Los ovnis llegan a la Asamblea Nacional francesa
Por primera vez en la historia del Palacio Borbón, un coloquio dedicado a los ovnis reunió a diputados, científicos e investigadores para sacar el fenómeno de la fantasía y devolverlo al de la ciencia
Los ovnis de toda la vida, rebautizados en Francia como PAN, —Phénomènes Aérospatiaux Non identifiés— irrumpieron el pasado lunes 29 de junio en la Asamblea Nacional francesa con la ambición de un enfoque racional. El coloquio, celebrado en la sala Victor-Hugo del Palacio Borbón entre las 15:00 y las 19:00 horas, subrayó algo que en Francia llevan defendiendo desde hace casi cinco décadas: que el estudio del fenómeno solo tiene sentido si se hace desde la ciencia, no desde el sensacionalismo.
El encuentro, titulado "La recherche sur les phénomènes aérospatiaux non identifiés (Pan), au-delà des fantasmes" ("La investigación sobre los PAN, más allá de las fantasías"), fue impulsado por dos diputados de sensibilidades políticas opuestas: Arnaud Saint-Martin, diputado de La Francia Insumisa (LFI) por Seine-et-Marne, sociólogo de formación y astrónomo aficionado, encargado de la inauguración del acto; y Pierre Henriet, diputado del grupo Horizons. Que dos parlamentarios de bloques enfrentados en casi todo lo demás coincidan en reclamar rigor científico para el fenómeno ovni dice tanto del momento que atraviesa la disclosure como de la propia madurez institucional francesa sobre el asunto.
Retrouvez mon introduction au colloque sur les phénomènes aérospatiaux non identifiés.
— Arnaud Saint-Martin (@ArSaint_Martin) June 30, 2026
J'y reviens sur le pourquoi de la nécessité de l'organisation d'un tel colloque.
Les vidéos des 3 tables rondes seront publiées dans le courant de la semaine.https://t.co/HubxwacxiU pic.twitter.com/7rjvFSzhJ6
El planteamiento del coloquio marca, de hecho, una diferencia deliberada con la estrategia estadounidense. Mientras Washington ha optado por una derivada cada vez menos racional, encuentros con extraterrestres, seres interdimensionales y aplicación de tecnología no humana frente a la desclasificación masiva de documentos —el portal PURSUE del Pentágono, los sucesivos lotes de expedientes liberados, las comparecencias en el Capitolio— que no prueban ninguna de las aseveraciones de los denunciantes, Francia ha elegido el camino contrario: convocar a la comunidad científica y parlamentaria para hacer, primero, un balance riguroso del estado del conocimiento desde un enfoque metodológico. Henriet lo resumía así en declaraciones previas al canal parlamentario LCP: había que mostrar que "hay una racionalidad en todo esto". No se trata de abrir cajones, sino de poner en orden lo que ya se sabe. Es decir, no soltar papeles sin más, como hace la Administración Trump.
Al coloquio asistieron investigadores del GEIPAN (el organismo oficial francés dedicado al fenómeno, ver recuadro), representantes del Ministerio de las Fuerzas Armadas, el experto en gestión de crisis Sylvain Maisonneuve, autor del libro "Ovnis, l'enquête déclassifiée" (Albin Michel), y un nutrido grupo de sociólogos —Pierre Lagrange, Jérôme Lamy y Dominique Pinsolle— especializados en el estudio social del fenómeno. También participó el medio francés de aficionados Sentinel News y la comisión Sigma2 de la 3AF, la Asociación Aeronáutica y Astronáutica de Francia, que desde hace más de dos décadas analiza los datos técnicos de las observaciones más singulares, incluidos los vídeos del pentágono. (más detalles en el segundo recuadro).
La institución
¿Qué es el GEIPAN?
El GEIPAN (Groupe d'Études et d'Informations sur les Phénomènes Aérospatiaux Non-identifiés) es la unidad oficial del Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), la agencia espacial francesa, encargada de recoger, analizar y archivar los testimonios sobre fenómenos aeroespaciales no identificados. Tiene su sede en Toulouse y es, hoy por hoy, el único organismo gubernamental permanente en el mundo dedicado en exclusiva a este cometido.
