Civilizaciones perdidas
25/08/2010 (08:21 CET)
Actualizado: 06/11/2014 (09:58 CET)
CARTA ASTRAL DE UN GENOCIDA
Vicente Cassanya Poseedor y poseído por las fuerzas más tenebrosas, ¿podríamos considerar a Adolf Hitler como la encarnación de un demonio producto del tiempo y circunstancias que le tocó vivir? Paradójicamente, el destino de este gobernante al que muchos ven como la reencarnación del mal absoluto pudo haber sido muy distinto. Sin embargo, su carta astral dio un giro drástico y definitivo hacia el lado oscuro. Libros Recomendados : LA HISTORIA SECRETA DE SATÁN CARTA ASTRAL SIMPLE Y FÁCIL¡ Visita nuestra Tienda !
Mucho se ha especulado sobre la carta astral de Adolf Hitler: que si su fecha de nacimiento no sería correcta, porque podría ser Aries en lugar de Tauro, que si su hora no sería correcta porque un Ascendente Libra no sería así de guerrero y cruel
Sin embargo, cuando se huye de los estereotipos –no arquetipos– de la interpretación astrológica, que también los hay, y se interpreta como se debe, encontramos toda una fuente de información del individuo, de su destino e incluso de su tiempo.
Hitler era Tauro, con Ascendente Libra y Luna en Capricornio, pero, para entender su carta astral deberíamos empezar por un Ascendente que, aunque matemáticamente a finales de Libra, estaba a punto de entrar en Escorpio. Y, como sucede siempre en esos casos, ese signo en el que está a punto de entrar adquiere una enorme importancia en la configuración de la personalidad y destino del individuo. Entonces, el individuo tiene como dos partes, ya sea psicológicamente o en cuanto a etapas en su vida. Hitler, por ejemplo, intentó ser artista (como correspondería a su Ascendente Libra), pero fue rechazado dos veces. Esa jugada del destino le llevó a alistarse a la guerra y a potenciar su lado Escorpio en detrimento de Libra (Continúa en AÑO/CERO 242)
Hitler era Tauro, con Ascendente Libra y Luna en Capricornio, pero, para entender su carta astral deberíamos empezar por un Ascendente que, aunque matemáticamente a finales de Libra, estaba a punto de entrar en Escorpio. Y, como sucede siempre en esos casos, ese signo en el que está a punto de entrar adquiere una enorme importancia en la configuración de la personalidad y destino del individuo. Entonces, el individuo tiene como dos partes, ya sea psicológicamente o en cuanto a etapas en su vida. Hitler, por ejemplo, intentó ser artista (como correspondería a su Ascendente Libra), pero fue rechazado dos veces. Esa jugada del destino le llevó a alistarse a la guerra y a potenciar su lado Escorpio en detrimento de Libra (Continúa en AÑO/CERO 242)







Comentarios
Nos interesa tu opinión