Ocultismo
10/02/2022 (11:30 CET) Actualizado: 14/02/2022 (11:33 CET)

"Puedo provocar la muerte de una persona". Habla un Mago Negro (I)

Durante tres años, la periodista Teresa Porqueras ha vivido como una más dentro del movimiento satánico español, conociendo a satanistas, luciferinos, brujos y magos negros. Fruto de ese trabajo es "Yo, satanista" (Cydonia, 2020), un libro que desvela los entresijos de un mundo secreto y fascinante en el que se dan cita personajes muy poderosos y del que tomamos el texto del siguiente reportaje

10/02/2022 (11:30 CET) Actualizado: 14/02/2022 (11:33 CET)
"Puedo provocar la muerte de una persona"
"Puedo provocar la muerte de una persona"
Nº 363, Octubre 2020
Este artículo pertenece al Nº 363, Octubre 2020

A mediados de marzo de 2017, Rubén y yo decidimos reunirnos de nuevo en una localidad que no nombraré para preservar la confidencialidad que me pidió el mago negro. Tras los saludos de rigor y mientras caminábamos, le hice saber lo mucho me gustaría ver su templo. Rubén se disculpó y me explicó que ese día era imposible. Las lluvias recientes habían ocasionado varias humedades y lo tenía temporalmente desmontado. "Déjame que lo arregle con tiempo y ya te lo enseñaré", me prometió.

–No hace mucho me comentaste que alguien te había hecho algo –decidí preguntarle.

–Sí, una putada –el joven cerró con rabia uno de sus puños.

–¿Aún sigues trabajando en aquel muñeco vudú?

–Sí, sigo en ello. El joven me reveló algo perturbador que hacía tiempo que le carcomía por dentro.

–Digamos que he tenido un problema personal con alguien y esto me afecta a mí y a mi familia. Podríamos decir que alguien se está metiendo en un terreno que no debería y eso, a la larga, trae consecuencias. Por su culpa ahora no me hablo con una parte de los míos y tengo que velar por ellos. ¡Somos depredadores, amiga! El gran problema del ser humano es que insiste en negar su propia naturaleza.

Asentí sin más.

Teresa Porqueras
Teresa Porqueras ha practicado el mejor periodismo inmersivo durante tres años, compartiendo las aventuras, desvelos, enfrentamientos y secretos de los satanistas españoles. Fruto de ese trabajo es Yo, satanista (Cydonia, 2020).

"¡MUÉRETE, PERO MUÉRETE DE VERDAD!"

–Déjame que te enseñe algo, Teresa.

Rubén tomó su móvil y buscó algo en él. Tras unos segundos, me mostró unos mensajes de unos hermanos satánicos. Luego me pasó su teléfono y, con plena confianza, me los dejó leer. Rubén no tardó en explicarme:

–Estos son los mensajes de un grupo de kimbanda de Argentina. Ellos me apoyan y me ayudan en todo lo que yo precise. Me explican qué tipo de trabajo van a hacer para ayudarme y detallan cómo y de qué manera lo van a ejecutar. ¡Esta gente lo lleva en la sangre! En su tierra tienen más facilidades que nosotros aquí en España para realizar según qué cosas. Este grupo, por ejemplo, no tiene reparo en ir a un pueblo perdido y realizar allí un ritual de destrucción para ayudar a un hermano de España. Mueven a decenas de hermanos. Saben que todo el mundo va a estar allí, con ellos, ayudándoles en lo que necesiten.

Después de nuestros rituales, siempre acaba sucediento algo: la persona ha tenido un accidente, le ha ido todo mal, o incluso ha enloquecido

–Por lo que veo –dije yo–, entre los seguidores del sendero de la mano izquierda hay algo más que cierta complicidad.

–Entre nosotros existe un vínculo tal –respondió–, que cuando sucede algo todos actúan y nadie pregunta. Mis hermanos de Argentina son más que amigos, son hermanos de sangre. Todos trabajamos en pro de la comunidad. Y de la misma manera, así les he respondido yo cuando me han requerido.

–¿Crees que estos rituales que estáis preparando serán efectivos?

–No lo creo, lo sé –respondió con firmeza.

–¿Estás seguro de que esta persona dejará de molestarte?

–Piensa que después de hacer algo de este tipo siempre ha acabado sucediendo algo. O la persona ha tenido un accidente, o ha perdido el trabajo, o le ha ido todo mal, o incluso ha enloquecido.

Ritual
 

Sin pestañear y atenta a su relato, muerta de intriga, le solté:

–¿Y cuánto tiempo pasa hasta que se observan los primeros resultados?

–Es impredecible. Los trabajos rápidos suelen ser efectivos, pero mi experiencia me dice que cuánto más los elabores, cuánto más lentamente se trabajen, más contundentes serán. Se han de realizar sin prejuicios, sin moral –mientras decía esto su mandíbula se puso en tensión–. Si deseas la muerte de alguien, piensa con todas tus fuerzas: "¡Muérete! ¡Pero muérete de verdad!". No debes tener ningún tipo de remordimiento.

–Porque si no...

–Porque entonces todo lo hecho hasta el momento no sirve para nada y he de empezar de cero.

