Dr. Phil: Lo que sé sobre NHI podría desencadenar una crisis nacional
El Dr. Phil acusa al gobierno de EE.UU. de fabricar el estigma ovni y Mellon confirma que Loeb fue informado de la existencia de restos físicos
Phil McGraw —el psicólogo y presentador estadounidense conocido como "Dr. Phil", hoy al frente de su propio pódcast y de la cadena Merit Street Media— se ha convertido en las últimas semanas en una de las voces mediáticas más visibles del ciclo de divulgación UAP impulsado por la administración Trump. Tras recibir acceso anticipado a la cuarta tanda de documentos ("Release 4") publicada por el Departamento de Guerra estadounidense, declaró a la cadena NewsNation que el gobierno de EE.UU. lleva "79 años mintiendo" al público sobre el fenómeno, "por omisión" y "por desinformación".
Ese mismo episodio de su pódcast reunió a McGraw con dos figuras centrales del actual movimiento de divulgación: Christopher K. Mellon, ex Subsecretario Adjunto de Defensa para Inteligencia en las administraciones de Bill Clinton y George W. Bush, y Bryce Zabel, periodista y productor, cofundador de la Disclosure Foundation. La descripción oficial del programa —disponible en Apple Podcasts— plantea abiertamente que "el estigma fue fabricado" y pregunta cómo debe procesar el público "la revelación más transformadora de nuestro tiempo".
The government's most successful deception wasn't convincing you UFOs don't exist.
— Dr. Phil (@DrPhil) July 15, 2026
It was convincing you that EVEN asking about them makes you a fool.
That's not an accident. It's a psyop, and it's been running for decades. I break it all down in my Daily Mail exclusive:…
"El engaño más exitoso del gobierno no fue convencerte de que los ovnis no existen. Fue convencerte de que incluso preguntar por ellos te convierte en un tonto. Eso no es un accidente. Es una operación psicológica, y lleva décadas en marcha" -ha publicado McGraw en X.
En el artículo que publica en exclusiva para el Daily Mail, es que el Dr.Phil desplaza el foco del clásico debate “¿existen o no existen?” hacia una cuestión mucho más profunda: ¿por qué se creó un estigma social tan poderoso alrededor del tema?
Históricamente, numerosos investigadores han señalado que tras el Informe Robertson de 1953 la prioridad de las autoridades estadounidenses no fue únicamente estudiar los avistamientos, sino reducir el impacto público que estos generaban. El resultado fue una cultura en la que pilotos, militares, científicos y funcionarios se lo pensaban dos veces antes de informar de experiencias anómalas.
Christopher Mellon lleva años denunciando precisamente eso. El antiguo responsable de inteligencia del Pentágono sostiene que el problema fundamental nunca fue la falta de casos, sino la ausencia de transparencia institucional respecto a ellos. La pregunta decisiva, entonces, no es si existen naves o fenómenos no identificados, sino si el gobierno o sus contratistas privados custodian material físico recuperado.
🚨ÚLTIMA HORA: Cristopher Mellon: «El Dr. Avi Loeb, que ahora dirige el panel científico gubernamental sobre UAP, fue informado por un antiguo responsable de Lockheed Martin de que, efectivamente, cuentan con materiales recuperados de ovnis» 👇 https://t.co/AtiW0sk1CC pic.twitter.com/abMssIZ5Gi
— Josep Guijarro (@josepguijarro) July 16, 2026
"La cuestión definitivamente decisiva es si hemos recuperado restos físicos, y si es así, entonces por supuesto eso es una prueba definitiva y se acabó el juego. Y en eso es en lo que estamos trabajando intensamente [...]. Justo el otro día, el Dr. Avi Loeb, que ahora dirige el panel científico gubernamental sobre UAP, fue informado —reconoce que fue informado— por un antiguo responsable de Lockheed Martin de que efectivamente cuentan con ese tipo de materiales, o los han tenido, lo cual coincide con fuentes que yo y otros manejamos, y con personas que han hecho declaraciones públicas sobre el tema. Así que volvemos, una vez más, al incidente de Roswell o a sucesos similares, que siguen sin resolverse y que son potencialmente decisivos."
— Christopher K. Mellon. Traducción propia del original en inglés.
Esa misma línea de investigación conecta con la afirmación más comentada de las últimas semanas: Loeb aseguró en el pódcast "Fresh Freedom" del congresista Eric Burlison —representante republicano por Misuri e impulsor de varias iniciativas de transparencia UAP en el Congreso— que un exdirectivo de alto nivel de Lockheed Martin le confirmó personalmente, cara a cara, que la empresa había participado en un programa de recuperación de tecnología no identificada. Preguntado directamente si esas versiones eran ciertas, el exejecutivo respondió, según Loeb: "No está equivocado". Ni Lockheed Martin ni Northrop Grumman han respondido a las solicitudes de comentario de la prensa sobre esta acusación.

El Dr. Phil escribe: "He revisado cientos de videos, fotografías y documentos que datan de 1947 y puedo confirmar que el gobierno estadounidense sabía desde hace décadas que objetos no identificados surcan nuestros cielos, y que la humanidad podría no estar sola en el universo. Esta información fue ocultada y distorsionada intencionadamente al público estadounidense durante décadas. Esto significa que revelar la mayor revelación de la historia de la humanidad podría implicar también revelar el mayor encubrimiento jamás perpetrado por el gobierno estadounidense."
¿Comunicador de confianza o figura decorativa?
Algunos rumores sugieres que el Dr. Phil está siendo posicionado como la voz pública de mayor confianza de Trump sobre divulgación. El presidente de los Estados Unidos necesita una figura capaz de llevar el asunto de los UAP fuera de los círculos especializados. Alguien conocido por el ciudadano medio, percibido como cercano y capaz de traducir cuestiones complejas a un lenguaje comprensible.
Dr. Phil reúne muchas de esas características.
Pero también existe un riesgo evidente.
Si la divulgación se percibe como una operación excesivamente asociada a Trump, parte del público podría interpretarla como una iniciativa política más, en lugar de una cuestión científica o histórica. Eso podría hacer que corriera la misma suerte que otras figuras populares próximas a Trump, percibidas por muchos como simples embajadores mediáticos del movimiento MAGA (Make America Great Again).








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