El otro juicio de Salem
186 años después de los polémicos juicios de Salem… tuvo lugar allí otro juicio por brujería
Es el martes 14 de mayo de 1878, la corte entra en sesión. El honorable juez Horace Gray preside la Corte Suprema de Massachusetts, en Salem. Entre los asistentes al juicio se encuentra Mary Baker Eddy y 21 seguidores suyos que ponen especial atención al proceso. A la corte se presentan los abogados de ambas partes, pero cosa extraña, ni la demandante ni el demandado están ahí. Gray escucha los argumentos y no puede evitar reír; ha llegado a Salem, otro caso por brujería…
La demandante era la enfermiza Lucretia Brown, una señora que tras un accidente de la infancia se había lesionado de tal manera la columna vertebral, que nunca lograría casarse. Vivió sola con su hermana y su madre el resto de su vida. Cuando tenía 50 años, un viejo amigo de la infancia, el Sr. Daniel Spofford, acudió a visitarla un día. Tras su visita, ella alegó sentirse peor que antes y lo demandó bajo el argumento de que Spofford intentaba dañarla con su poder mental.
Mesmerismo, era la práctica mágica que Lucretia aseguraba sufrir a manos de Spofford. Influía en su mente, en su cuerpo y la hacía recaer en las enfermedades de las que estaba sanando con ayuda de la Sra. Eddy. Mary y sus seguidores habían dedicado dos horas diarias a meditar en contra de Spofford para que este dejara de perjudicar a sus pacientes. Mary sanaba a la gente con solo pensar en ellos…

El caso pronto llamó la atención de la prensa; hasta el día de hoy se le llama el último juicio por brujería en Salem. No hubo muestras de hechicería ni poderes mentales, pues el mismo juez se mostró escéptico ante tales acusaciones. El resultado fue un análisis legal del caso que el juez Gray desestimó por defectos del escrito de demanda presentada por el abogado de Lucretia, Edward Arens. ¿El argumento? – Esta corte no tiene la facultad de controlar la mente del Sr. Spofford. Se cierra la sesión.
Lo que parecía que sería una historia disparatada de magia y fantasía, para quienes siguieron de cerca el asunto, en realidad se convirtió en una novela negra. Sobre todo, cuando unos meses después, los periódicos anunciaron la misteriosa desaparición del Sr. Spofford.
El 29 de octubre, Edward Arens (el abogado de Lucretia) y Asa Eddy (el marido de Mary) fueron arrestados justo cuando pagaban al sicario James Sargent, por el asesinato del Sr. Spofford. Un entramado de conspiraciones y secretos para lograr su muerte se revelaría después. Ninguno sabía que Spofford no estaba muerto, sino que en realidad había salido en secreto de la ciudad, cuando Sargent decidió alertar a la policía por aquel plan y colaborar con ella.

Mary Baker Eddy afirmaba que las enfermedades no existían materialmente, sino que eran invenciones mentales
¿Tanto odio se le tenía a Spofford por el daño mental que hacía a los pacientes de la Sra. Mary? No. Había algo más…
Spofford había sido aprendiz devoto de la Sra. Mary. Ella afirmaba que las enfermedades no existían materialmente, sino que eran invenciones mentales y que una oración silenciosa permitiría la sanación completa. Así que creó la Ciencia Cristiana, donde exigía a sus seguidores obediencia y lealtad total.
Sus aprendices tenían consultorios por todo Massachussets donde enseñaban la doctrina a la gente, pagaban por aprender la filosofía y daban un porcentaje de sus ganancias a Mary. Así fue como Spofford escaló hasta volverse tesorero de la asociación, pero entonces Mary decidió publicar en 1875, “Ciencia y Salud”; la biblia de la Ciencia Cristiana.
Ante el éxito de ventas, Spofford sugirió pagar regalías a los estudiantes que habían aportado dinero para la publicación, pero Mary se negó exigiendo las ganancias totales. Aquella sugerencia, provocó la expulsión de Spofford y el odio desmedido de la organización que acabó en aquel intento de asesinato. Mary era conocida por demandar a sus enemigos espirituales por mesmerismo. Cuando sus pacientes no sanaban, los convencía de que alguien más controlaba su cuerpo para enfermarlos.
Mary intentó salvar a su marido del juicio. Al final de sus días aseguraba que los estudiantes inexpertos perjudicaban a los pacientes, que 50.000 personas intentaban asesinarla proyectando pensamientos malvados en ella y terminó su vida, adicta a la morfina con delirios paranoicos en 1910. Spofford logró huir a Boston donde continuó sus trabajos de curaciones mentales hasta su muerte en 1924.
Juicio de hechiceros. Secta religiosa. Hipnosis y magnetismo mental. ¿Qué tendrá Salem con su atracción por los juicios por brujería?









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