Conspiraciones
01/07/2026 (10:33 CET) Actualizado: 01/07/2026 (10:36 CET)

El Congreso se pregunta si MK Ultra sigue activo

El Congreso de EE.UU. ha vuelto a sentarse cara a cara con MK Ultra. Dos de sus mayores expertos le han dicho a la Cámara de Representantes que no hay garantía de que el programa haya terminado nunca

Josep Guijarro

Periodista y escritor

01/07/2026 (10:33 CET) Actualizado: 01/07/2026 (10:36 CET)
MK Ultra vuelve al Congreso
MK Ultra vuelve al Congreso

Todo lo que el público sabe hoy de MK Ultra —los 149 subproyectos, las más de 80 instituciones implicadas, los experimentos con LSD, electroshock, hipnosis y privación sensorial sobre presos, pacientes psiquiátricos y ciudadanos sin su consentimiento— existe por un accidente. En 1973, el entonces director de la CIA, Richard Helms, ordenó destruir los archivos del programa antes de dejar el cargo. Solo sobrevivieron siete cajas de registros financieros mal archivadas, descubiertas en 1977 por un archivero que tramitaba una solicitud de libertad de información. Sin esas cajas, ha recordado la representante Anna Paulina Luna al abrir la sesión, "la inmensa mayoría de MKUltra sería solo un rumor".

La audiencia del martes, 30 de junio de 2026, titulada "Mind Control and Accountability: Uncovering the Truth of the CIA's MKULTRA Project", se ha celebrado bajo el paraguas del Task Force on the Declassification of Federal Secrets, el mismo grupo de trabajo que en los últimos meses ha ido desclasificando documentos sobre ovnis, el asesinato de Kennedy y el origen del covid. Luna no ha suavizado el tono: "Esto no fue un fallo de política ni un programa que se descontroló. Fue una operación gubernamental deliberada y sistemática", ha dicho, calificando lo ocurrido como "uno de los crímenes más atroces contra la humanidad del siglo XX".

Privación sensoiral, electroshock, hipnosis, fueron utilizados en el MK Ultra
Privación sensoiral, electroshock, hipnosis, fueron utilizados en el MK Ultra

Herramientas que Gottlieb no pudo imaginar

El primer testigo, Stephen Kinzer, investigador principal en Asuntos Internacionales y Públicos de la Universidad de Brown y autor de Poisoner in Chief, la biografía de referencia sobre el jefe del proyecto MKUltra,Sidney Gottlieb, ha reconstruido ante el comité el mecanismo de los llamados "cut-outs": universidades y otras instituciones utilizadas por la CIA como fachada, en las que a veces solo los directivos sabían que estaban trabajando para la Agencia. Kinzer ha ido más allá al describir el alcance real del programa: "Los oficiales de MKUltra estaban autorizados a viajar a países extranjeros, preferiblemente bajo ocupación formal o informal de Estados Unidos, y pedir a la estación local de la CIA que les proporcionara 'prescindibles': seres humanos que no serían echados en falta si desaparecían."

Kinzer subrayó durante su comparecencia que "se han producido avances enormes en tecnología cibernética, neurociencia e inteligencia artificial. Es posible que las agencias encubiertas tengan acceso a herramientas de control mental que Sidney Gottlieb jamás pudo haber imaginado."

Es la frase que ha marcado el titular de toda la cobertura posterior: el propio historiador que documentó los crímenes de Gottlieb advirtiendo de que la infraestructura, aunque el propio Gottlieb la considerara un fracaso, pudo no haberse desmontado nunca, solo actualizado.

Sidney Gottlieb,jefe de la División de Servicios Técnicos de la CIA conocida como la casa de los horrores
Sidney Gottlieb, jefe de la División de Servicios Técnicos de la CIA conocida como la casa de los horrores

O'Neill: "No tengo pruebas, pero no me imagino que no siga ahí"

Tom O'Neill, autor de Chaos: Charles Manson, the CIA, and the Secret History of the Sixties y responsable de más de veinte años de investigación sobre los vínculos entre la CIA, el psiquiatra Louis Jolyon West y la familia Manson, ha sido igual de contundente al recordar que la última vez que el Congreso investigó MKUltra fue "hace casi 50 años, a un corto paseo de aquí, en el edificio del Senado Dirksen". Según O'Neill, la Agencia mintió entonces sobre el alcance real de sus experimentos con LSD, y ha aportado documentación que, sostiene, contradice el testimonio que la CIA dio a los legisladores en 1977.

Preguntado sobre si el programa pudo continuar, O'Neill ha evitado la afirmación categórica sin dejar de insinuarla: "¿Está ocurriendo hoy en día? ¿Continuó? No lo sé. Sin embargo, no puedo imaginar que no haya sido así, porque la tecnología que desarrollaron durante 20 o 25 años, invirtiendo más dinero que en cualquier otra operación de la CIA, tuvo éxito. Imagino que se está utilizando; no tengo pruebas de ello."

