Presentan imágenes de tecnología extraterrestre
Ross Coulthart mostró diagramas de tecnología y un supuesto lenguaje extraterrestre como si fuera una investigación en curso cuando lleva circulando desde hace 20 años.
El periodista Ross Coulthart ha divulgado en NewsNation una serie de inquietantes imágenes de tecnología presuntamente no humana, informes técnicos, diagramas de artefactos y páginas de lo que parece un guion o sistema lingüístico extraterrestre.
"Creo que hay algo en los documentos de CARET… Tengo una idea bastante clara de qué eran PACL CARET y quién estaba detrás… No puedo desestimar este caso por razones que no puedo revelar. Es una investigación en curso"— dijo Ross Coulthart.
🚨ÚLTIMA HORA | Ross Coulthart (@rosscoulthart) difunde imágenes de supuesta tecnología no humana en NewsNation 👽pero la verdad es muy distinta. 😱Te lo cuento todo aquí 👇https://t.co/cLG2xwpiyX pic.twitter.com/5ZwOYniW7t
— Josep Guijarro (@josepguijarro) July 21, 2026
Pero los llamados documentos CARET no son nuevos.
Según el relato original, publicado en 2007, CARET era el acrónimo de Commercial Applications Research for Extraterrestrial Technology (Investigación de Aplicaciones Comerciales para Tecnología Extraterrestre), y operaba bajo las siglas PACL: Palo Alto CARET Laboratory.
Un electricista llamado Isaac, ingeniero informático y, según él mismo, funcionario de nivel medio dentro del Departamento de Defensa estadounidense, aseguró haber sido reclutado a principios de los años ochenta para trabajar en unas instalaciones subterráneas de cinco niveles ocultas bajo una fachada empresarial anodina en Palo Alto, California.
El laboratorio, siempre según su versión, estaba controlado por el estamento militar, pero con un objetivo peculiar: generar tecnología patentable a partir de artefactos no humanos recuperados, cuyos beneficios financiarían, a su vez, otras operaciones clasificadas. "Isaac" llegó a intercambiar correspondencia con investigadores y medios de comunicación como Coast to Coast AM y Earthfiles, defendiendo la autenticidad de su testimonio y admitiendo, eso sí, que "todo lo que he proporcionado podría ser falso… al fin y al cabo, son solo una serie de imágenes".

Las imágenes que ahora Coulthart ha rescatado del olvido para NewsNation han sido borradas de Internet. Si los documentos fueran lo que parecen sugerir, estaríamos ante material que apunta directamente a recuperaciones de accidentes, programas de ingeniería inversa y comunicación con inteligencia no humana (NHI): el núcleo mismo del presunto encubrimiento de UAP que testigos como David Grusch —extraoficial de inteligencia estadounidense que en 2023 testificó ante el Congreso sobre programas secretos de recuperación de tecnología no humana— llevan años insinuando ante comités y medios.
¿Qué dicen los símbolos?
El material que ahora reaparece incluye un supuesto "Primer de Análisis Lingüístico" de cinco páginas, junto a un informe de investigación fechado Q4-86 y una página de un inventario Q3-85, fueron atribuidos a un informante anónimo que se hacía llamar "Isaac". Según su relato, esas páginas documentaban un alfabeto no humano hallado en el fuselaje de los artefactos recuperados: un conjunto de entre 30 y 40 caracteres —algunos con aspecto silábico, otros aparentemente numéricos— organizados en una suerte de mandala o gráfico circular con espirales concéntricas, del que se desprendían mapas de correspondencia entre símbolos y presuntos significados técnicos.

El propio "Isaac" describía el trabajo con ese código como parte de sus funciones: haber sido reclutado para descifrar la escritura visible en las alas de las naves, dentro de un programa cuyo objetivo declarado era transformar la tecnología recuperada en aplicaciones comerciales patentables. La estética del gráfico —con su barra tipo código de barras, sus anillos concéntricos y sus glifos angulosos— es la que ha circulado durante casi dos décadas como "prueba" de un lenguaje extraterrestre auténtico, y la que ahora Coulthart ha vuelto a mostrar en antena.
Por desgracia, las fotografías y diagramas del expediente CARET no son documentos filtrados de ningún programa real. Son una obra de arte personal, creada casi un cuarto de siglo atrás por una artista digital que firma como Margaret Gel (también conocida como "kolchak" o icze4r). Las imágenes fueron tomadas de su web sin su consentimiento para construir el hoax que circula desde 2007.
I turn my back for one second, and the CARET alien thing from 20+ years ago has returned.
— John Greenewald, Jr. (@theblackvault) July 20, 2026
At least we've graduated from resurrecting 1990s UFOlogy, to early 2000's UFOLogy...
🙄🙄 pic.twitter.com/br98ooGEOc
Especialistas como John Greenewald, impulsor de The Black Vault se sonrojan al comprobar la credulidad del periodista de NewsNation: "Me doy la vuelta por un segundo, y esa cosa alienígena del CARET de hace más de 20 años ha regresado" -escribe en X, antes Twitter. " Al menos -continúa- hemos pasado de resucitar la ufología de los 90 a la ufología de principios de los 2000..."
El comentario, con su ironía calculada, señala un patrón que se repite con cada nueva ola de interés mediático por el fenómeno ovni/UAP: casos ya explicados, cerrados y archivados vuelven a circular con una segunda vida en la era de internet, donde la ausencia de contexto y la viralidad favorecen que material descartado hace años se presente como novedad. Cabe preguntarse: ¿A quién beneficia inundar de fakes las redes? Al fin y al cabo llenas de información insustancial, cuando no falsa, lo único que consigue es contribuir a un proceso de desinformación que aleja a los más serios de este asunto.
Regresemos a CARET. La propia autora lo explica con detalle en su blog: la pieza central del expediente —ese gráfico circular con espirales, glifos y un código de barras que tanto se ha reproducido como "lenguaje alienígena"— es en realidad un cifrado personal que diseñó por motivos íntimos y terapéuticos, tras sufrir varias lesiones cerebrales traumáticas en la infancia que le provocaban amnesia recurrente. Cifró en él los nombres de personas queridas usando katakana japonés poco frecuente, referencias a la tipografía de Sailor Moon y al idioma ficticio de los Pfhor, la especie alienígena de la saga de videojuegos Marathon. Descifrado, el mensaje central no oculta ningún secreto gubernamental: dice, literalmente, "ETERNAL SOLDIER SAILOR MOON".

