El alien que lleva 15 años muriendo
Un vídeo grabado en 2011 y desacreditado por sus propios autores vuelve a circular como si fuera nuevo, justo cuando el proceso de revelación institucional avanza.
Ha vuelto a circular por redes un vídeo titulado «Alien muerto hallado en zona de avistamientos OVNI en Rusia». En la grabación, dos hombres rusos encuentran lo que parece un cuerpo extraterrestre semienterrado junto al tocón de un árbol, en un campo nevado de la región de Irkutsk, Siberia. El clip acumula de nuevo miles de reproducciones y comentarios preguntando si esta vez sí, si esta vez es real.
El 2 de julio lo publicó la cuenta UFOmanía y ya cuenta con cerca de 50 mil visualizaciones. El que insertamos a continuación se difundió en abril de 2024, es decir, que de forma cíclica se viraliza en las redes sociales.
If you've ever wondered how fresh Nazca mummies would look like, wonder no more: #ufoTwitter #ufoX #uapTwitter pic.twitter.com/KRt8iYvds1
— Vlad The Mettahuman (@VladTheAlien) April 9, 2024
El vídeo ni es real ni es nuevo. Se grabó cerca de la aldea de Kamensk, en la república rusa de Buriatia, justo al norte del lago Baikal, y se subió a internet el 14 de abril de 2011. De vez en cuando alguien lo vielve a sacar del cajón y lo presenta como una novedad pero ya fue explicado.
Benjamin Radford lo desmontó todo en 2011. Según publicó en CBS/Space la cámara se abre con un plano panorámico gratuito de una zona nevada y una fábrica al fondo —un recurso de puesta en escena impropio de un hallazgo espontáneo—, y los dos protagonistas se ríen mientras hablan, un tono que no encaja con quien acaba de tropezarse con un cadáver alienígena. Tampoco hay rastro de nave ni de zona de impacto: solo la figura, colocada para el efecto dramático.
Pero es que el caso se cerró cuando dos jóvenes estudiantes Timur Hilall, de 18 años, y Kirill Vlasov, de 19, confesaron a las autoridades ser los autores del fraude. Para la elaboración del alienígena emplearon pan duro y piel de pollo.
Y no es -como se insinúa en algunos foros- que el gobierno ruso amenazara a los adolescentes con prisión y severas consecuencias si no admitían que se trataba de un engaño. La realidad es otra. Pensando que podía tratarse del cuerpo de un bebé, el editor jefe del periódico local Kabansk-Info alertó a la policía quien, al investigar, dio con los autores y, no solo confesaron, sino que mostraron el ejemplar pintado con vivos colores.
The Irkutsk, Siberian film was discredited years ago. Timur Hilall and Kirill Vlasov confessed to authorities that they were the perpetrators of the hoax. They used stale bread and chicken skin to make the alien. pic.twitter.com/jbWkK9Y0yM
— Josep Guijarro (@josepguijarro) September 26, 2024
Cada vez que la conversación institucional sobre el fenómeno OVNI gana tracción, reaparece material ya desmentido
Un patrón que se repite
Lo llamativo no es que exista un vídeo falso de un alien muerto en la nieve —los ha habido a decenas desde que existe YouTube—. Lo llamativo es cuándo reaparece. En 2023 volvió a circular coincidiendo con la presentación de Maussan en el Congreso mexicano y con la incautación en Perú de momias camufladas como muñecas turísticas. Ahora regresa en pleno 2026, con la Administración estadounidense publicando lotes de documentos a través del portal PURSUE, con David Grusch señalando informes históricos ante la prensa, y días después del primer coloquio OVNI celebrado en la Asamblea Nacional francesa.
Cada vez que la conversación institucional sobre el fenómeno OVNI gana tracción, reaparece material ya desmentido, sin fecha, sin contexto y presentado como noticia fresca. El efecto práctico es siempre el mismo: quien comparte el vídeo por primera vez lo hace de buena fe, queda expuesto al ridículo cuando se destapa el fraude —viejo, esta vez— y termina asociando el fenómeno OVNI en su conjunto con el timo del pan duro y la piel de pollo. Parece que alguien quiere dificultar que el público distinga entre el ruido y la señal en un momento en que hacerlo importa más que nunca.








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