Misterios
02/10/2023 (08:00 CET) Actualizado: 02/10/2023 (08:00 CET)

Nuevo estudio sobre ECMs en pacientes con paro cardíaco

Se trata del primer gran estudio que registra cambios de ondas cerebrales que pueden ser signos de elementos compartidos y universales de lo que llamamos ECM

Javier Garcia Blanco

Periodista y fotógrafo

02/10/2023 (08:00 CET) Actualizado: 02/10/2023 (08:00 CET)
Un nuevo estudio profundiza en las ECM
Un nuevo estudio profundiza en las ECM

No hay duda de que la cuestión goza de un enorme interés entre la comunidad médica especializada en cuidados intensivos y técnicas de reanimación, pues cada año aparecen nuevos estudios relacionados con las experiencias cercanas a la muerte descritas por pacientes durante su estancia en entornos hospitalarios.

El trabajo más reciente al respecto, y con unas conclusiones más que interesantes, ha sido realizado por investigadores de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York, en colaboración con veinticinco hospitales de Estados Unidos y Gran Bretaña. Para la elaboración del estudio –bautizado como AWARE II, acrónimo de Awareness during Resuscitation, «Conciencia durante la reanimación», en inglés– se reunieron los casos de 567 personas (hombres y mujeres) que sufrieron un paro cardiaco y fueron sometidos a una RCP (reanimación cardiopulmonar) mientras se encontraban ingresados en hospitales por algún motivo. De todas estas personas, además, 85 de ellas estaban siendo monitorizadas mediante EGG (electroencefalografía), para medir y registrar su actividad cerebral.

Cuatro de cada diez pacientes conservaron algún recuerdo de lo que sucedía mientras eran sometidos a reanimación

Según los detalles de la investigación, menos del 10% de estos pacientes se recuperaron y recibieron el alta. Curiosamente, de este reducido porcentaje de supervivientes, cuatro de cada diez pacientes afirmaron conservar algún tipo de recuerdo de lo que estaba ocurriendo mientras eran sometidos a RCP, lo que indicaba algún tipo de conciencia durante el paro cardiaco, incluso a pesar de que –en el caso de los pacientes que estaban siendo monitorizados mediante EGG– algunas de estas personas mostraban una gráfica plana, es decir, los instrumentos no registraban actividad cerebral. De hecho, hasta el 40% de las 85 personas que estaban siendo monitorizadas mediante EGG recuperó una actividad cerebral normal o casi normal después de haber presentado una gráfica plana, en algunos casos incluso una hora después de haber recibido la RCP.

Entre las experiencias que describieron estos pacientes, se encuentra la percepción de sentir que su conciencia o su mente se separaba del cuerpo físico o la sensación de percibir que «se dirigían hacia algún sitio». Algunos pacientes también describieron verse sometidos a una reevaluación de sus vidas, en el que percibían las consecuencias de sus actos, y otros incluso afirmaron haber observado figuras de aspecto humano u otras de apariencia demoniaca.

Sam Parnia, médico y doctor en filosofía
Sam Parnia, médico y doctor en filosofía

Según uno de los autores del estudio, Sam Parnia –médico y doctor en filosofía, profesor asociado del Departamento de Medicina en la Universidad de Nueva York y director de cuidados intensivos y reanimación–, «aunque los doctores han pensado durante mucho tiempo que el cerebro sufre daño permanente unos 10 minutos después de que el corazón se detenga y le suministre oxígeno, nuestro trabajo descubrió que el cerebro puede mostrar signos de recuperación eléctrica mucho después de la RCP. Este es el primer gran estudio que muestra estos registros y que presenta cambios de ondas cerebrales que pueden ser signos de elementos compartidos y universales de lo que llamamos experiencias cercanas a la muerte».

El cerebro moribundo podría desencadenar una actividad que eliminaría sistemas inhibidores de los procesos del encéfalo

Además, en su estudio los investigadores plantean una hipótesis muy interesante: el cerebro moribundo –que presenta una gráfica plana durante una EGG– podría desencadenar una actividad cerebral que eliminaría ciertos sistemas inhibidores naturales que actúan en los procesos del encéfalo. Al desaparecer estos sistemas, según los autores, se abriría una puerta «a nuevas dimensiones de la realidad», entre otras el recuerdo perfectamente lúcido de todos los recuerdos almacenados desde la infancia de la persona hasta el momento de su muerte, una experiencia que, como es bien sabido, describen muchas personas que afirman haber vivido una experiencia cercana a la muerte. Según Parnia y su equipo, se desconoce cuál podría ser el propósito y beneficie evolutivo de este fenómeno, pero su identificación «abre la puerta a una exploración sistemática de lo que sucede cuando fallece una persona», explicaron.

En cualquier caso, los investigadores participantes en el estudio recalcan que ninguno de los estudios e investigaciones realizadas hasta el momento han servido para demostrar ni desmentir la realidad de las ECMs ni de las experiencias que describen muchos de los pacientes. Por este motivo, subrayan la necesidad de llevar a cabo mayores esfuerzos de investigación científica y la realización de nuevos estudios que permitan definir con mayor precisión cuáles son los marcadores de la conciencia a nivel clínico para obtener nuevas y mejores conclusiones.

Sobre el autor
Javier Garcia Blanco

Periodista y fotógrafo especializado en temas de arte, historia y viajes. Ha publicado sus trabajos en medios como El Mundo, GEO, Lonely Planet, Condé Nast Traveler Destinos, entre otros. Autor de varios libros, como Historia negra de los Papas, Ars Secreta o Héroes y villanos. Fue jefe de edición de Año/Cero, y actualmente dirige el magazine de viajes y cultura Wanderer.es

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