralelamente, el medio O Bahia Post publicó un levantamiento de imágenes actualizadas de Google Earth en las coordenadas señaladas por el testigo —25°09'09.89"S 49°24'28.18"W— y afirmó localizar dos objetos en la zona de mata y río descrita por Leão como el área del avistamiento. Las coordenadas son públicas y verificables en Google Earth.

Perfil del testigo
La llamada de la inteligencia
Si los vídeos bastaron para convertir el caso en viral, fue la historia que vino después la que lo elevó a otro nivel. Leão reveló en sus redes que había recibido mensajes de una persona que se identificaba como agente técnico de seguridad de la ABIN —la Agencia Brasileña de Inteligencia, equivalente en funciones al CNI español o a la CIA estadounidense—. El supuesto representante le invitaba a una reunión para tratar sobre sus derechos y los posibles contactos de otras agencias de inteligencia con él.
El influencer mostró públicamente el supuesto documento firmado por el agente. La ABIN no tardó en reaccionar. A través de una nota oficial remitida al medio brasileño Metrópoles, la agencia negó taxativamente cualquier vinculación con el contacto: "La ABIN no se puso en contacto con el influencer ni reconoce el documento que circula en las redes sociales sobre el tema."

La negativa oficial de la ABIN no resuelve la pregunta de fondo: ¿quién envió ese documento? Si era falso, alguien realizó un esfuerzo notable para fabricarlo y entregárselo al influencer justo en el momento de máxima viralidad. Parece que el logotipo no es el actual sino el que el organismo empleó entre los años 2000 y el 2021.
Instagram como herramienta de documentación en tiempo real
Un aspecto metodológicamente relevante del caso es que Leão documentó todo en tiempo real a través de sus stories y publicaciones de Instagram, sin cortes ni edición posterior. Esa transparencia documental ha resultado tanto una fortaleza —la comunidad OVNI lo ha celebrado como un testimonio sin artificios— como un talón de Aquiles: el influencer denunció que varios de sus stories relacionados con el caso desaparecieron, presentaron fallos o vieron reducido su alcance de forma inexplicable después de que los vídeos ganaran repercusión. Si la plataforma limitó el contenido de forma algorítmica o por alguna intervención externa es algo que, por ahora, no tiene respuesta.
La cronología del avistamiento
Domingo 31 de mayo — Mañana
Leão encuentra a sus 280 animales extremadamente agitados y la cerca eléctrica de la propiedad derribada sin causa aparente.
Domingo 31 de mayo — Atardecer
Avistamiento del primer objeto: un disco luminoso de grandes dimensiones, con luces perimetrales y un resplandor rojo en la parte inferior, sobrevolando la cresta de la sierra durante 20-30 minutos. Documentado en directo en Instagram.
Domingo 31 de mayo — Noche
Leão avista un segundo objeto en el cielo, descrito como mayor que el primero y con luces rojas. Registra los sonidos provenientes del bosque. Publica su dibujo de la nave.
Lunes 1 de junio
Los vídeos se viralizan masivamente. Leão pasa de 40.000 a cientos de miles de seguidores en horas. Comienza a recibir mensajes de un supuesto representante de la ABIN.
Martes 2 de junio
La ABIN niega oficialmente haber contactado con el influencer. La Fuerza Aérea Brasileña declara que ningún objeto fue detectado en radares el 31 de mayo en la zona. Leão denuncia también la desaparición de algunos de sus stories en Instagram.
¿Qué dice esto sobre Brasil y el momento OVNI global?
El caso Leão no ocurre en el vacío. Brasil tiene una larga tradición de avistamientos documentados —la Operación Prato del Amazonas en los años 70, la noche de los OVNIs de 1986 sobre São Paulo que obligó a la FAB a interceptar los objetos— y desde 2022 el ejército brasileño cuenta con un protocolo oficial para el registro de Fenómenos Aéreos Anómalos (FAA). El hecho de que el DECEA haya emitido una nota oficial sobre este caso concreto en apenas 48 horas muestra que, al menos institucionalmente, algo ha cambiado en el tratamiento público del fenómeno.
En un momento en que el Congreso de los Estados Unidos lleva meses celebrando audiencias sobre UAP, en que el gobierno Trump ha ordenado desclasificaciones masivas de archivos y en que la conversación sobre el fenómeno ha entrado definitivamente en el debate político y mediático, un ganadero brasileño con su teléfono móvil, sus 280 animales rescatados y una sierra en el horizonte ha vuelto a hacer lo que los mejores casos siempre hacen: plantear preguntas que las respuestas oficiales no terminan de cerrar.
Esto destruyó completamente todo lo que la escuela y la religión me habían enseñado sobre la realidad
Si el objeto era un dron experimental, un fenómeno meteorológico inusual, una aeronave militar sin identificar o algo para lo que todavía no tenemos categoría, es algo que, a día de hoy, nadie ha explicado de forma satisfactoria. Ni la FAB, ni la ABIN, ni los radares del DECEA. Solo Mayk Leão, que sigue publicando desde su sítio de Campo Largo mientras el bosque, de noche, sigue emitiendo sonidos que no reconoce.








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