1977
Nace como GEPAN, bajo la dirección del astrónomo e ingeniero aeronáutico Claude Poher, con el respaldo del entonces ministro de Defensa, Robert Galley.
1988
Pasa a llamarse SEPRA y amplía su foco a los fenómenos de reentrada atmosférica, sin abandonar la investigación de casos OVNI.
2005
Tras una auditoría interna del CNES, se reestructura y adopta su nombre actual, con un mandato explícito de transparencia hacia el público.
Hoy
Mantiene desde 2007 un archivo público de expedientes online y trabaja con la gendarmería, la aviación civil y una red de investigadores voluntarios repartidos por todo el territorio.
El propio Saint-Martin, encargado de abrir el acto, subrayó ante los asistentes la necesidad de despojar al fenómeno de la carga de ridículo que históricamente lo ha acompañado en los despachos políticos.
París apuesta por el debate parlamentario sereno
El coloquio en la Asamblea Nacional no parte, por tanto, de cero: se inserta en una línea de trabajo que arranca en 1977 con el GEPAN y pasa por el impacto mundial de COMETA en 1999. Lo que cambia ahora es el escenario: por primera vez, ese esfuerzo se traslada directamente al corazón del poder legislativo.
El director de GEIPAN, Frédéric Courtade, subrayó que la misión de su grupo está "estructurada en torno a proporcionar información a todo el mundo, con el fin de frenar las críticas", lo que incluye abrir los archivos al público en general. Su grupo ha definido un marco preciso para clasificar los PAN, que incluyen objetos voladores no identificados (OVNI). Cada año, gestiona entre unas pocas docenas y 200 casos de ovnis. Un 3% de los avistamientos -explicó- se resisten a ser explicados.
Una tradición de décadas
Francia ya había estado aquí
Comisión Sigma2
Depende de la 3AF (Association Aéronautique et Astronautique de France), la asociación profesional que agrupa a ingenieros y técnicos del sector aeroespacial galo. Su misión es analizar, con criterios estrictamente técnicos, los datos de radar, vídeo y sensores recogidos en observaciones de PAN, actuando como puente entre la comunidad aeronáutica y los organismos oficiales como el GEIPAN.
Informe COMETA (1999)
Elaborado por antiguos generales, ingenieros y responsables de inteligencia vinculados al Instituto de Altos Estudios de la Defensa Nacional (IHEDN), fue entregado al presidente Jacques Chirac y al primer ministro Lionel Jospin. Sus 90 páginas concluyeron que la hipótesis extraterrestre era, para un porcentaje de casos bien documentados, la explicación que mejor encajaba con los datos disponibles.
Michael Vaillant, investigador de datos, especializado en el estudio de UAP cree que es fundamental "volver a situar la ciencia en el centro" del estudio de estos fenómenos. Y considera que el establecimiento de estándares internacionales permitiría el surgimiento de una «nueva ciencia» orientada a tener en cuenta los fenómenos no identificados.
"El verdadero problema es nuestra obsesión por encontrar lo irracional", terció el antropólogo Pierre Lagrange, quien cree que "la noción de teorías de la conspiración ha comenzado a ganar terreno en toda la sociedad desde la década de 1990, con una transformación en la relación con la ciencia".
El resultado, en cualquier caso, es una noticia con recorrido: el fenómeno UAP salta del ámbito casi exclusivamente estadounidense —Pentágono, Congreso, PURSUE— a un segundo gran actor institucional, Francia, con su propia tradición, su propio organismo científico y su propio ritmo. Si Washington ha convertido la desclasificación en espectáculo mediático, París apuesta por el debate parlamentario sereno. Dos enfoques, un mismo reconocimiento de fondo: el fenómeno ya no se puede seguir ignorando desde las instituciones. Europa, con Francia a la cabeza, empieza a tomar asiento en esta conversación.








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