Fenómenos paranormales en un teatro de Sevilla
La noche paranormal del humorista Juan Amodeo vivida en el Teatro Nuevo Pathé de Sevilla
El Teatro Nuevo Pathé de Sevilla –antiguo Teatro Quintero- vuelve a situarse en el centro de una de esas historias que alimentan la tradición oral del misterio en la ciudad. En esta ocasión, el protagonista involuntario del suceso es el humorista y monologuista Juan Amodeo, quien asegura haber vivido una experiencia inquietante en el interior del edificio mientras asistía a una de las funciones del escritor y humorista Julio Muñoz Gijón, conocido popularmente como “Rancio”.
El encuentro con Juan Amodeo se produjo de forma casi casual en el Teatro Quintero, durante una de las representaciones del espectáculo “Pregón de Cierre”. Horas antes, el propio humorista había telefoneado con insistencia con una frase que dejaba entrever cierta inquietud: tenía algo que contar, algo que le había sucedido en ese mismo teatro. La coincidencia terminó produciéndose de forma inesperada. Tras un breve contratiempo con el teléfono móvil, que se quedó sin batería, el acceso al patio de butacas permitió comprobar que en la primera fila se encontraban el propio Juan Amodeo junto a Alberto y Luis Márquez, compañeros todos ellos en el programa radiofónico “No Puede Ser” de la Cadena SER.
Nada más producirse el saludo, Juan Amodeo retomó aquella conversación pendiente. Con un tono serio, poco habitual en alguien acostumbrado a provocar carcajadas en el escenario, comenzó a relatar lo ocurrido días antes en el mismo edificio. Según explicó, suele acudir con frecuencia a las representaciones de Julio Muñoz Gijón “Rancio” y habitualmente permanece en la zona de bambalinas situada detrás del escenario, un espacio reservado a técnicos y artistas desde el que se sigue el desarrollo del espectáculo.

Encuentro con lo imposible
Fue allí, precisamente, donde se originó el episodio que todavía hoy recuerda con desconcierto. El suceso tuvo lugar el 27 de diciembre de 2023. Durante el descanso de la función decidió dirigirse al baño del teatro. En ese momento, según su relato, comenzó a percibir una sensación extraña, difícil de describir pero claramente incómoda. “Era como un ambiente raro, muy cargado”, comentaba mientras recordaba los detalles de aquella noche.
La sensación inicial fue seguida por algo todavía más desconcertante. Mientras permanecía en el interior del baño, Amodeo afirma haber escuchado lo que parecía ser la risa de un niño o de una niña. Un sonido breve, pero claramente identificable, que surgía en un lugar donde aparentemente no había nadie más. En un primer momento decidió restarle importancia y continuar con normalidad, pensando que podía tratarse de algún ruido procedente de otra zona del teatro.
No obstante, cuando estaba a punto de salir, el fenómeno volvió a repetirse. La risa se escuchó nuevamente y, según explica el humorista, fue acompañada por el sonido de unas pisadas que parecían desplazarse por el lugar. Fue entonces cuando la inquietud comenzó a transformarse en una auténtica sensación de desconcierto. “Ahí ya me quedé bastante rayado”, relataba posteriormente.

Para quienes conocen la historia del Teatro Nuevo Pathé, el episodio no resulta del todo desconocido. Desde hace años circula entre trabajadores y artistas del recinto la leyenda de una presencia infantil a la que muchos se refieren con el nombre de “Inmaculada”. Se trata de un supuesto espíritu que, según diversos testimonios recogidos a lo largo del tiempo, se manifestaría mediante risas, pequeños pasos o carreras por los pasillos del teatro.
El propio Amodeo comentó que uno de los trabajadores del recinto, Rafa, lleva varios años desempeñando su labor en el lugar y asegura haber escuchado en diferentes ocasiones sonidos similares. Según su versión, las risas infantiles o el ruido de pasos rápidos en zonas aparentemente vacías forman parte de las historias habituales entre quienes trabajan a diario en el edificio.
El Teatro Nuevo Pathé, situado en pleno centro de Sevilla, es un espacio cultural con una larga trayectoria que ha albergado diferentes usos a lo largo de su historia. Como ocurre con muchos edificios antiguos dedicados al espectáculo, las anécdotas y relatos de fenómenos extraños han ido acumulándose con el paso del tiempo, alimentando un imaginario colectivo en el que se mezclan tradición, sugestión y experiencias personales difíciles de interpretar.

De hecho, hace años varios investigadores del ámbito del misterio tuvieron la oportunidad de realizar una investigación nocturna en el interior del teatro con autorización de la dirección, fue el productor de cine Gervasio Iglesias quién me autorizó a entrar a investigar relatándome previamente una serie de hechos que más mucho más allá de lo racional. Durante aquella sesión se registraron diversos sonidos y psicofonías que algunos interpretaron como posibles evidencias de actividad paranormal. Entre ellas destacaba una grabación, conseguida junto a José David Flores, en la que parecía escucharse una voz infantil pronunciando la frase: “Mami, somos el momo”, un registro que provocó inquietud entre quienes participaron en aquella investigación.
Historias como la relatada ahora por Juan Amodeo vuelven a colocar al Teatro Nuevo Pathé dentro del mapa de lugares sevillanos asociados a lo inexplicable.
Sea cual sea la explicación, lo cierto es que el relato ha generado curiosidad entre quienes conocen el teatro y siguen de cerca las historias relacionadas con lo paranormal. Entre el escepticismo y la sorpresa, la experiencia de Juan Amodeo se suma a una larga lista de episodios que, al menos para quienes aseguran haberlos vivido, continúan siendo difíciles de olvidar.








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