Ciencia

Si escuchas voces en tu cabeza... tranquilo, hay una explicación racional

Sonidos externos y monótonos guardan voces, conversaciones o incluso música. Un estudio trata de explicar la apofenia.

Josep Guijarro

Periodista y escritor

9 de julio de 2021 (14:17 CET)

Si escuchas voces en tu cabeza... tranquilo, hay una explicación racional
Si escuchas voces en tu cabeza... tranquilo, hay una explicación racional

El escritor norteamericano Jazz Shaw, confiesa que, bajo el ruido de un aire acondicionado, un ventilador ruidoso o el filtro de agua de su acuario puede escuchar voces. "Mientras trato de concentrarme en lo que sea que esté haciendo, esas voces suenan a veces como una conversación que tiene lugar más allá del alcance de mi audición, donde no puedo distinguir las palabras, pero sé que la gente está hablando. Otras veces –continúa explicando– escucho canciones, repletas de música instrumental y cantante" aunque una vez más, no puede distinguir la letra. Todo cesa al apaga el motor que les servía de "portadora", las voces y la música desaparecen.

Es el mismo mecanismo que utilizan las voces eléctricas o psicofonías. En más de una ocasión el especialista Pedro Amorós, me ha explicado que la "inteligencia" que se esconde tras estos sonidos desconcertantes utiliza sonidos ambientales para modular y facilitar su mensaje.

Uno de los ejemplos más llamativos es el que registró Amorós en Belchite viejo, un pueblo bombardeado durante la Guerra Civil española. A las 12 de la noche, sonaban las campanas de Belchite nuevo, nuestro compañero, el periodista, Javier García Blanco, susurra "doce" y, a continuación, parece escucharse: "Que paren el reloj". En el mismo enclave, el investigador Carlos Bogdanich también obtuvo una psicofonía de un bombardeo que aprovecha el ruido de una piedra para "simular" la explosión.

¿Son reales estas voces o sonidos? En el caso de que las escuchemos con nuestros oídos: ¿sufrimos algún tipo de esquizofrenia o existen fuera de nuestro cerebro?

PAREIDOLIAS AUDITIVAS

Los científicos abogan por explicar estos acontecimientos en base a lo que llaman "apofenia" o pareidolia auditiva.

Todos hemos reconocido formas en las nubes, o hemos establecido patrones aleatorios en dibujos o salpicaduras de pintura. Sucede porque nuestro cerebro ha evolucionado para distinguir patrones, sobre todo a distinguir caras, lo que en tiempos inmemoriales podía salvarnos la vida ante la presencia de un depredador. Pero, ¿sucede lo mismo con el sonido?

Nuestro cerebro ha evolucionado para distinguir patrones, sobre todo a distinguir caras. ¿Ocurre lo mismo con los sonidos?

El Dr. Neil Bauman, ha investigado este fenómeno durante décadas. Dirige en la actualidad el Centro de Ayuda para la Pérdida Auditiva y ha trabajado para ayudar a personas con una variedad de trastornos auditivos, incluida la pareidolia auditiva. Bauman asegura que es un fenómeno normal, ya que nuestro cerebro trata de adivinar qué patrón de sonido está escuchando. "Debido a que los sonidos monótonos (como un motor) no tienen un patrón distintivo al cerebro le resulta difícil encontrar un buen ajuste y busca el patrón más cercano que ya tiene en su memoria".

De este modo, asegura que puede que el cerebro "escuche el sonido de un ventilador, no como tal, sino como algún tipo de música, discurso u otros sonidos".

No hay cifras de apofenia o síndrome del oído musical, pero es muy probable que todos se hayan encontrado con la pareidolia de audio en algún momento de sus vidas. Lo llamativo es que a nadie le molesta ver caras en las nubes porque sabemos que son ilusiones, pero confundirse con voces en tu cabeza es otra cosa porque no sabes si estás experimentando una ilusión y piensas que es el sonido real cuando realmente no lo es. 

¿Procesa el cerebro la información visual y la de audio de manera diferente? El Dr. Robert Remez del Barnard College y la Universidad de Columbia asegura que no hay estudios concluyentes, pero todo hace pensar que el cerebro también almacena patrones de sonidos y es capaz de "percibir el habla" sin que estén presentes las señales tradicionales del habla.

En un experimento se les reprodujo a los sujetos formas de onda sinusoidales en una variedad de patrones. No había un habla humana real, solo ondas sinusoidales variables. A algunos (A) se les dijo que la pista de audio contenía un breve fragmento de discurso generado por una computadora y se les dio la frase supuestamente incluida. A otros (B) solo se les dijo que había "algún discurso".  Finalmente, un tercer grupo (de control, (C)) solo escuchó los patrones de onda y se les pidió que documentara lo que creían haber escuchado.

Pues bien, la mayoría del grupo A "escucharon" la oración que se les dio. Incluso los que no recibieron la frase específica (B) lograron encontrar una oración significativa. Pero lo más sorprendente de todo es que varios de los sujetos del grupo de control (C) que no sabían nada de lo que estarían escuchando, lograron elegir una oración. Es decir, nuestro cerebro busca patrones audibles.

Si alguna vez sufres el fenómeno… apaga el motor o el ventilador.

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