Según su propio testimonio, la obra le fue "robada por alguien en quien confiaba" y terminó integrada, junto con renders 3D de ovnis tomados sin permiso de otros artistas de internet, en el paquete de "documentos smuggled" que "Isaac" presentó como prueba de su paso por CARET. El resultado apareció más tarde incluso en un especial de History Channel sobre extraterrestres.
Conviene añadir que el episodio ya había sido examinado en su momento: en 2007, analistas de efectos visuales como Steve Neil (con trabajo previo para History Channel) y Marc D'Antonio concluyeron, a petición de MUFON, que las fotografías de los supuestos "drones" asociados al caso eran generadas por ordenador. CARET, en resumen, es un fraude documentado y analizado desde hace casi veinte años, no un expediente pendiente de resolver.

El otro 'fantasma' del programa
Durante la misma emisión, el propio Coulthart añadió, se refirió a otro episodio que merece el mismo tratamiento. Según relató, el ingeniero aeroespacial alemán Wernher von Braun —figura clave del programa espacial estadounidense de posguerra— llevó en su día al ilusionista y autoproclamado psíquico israelí Uri Geller a una instalación de la NASA cerca de Washington D. C., donde le habrían mostrado cuerpos alienígenas. Uno de los colegas de Geller, siempre según el relato, logró fotografiar la escena en secreto.
El ingeniero aeroespacial Wernher von Braun llevó al psíquico israelí Uri Geller a una instalación de la NASA cerca de Washington D. C., donde le habrían mostrado cuerpos alienígenas. Uno de los colegas de Geller habría fotografiado la escena en secreto👇https://t.co/z2p0B2wEqD pic.twitter.com/TeoJI3WWx9
— AÑO/CERO (@revistaANOCERO) July 21, 2026
Las palabras del periodista australiano hacen referencia a una serie de tweets de 2024 en la que el psíquico israelí tomaba parte en el proceso de desclasificación ovni estadounidense: "...el gobierno de EE. UU. ha publicado su informe sobre ovnis.
Afirman que no tienen idea de qué son los ovnis y que necesitan más datos, pero que algunos 'podrían ser tecnologías desplegadas por China, Rusia, otra nación o una entidad no gubernamental'.
Pero SÍ saben más... y desearía poder contarles todo lo que sé.
Lo que puedo decirles es que la Fuerza Aérea Israelí sabe con certeza que los ovnis nos visitan. Hubo algunos avistamientos concluyentes sobre el desierto del Sinaí y sobre algunas instalaciones muy sensibles.
¿Ven a este hombre en la foto conmigo? (Se refiere al científico von Braun) Condujimos juntos a un lugar ultrasecreto en los terrenos de la NASA donde se tomó esta foto y lo que me mostraron no me sorprendió." Y termina explicando que: "No estaba hipnotizado y no soy ningún tonto. El científico nazi Dr. Wernher von Braun me mostró cuerpos alienígenas en una base de la NASA. Aquí me dice que me siente a su lado y el conductor nos lleva a un edificio refrigerador. ¡Me quedé con la mente volada!"
I was not hypnotized and I am no fool Nazi scientist Dr Wernher von Braun showed me alien bodies at a NASA base here he tells me to sit next to him and driver takes us to a refrigerator building. I was mindblown! pic.twitter.com/SnLfM9ETiN
— Uri Geller (@theurigeller) December 13, 2024
Pero una vez más, Coulthart miente o no hace su trabajo como periodista. De haberlo hecho, habría podido comprobar como la imagen de los cuerpos extraterrestres en una especie de morgue era, en realidad, un fotograma de la serie Expediente X, en concreto, del episodio titulado Redux que se emitió en 1997, obra del artista de efectos especiales de maquillaje Mike Fields.
Redux #Xfiles (1997) #ExpedienteX #ufotwitter #ovnitwitter 👽 pic.twitter.com/Gq7lFV0zWe
— Josep Guijarro (@josepguijarro) August 15, 2023
Geller ha reciclado esta misma imagen —y el relato que la acompaña— en varias ocasiones a lo largo de los últimos años, cada vez que el ciclo mediático del disclosure vuelve a estar candente. El patrón, una vez más, coincide con el de CARET: no se trata de una revelación nueva, sino de un material ya desmontado que regresa disfrazado de actualidad cada vez que el contexto se lo permite.
Dos casos, un mismo mecanismo: la escasez de memoria colectiva en internet convierte cualquier fraude antiguo en una primicia potencial. La pregunta que queda en el aire no es ya si estos documentos y fotografías son auténticos —eso está zanjado—, sino cuántas veces más volverán a resucitar, y quién se beneficia cada vez que lo hacen. ¿Falta de rigor, algoritmo, o algo más deliberado?







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