Cuando he plasmado toda mi rabia y mi ira en el trabajo mágico, es justo en ese instante cuando se lanza

En mi mente imaginé al sacerdote en una habitación oscura, apretando con saña sus puños; era tanta su ira, que se clavaba por completo las uñas en la mismísima carne; tenía tanto resentimiento que no sentía dolor. La ira era tan grande que no podía hacer otra cosa que regurgitarla convertida en un terrible bramido de maldad.

CEREMONIAS DE DESTRUCCIÓN

–Una vez realizado el trabajo llega la parte más complicada –continuó con su explicación–. Debes desprenderte de él. Es importantísimo olvidarlo y sacarlo por completo de tu mente, como si no hubiera existido jamás. Aleister Crowley llamó a este proceso del ritual 'la codicia del resultado'.

–Y si te acuerdas, ¿qué pasa?

–Que estás interfiriendo en el resultado. Cuando he plasmado toda mi rabia y mi ira en el trabajo mágico, es justo en ese instante cuando se lanza. Para ello tengo bien presentes los ciclos astrológicos, la Luna y otros aspectos a tener en cuenta.

–¿Y el trabajo funciona?

–¡Pues claro que funciona! Esa es mi voluntad, la voluntad del mago. Aunque reconozco que para trabajar me tomo mi tiempo y soy, tal vez, demasiado lento.

Los sacrificios son necesarios, pero podemos prescindir de los sacrificios de sangre

–¿Lo haces así para saborear mejor tu venganza? –pregunté con intención.

Rubén clavó en mi su perspicaz mirada.

–Lo hago así porque lo que quiero es cabrearme de verdad. Deseo sentir en mí ese odio para transmitirlo lo mejor posible en el trabajo.

–¿Cuándo tienes previsto concluir este trabajo de destrucción?

–Aún no lo sé. Lo voy haciendo y lo voy olvidando; así hasta que finalmente lo dé por concluido. Además, existen más personas implicadas y hay otra persona que también quiere entrar y ayudarme, y esto es nuevo para él.

–Me hablaste en su momento sobre un chico al que estabas enseñando. ¿Es un nuevo adepto?

–Sí, estamos en ello. Le voy guiando poco a poco. Estos días hablamos mucho. El otro día tocábamos el tema de los sacrificios con animales y a él le daba un poco de asco. Los sacrificios son necesarios, pero podemos prescindir de los sacrificios de sangre. El verdadero satanista, Teresa, ama la vida y está más cerca de un hedonista que de un sacerdote africanista.

Máscara
Antifaz empleado en misas negras
 

EL PODER DE LOS SACRIFICIOS

–¿Dices que los sacrificios en el sendero de la mano izquierda son realmente necesarios?

–Sí, lo son, porque lo importante es el trabajo simbólico que hay detrás. Son parte necesaria de las ceremonias, pero yo, por mi parte, te diré que le he propuesto llevar a cabo otro tipo de sacrificio.

–¿A qué te refieres exactamente? –pedí que me aclarara. El sacerdote desplegó sus manos.

–Dime, ¿qué es realmente un sacrificio? –me preguntó.

–Es una ofrenda, un intercambio –dije yo.

–No, Teresa.

–¿No? –Un sacrificio es algo que cuesta.

–Cierto, es algo de gran valor –reconocí.

El mago negro volvió a clavar incisivamente su gélida mirada en la mía.

¿Quieres dinero? ¡Pues ofrenda dinero! Seamos sinceros

–¡Coge un billete de 50 euros y ofréndalo! ¡Quémalo! Eso también es un sacrificio.

–¿Quemar dinero? –dije muy extrañada.

–¡Piénsalo, Teresa! ¡Piensa a nivel energético lo que estás haciendo, de lo que te estás desprendiendo! Ese sí es realmente un gran sacrificio. Antiguamente, cuando ofrendaban vida, era para pedir vida. ¿No quieres dinero? ¡Pues ofrenda dinero! Seamos sinceros. ¿Para qué nos levantamos cada día de la cama? ¡Para ganar dinero! ¿No? Todos deseamos alcanzar un buen nivel de vida. Además, es muy beneficioso que nos desprendamos de cosas. Al deshacerte de determinados lastres, te vas desapegando poco a poco, y así te enfrentas a una serie de miedos. En cierta manera te vuelves más ególatra, ¡no egoísta, ojo! Tú nivel de autoestima empieza a crecer y empiezas a valorarte mucho más. Al final, todo el trabajo que se realiza, tanto interna como externamente, tiende a dar sus frutos.

Seguí atenta a todas y cada una de las argumentaciones del sacerdote satánico, apurando al máximo el tiempo, pues me había comentado que tenía ciertas obligaciones familiares. No quería entretenerle, así que le propuse concluir nuestra reunión. Cuando nos disponíamos a abandonar la mesa, el satanista se calló y, mirando su reloj, me dijo:

–Aún tenemos algo de tiempo. ¿Quieres que te enseñe mi altar?

–¿Al final podré ver hoy tu templo? –pregunté emocionada.

–No. Hoy solo te puedo enseñar mi altar, no el templo...

Santa Muerte
Representaciones de la Santa Muerte que el mago negro emplea en distintos ceremonias. Esta figura es objeto de devoción en diversos países de Latinoamérica.

Parte II

Portada
Portada del libro Yo, Satanista (Cydonia, 2020), de la periodista Teresa Porqueras

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