Historia oculta

Hallan los cuerpos de dos brujas condenadas por infanticidio

La restauración de la plaza del mercado en Bochnia (Polonia) ha sacado a la luz los restos carbonizados de dos mujeres que podrían corresponder con un grupo de brujas quemadas en la hoguera por asesinar a un bebé para sus rituales

autor Jesus Ortega

Periodista

26 de enero de 2021 (18:11 CET)

Hallan el cuerpo de dos brujas condenadas por infanticidio
Hallan el cuerpo de dos brujas condenadas por infanticidio

Un equipo de arqueólogos se ha topado con un macabro hallazgo mientras realizaban trabajos de restauración en la plaza del mercado de Bochnia, una ciudad al sudeste de Polonia. Allí, han recuperado los restos carbonizados de dos mujeres que por el contexto y el estado de los mismos podrían pertenecer a dos víctimas de la caza de brujas que asoló Europa entre los siglos XV y XVIII, aunque existen casos anteriores y posteriores.

“Sabemos que hubo una ejecución aquí en 1679, durante la cual tres mujeres fueron quemadas en la hoguera”, señala Marcin Peternoga, arqueólogo al cargo de los trabajos de restauración. “Hemos logrado desenterrar dos esqueletos. Continuamos nuestro trabajo y, sin duda, nos encontraremos con otro esqueleto". Aunque los restos han de ser analizados para su correcta identificación, la certeza de los arqueólogos de que encontrarán un tercer cuerpo y de que, efectivamente, podrán confirmar que se trata de los restos de tres ejecutadas por brujería viene por diferentes factores. Por un lado, muestran signos de carbonización asociados con las altas temperaturas. Por otro, el lugar en el que han sido hallados. “Durante la Edad Media y la era Moderna era habitual que las personas condenadas fueran etiquetadas como indignas o deshonrosas y no tuvieran derecho a ser enterradas en suelo sagrado”, explica el arqueólogo. Al igual que los ladrones, los suicidas o los asesinos eran enterrados en el lugar donde eran ejecutados, pudo suceder lo mismo con estas mujeres. “Un argumento adicional a favor de que eran brujas, es decir, personas rechazadas por la Iglesia, es que no fueron enterradas en el cementerio”.

Lo mas habitual era encontrar los cuerpos de las brujas boca abajo y con algún objeto tapándoles la boca para que no pudieran lanzar maldiciones desde la tumba

La sospecha de los arqueólogos y especialistas apuntan a un caso en concreto, acaecido en 1679. Según un estudio realizado por Anetta Stachón, del Museo Stanislaw Fischer, los restos podrían corresponder a Regina Wierzbicka de Prandocin, Maryna Mazurkowa y Borucina de Niedar. Acusadas de infanticidio para fines mágicos y oscuros, las "brujas" fueron retenidas y torturadas. Tras ser sometida al martirio del potro, donde eran atadas de pies y manos para después estirar sus extremidades hasta dislocarlas, Wierzbicka confesó  haber comprado un niño recién nacido para fingir un embarazo y obligar al hombre del que estaba enamorada a casarse con ella. Según el estudio realizado por Stachón, Borucina, otra de las brujas, habría obligado al amante de su compinche a matar al bebé y usar sus restos para hechizos. Finalmente, el cuerpo del infante fue quemado y consumido por las propias hechiceras tras hacer una pócima con el mismo.

Tras la confesión de estos terribles actos, la Inquisición condenó y ejecutó a las mujeres a la hoguera. Alfonso Trinidad, autor del libro Caza de Brujas, nos confirma que, en Europa, "el método de ajusticiamiento favorito de los inquisidores fue la hoguera. Aunque dependía de la zona geográfica, ya que por ejemplo en España la muerte solía ser por ahorcamiento".No conviene olvidar, tal y como señala Trinidad, que las cifras que a día de hoy nos hablan de muertes de hechiceros y hechiceras son relativas, “ya que muchas morían al no conseguir superar el duro interrogatorio y la tortura".

Polonia, país en el que han aparecido los restos de estas mujeres, "fue uno de los últimos lugares en los que se condenó y ejecutó a personas por brujería en el año 1793", ya en pleno siglo XVIII, tal y como apunta Alfonso Trinidad. "En cuanto al tema de cómo las enterraban, lo mas habitual era encontrarlas boca abajo y con algún objeto tapándoles la boca para que no pudieran lanzar maldiciones e improperios desde la tumba  o para que su alma impura no escapase por la boca para seguir haciendo el mal, colocando incluso grandes fosas encima del lugar de enterramiento para que no escapasen si regresabana a la vida".

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