Burchett, Butler y Charlie Kirk

El punto de mayor tensión de la sesión no lo ha protagonizado ninguno de los dos testigos por iniciativa propia, sino una pregunta del representante Tim Burchett (R-Tennessee). Burchett ha planteado directamente si los avances de MKUltra, "ahora que ha avanzado tanto hacia los algoritmos y los ordenadores y llegando a los solitarios", podrían hacer que alguno de esos "lobos solitarios" acabara, a través de una propagación masiva de estas técnicas, disparando contra un presidente.

O'Neill, en su respuesta, ha sido quien ha introducido los dos nombres que han disparado todas las alarmas: el intento de asesinato de Trump en Butler (Pensilvania) y el asesinato de Charlie Kirk en septiembre de 2025.

Conspiracionistas especularon con que el asesino de Charlie Kirk estaba programado
Conspiracionistas especularon con que el asesino de Charlie Kirk estaba programado

"Sé que hay mucha especulación sobre el tiroteo de Butler, y supongo que incluso sobre el de Charlie Kirk" -declaro. Y contiunuó diciendo: "Odio especular, porque no lo sé, no tengo conocimiento de primera mano de si esos tipos fueron programados a través de ondas de radio o a través de su actividad informática. Así que nunca me arriesgaría a adivinarlo, salvo para repetir lo que ya he dicho: que desarrollaron medios de los que nunca nos han hablado, hace ya muchos años, y me imagino que han evolucionado para ser mucho más efectivos ahora."

Citamos textualmente porque pese a que ni O'Neill ni Kinzer han afirmado que Thomas Matthew Crooks (el tirador de Butler) o Tyler Robinson (acusado del asesinato de Kirk, actualmente en proceso judicial en Utah) fueran "programados", la prensa estadounidente ha titulado en esa dirección, vinculando dos de los sucesos políticos más traumáticos de los últimos dos años con el legado técnico de MKUltra.

Las voces críticas: "Manchurian candidate"

No todo el mundo ha recibido la audiencia como un ejercicio legítimo de transparencia. La viróloga Angela Rasmussen ha sido una de las voces más duras, calificando el intercambio Burchett-O'Neill de "Manchurian candidate shit" (el rollo de una persona programada en secreto para cometer un atentado sin saberlo) y advirtiendo de que la intención política de fondo es dar cobertura de "testimonio experto bajo juramento" a la afirmación de que Charlie Kirk "fue víctima de MKUltra", una idea que, sostiene, ya circulaba en círculos conspirativos antes de la audiencia. Desde una perspectiva académica más cauta, análisis publicados en medios como CounterPunch han señalado que buena parte de la sesión se ha movido en un terreno donde la especulación de los propios congresistas —no solo de los testigos— ha ido por delante de cualquier documento presentado.

Conviene subrayar el contraste: cuando Burchett ha llevado la conversación hacia el terreno de las ondas de radio y el control remoto, ha sido Kinzer quien ha intentado devolver la discusión a un terreno más verificable, respondiendo que lo que el congresista describía "suena al caso de Martin Luther King Jr." y al papel del FBI de Hoover creando un clima hostil en torno a él, más que a un episodio de control mental encubierto.

Stephen Kinzer y a la derecha O'Neill
Stephen Kinzer y a la derecha O'Neill

Lo que sí ha quedado sobre la mesa

Más allá del momento viral, la audiencia ha dejado movimientos concretos. Luna ha anunciado que su comité tiene constancia de una casa operada por la CIA en Alemania donde presuntamente se torturó a víctimas de MKUltra, y ha dicho que mantiene ya contactos con parlamentarios alemanes para intentar localizar restos e identificar a posibles afectados. O'Neill, preguntado por el número real de víctimas, ha respondido que los 149 subproyectos documentados son solo "lo mínimo que sabemos", y que el número real "podría ascender a decenas de miles", una cifra que, según él, explicaría por qué nunca se abrió una vía de compensación: podría haber quebrado a la Agencia.

Kinzer, por su parte, ha pedido al comité algo mucho más terrenal que perseguir documentos desconocidos: exigir el fin de las redacciones (los tachones de seguridad) en los documentos que ya existen. "Han pasado 70 años. Ese argumento ya no puede ser válido", ha dicho, en referencia a la excusa de seguridad nacional que ha blindado los archivos desde los años setenta.

Sobre el autor
Josep Guijarro

Josep Guijarro es reportero de prensa, radio y televisión, además de autor de varios libros entre los que cabe destacar El secreto de los aliens (edición ampliada y actualizada en 2024 de Aliens Ancestrales) o Casualidad, que continúa la saga de su bestseller Coincidencias Imposibles. Es documentalista de la serie Extraterrestres (DMAX) y forma parte de los programas El Colegio Invisible y La Rosa de los Vientos, ambos en Onda Cero.

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