Exigen a la CIA y al FBI que rindan cuentas sobre el caso Varginha
El congresista republicano Eric Burlison ha enviado cartas al director de la CIA y al director del FBI reclamando documentación sobre el cso Varginha
El representante Eric Burlison (republicano por Misuri), miembro de la Task Force para la Desclasificación de Secretos Federales de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, ha remitido dos cartas oficiales al director de la CIA, John Ratcliffe, y al director del FBI, Kash Patel, solicitando que ambas agencias determinen qué registros gubernamentales conservan sobre el conocido como Incidente Varginha, ocurrido en enero de 1996 en la región de Varginha y Campinas, en el estado brasileño de Minas Gerais y São Paulo respectivamente.
Según el propio comunicado publicado en la web oficial del congresista, las cartas no piden a la CIA ni al FBI que confirmen ninguna versión concreta de lo sucedido en Varginha. El objetivo, subraya el texto, es que el Congreso pueda determinar si existen vuelos, informes de enlace, registros de contratistas o documentación sobre transferencia de materiales relacionados con el caso, y si la clasificación que pesa sobre esos posibles registros sigue teniendo justificación legal.
El movimiento llega pocas semanas después de que el exministro de Defensa brasileño Aldo Rebelo, hoy precandidato a la presidencia de Brasil por el partido Democracia Cristiana, realizara declaraciones públicas sobre el caso Varginha que han sido interpretadas por parte de la prensa y de la comunidad ufológica como una validación del episodio, aunque el propio Rebelo ha matizado después que su conocimiento procede de información ya pública y no de un testimonio directo de la época de los hechos.

Qué pide exactamente la carta a la CIA
El escrito dirigido a la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) reclama que la agencia revise y entregue al Congreso los registros correspondientes a una solicitud previa presentada al amparo de la Ley de Libertad de Información (FOIA, Freedom of Information Act) con número de referencia F-2023-00442. Aquella petición, formulada por un particular, pedía información sobre vuelos gubernamentales estadounidenses, transferencias de materiales y coordinación con autoridades brasileñas entre el 14 y el 28 de enero de 1996, incluyendo actividad registrada en la zona de Campinas, en el estado de São Paulo.
El 10 de enero de 2025, la CIA respondió a esa solicitud FOIA sin confirmar ni negar la existencia de registros sobre el asunto, amparándose en las exenciones (b)(1) y (b)(3) de la propia ley, referidas respectivamente a información clasificada por motivos de seguridad nacional y a material protegido por otras leyes federales, entre ellas las que blindan fuentes y métodos de inteligencia.
Qué pide exactamente la carta al FBI
La carta remitida a la Oficina Federal de Investigación (FBI) solicita que el bureau determine si existen competencias investigativas propias sobre el caso, que preserve cualquier registro relevante, que realice las búsquedas documentales oportunas y que ofrezca al Congreso una sesión informativa sobre si posee registros, informes de sus agregados legales en el exterior (legal attachés o "legats"), competencias de investigación doméstica, o información relativa a personal del Gobierno estadounidense, ciudadanos de Estados Unidos, contratistas federales, aeronaves matriculadas en el país o cualquier otro interés federal vinculado al episodio de Varginha.

Un patrón que se repite
Burlison ya había solicitado con anterioridad a centros de investigación y desarrollo financiados con fondos federales, entre ellos MITRE Corporation y el MIT Lincoln Laboratory, que identificaran y preservaran los registros históricos vinculados a fenómenos aéreos no identificados (UAP) que pudieran obrar en su poder. El comunicado del congresista sostiene que estas nuevas cartas aplican el mismo principio a un incidente internacional de hace tres décadas: ninguna agencia ni contratista debería poder situar registros históricamente relevantes fuera del alcance de la supervisión del Congreso mediante clasificación, estructuras contractuales, errores de indexación o cambios de custodia.
¿Por qué investiga Estados Unidos un caso ocurrido en Brasil?
Es la pregunta obligada: si el incidente de Varginha ocurrió en territorio brasileño y afecta en principio a la soberanía de Brasil, ¿qué papel juega Washington en todo esto? La respuesta está en el origen mismo de la alerta. Según la versión más documentada del caso, fue el propio Gobierno estadounidense quien puso sobre aviso a las autoridades brasileñas aquella madrugada de enero de 1996: una antena del NORAD (Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica, el organismo binacional entre Estados Unidos y Canadá encargado de vigilar el espacio aéreo continental) habría detectado la presencia de un objeto extraño que se dirigía hacia el interior de Brasil.

Esa detección fue comunicada oficialmente al Estado Mayor de las Fuerzas Armadas Brasileñas, que a su vez ordenó poner en alerta a la unidad militar más cercana a la trayectoria final del objeto: la Escuela de Sargentos de las Armas (ESA), con sede en la localidad de Três Corações, Minas Gerais. Es decir, según este relato, la implicación estadounidense no nace ahora, con las cartas de Burlison, sino que estuvo presente desde el primer momento del incidente, lo que explicaría por qué Washington podría conservar en sus propios archivos —y no solo Brasil— documentación de primera mano sobre lo ocurrido aquella noche.
Las cartas se enmarcan en el proceso más amplio de desclasificación impulsado en Estados Unidos desde mayo de 2026, cuando se puso en marcha el portal PURSUE para la publicación de documentos oficiales sobre UAP, y en el trabajo específico de la Task Force para la Desclasificación de Secretos Federales de la Cámara de Representantes, de la que Burlison forma parte junto a otros congresistas como Anna Paulina Luna.
Por el momento, ni la CIA ni el FBI han respondido públicamente a los requerimientos del congresista. El propio Burlison ha adjuntado en su web los dos escritos originales dirigidos a Ratcliffe y a Patel para su consulta pública.








Comentarios
Nos interesa tu opinión