Civilizaciones perdidas
28/01/2009 (09:48 CET) Actualizado: 17/07/2026 (12:33 CET)

LA CONEXIÓN EGIPCIA DE TASSILI

Al abrigo de cada cueva es fácil imaginar las siluetas invisibles de personajes milenarios que alguna vez poblaron Tassili, cuando el agua y la vegetación eran tan abundantes como lo es hoy el polvo. Ancestros que pasaron por allí cargados con su herencia cultural, que enriquecieron a lo largo del camino y probablemente expandieron por el valle del Nilo.

Josep Guijarro

Periodista y escritor

28/01/2009 (09:48 CET) Actualizado: 17/07/2026 (12:33 CET)
La cultura egipcia pudo nacer en Tassili n'Ajjer
La cultura egipcia pudo nacer en Tassili n'Ajjer

Tassili es un macizo montañoso situado en el centro del Sahara, con una extensión de 800 km de largo por poco más de 60 de ancho, que recorre la frontera entre Argelia y Libia. En la lengua de los tuaregs significa «meseta de los ríos» y, de hecho, gran parte esta región se encuentra atravesada por wadis, cauces secos que serpentean por su territorio, dándonos una idea clara de lo que fue aquella inmensidad en tiempos remotos.

Su parque natural, declarado Patrimonio de la Humanidad desde 1982, está considerado como «la capilla sixtina del arte rupestre». Están catalogadas 15.000 pinturas prehistóricas, aunque es posible que en su totalidad asciendan a 80.000.

En 1956, Henri Lothe dirigió la primera expedición francesa para estudiar estas representaciones pictóricas. Tras tres campañas en las montañas de Tassili, publicó un libro en donde subrayaba que, junto a muestras propias de la cultura aborigen, existían otras pinturas con marcado estilo egipcio. Esta afirmación causó desconcierto en los ambientes académicos, una polémica que quedó saldada cuando surgió la información de que el dibujo de las «señoritas con cabeza de pájaro y aureus» resultó ser un fraude, ya que debió ser pintado por un miembro de la expedición con la intención de gastar una broma.

El explorador galo Henri Lhote
El explorador galo Henri Lhote


Hemos intentado averiguar quién fue el causante de la «broma» y en qué escrito de Henri Lothe se reconoce el fraude, pero sin éxito. Lo que sí hemos constatado es que tal pintura ha sido borrada expresamente para evitar su estudio, por lo que ya no hay manera de descifrar este supuesto enigma. Esta barbarie no es única en Tassili, ya que una mano invisible también ha alterado convenientemente la cabeza del hombre del dibujo denominado «el rapto»; tal vez porque no cuadraba demasiado que un personaje con cabeza redonda estuviera en la misma escena junto a las nativas prehistóricas. En cualquier caso, nosotros hemos encontrado otras muchas pinturas con marcado carácter egipcio.

Entonces, si existió un inmenso corredor sahariano que, durante miles de años estuvo recorrido por lagos, ríos estacionales y grupos humanos en movimiento, es posible que las ideas de este desolado paraje fueran desplazándose hasta lugares más fértiles. 

Esa es la hipótesis que sostiene mi querido amigo Yasser El Laithy. Este doctor en Antropología y egiptólogo, ha dedicado buena parte de sus investigaciones al extraordinario santuario rupestre de Wadi Sura II, conocido como la Cueva de las Bestias, situada en la meseta de Gilf Kebir, en el extremo suroccidental de Egipto. Allí se conservan miles de figuras pintadas hace más de 7.000 años, cuando el Sahara todavía era una región fértil y húmeda.

Entre esas imágenes aparece una representación especialmente llamativa: un personaje que levanta una maza mientras domina a un adversario. Para El Laithy, no se trata de una escena cualquiera. Constituye un antecedente remoto de una de las imágenes más poderosas del Egipto faraónico: el rey victorioso golpeando a sus enemigos.

Esta pintura de la cueva de las bestias guarda semejanza con la paleta Narmer
Esta pintura de la cueva de las bestias guarda semejanza con la paleta Narmer

La misma idea aparece en la célebre Paleta de Narmer, datada hacia el 3100 a.C., donde el soberano que unificó Egipto es representado alzando una maza sobre un enemigo vencido. Este motivo se convertiría en uno de los iconos fundamentales del poder faraónico y permanecería vigente hasta el final de la civilización egipcia.

La pregunta es inevitable: ¿estamos ante una simple coincidencia o frente a un símbolo cuyo origen se pierde miles de años antes del nacimiento oficial de Egipto?

El mismo lenguaje visual en Tassili

Lo más fascinante es que escenas muy similares también pueden identificarse en algunos conjuntos rupestres de Tassili. En uno de sus viajes al Tassili n'Ajjer, el investigador Juan Jesus Vallejo obtuvo esta inquietante imagen. 

Los personajes de esta pared están ataviados con falda corta y barba postiza como los egipcios
Los personajes de esta pared están ataviados con falda corta y barba postiza como los egipcios

Se distingue a tres individuos ataviados con el shenti (o shendyt) o falda corta y barba postiza o barba divina, como la de los faraones egipcios. Inquietante, ¿verdad? 

También aparecen figuras hieráticas, individuos de gran tamaño dominando el espacio, seres híbridos y escenas ceremoniales que recuerdan conceptos que más tarde encontraremos codificados en la religión egipcia.

Naturalmente, nadie sostiene que existiera un "Egipto secreto" en Tassili. Lo que plantean algunos investigadores es algo quizá más interesante: que determinados símbolos pertenecían a una herencia cultural sahariana mucho más antigua, anterior a las fronteras y a las civilizaciones históricas. Cuando la desertización obligó a aquellas poblaciones a abandonar sus territorios, muchas migraron hacia zonas más favorables, entre ellas el valle del Nilo. 

Si esto fue así, los primeros egipcios no habrían creado algunos de sus símbolos desde cero, sino que los habrían heredado de tradiciones ancestrales nacidas en el corazón del Sahara.

Comparativa del mito fundacional egipcio con una de las pinturas de Wadi Sura II
Comparativa del mito fundacional egipcio con una de las pinturas de Wadi Sura II

El Sahara que dio forma a un dios

En la Cueva de las Bestias aparecen también extraños seres antropomorfos, figuras híbridas y escenas rituales difíciles de interpretar. Algunos especialistas consideran que reflejan complejas creencias espirituales desarrolladas miles de años antes de las primeras dinastías. 

Resulta tentador compararlas con las divinidades animales del Egipto faraónico.

¿Acaso Horus, Anubis o Hathor son manifestaciones tardías de ideas religiosas mucho más antiguas?

Escenas desconcertantes en el Tassili
Escenas desconcertantes en el Tassili

No existe una prueba definitiva. Pero cuanto más se estudia el arte rupestre del Sahara, más evidente resulta que las raíces culturales del Egipto predinástico son mucho más profundas y extensas de lo que se pensó durante décadas.

Quien llega a Tassili después de varios días de travesía descubre un paisaje imposible. Bosques de piedra, arcos naturales gigantescos, laberintos de arenisca y abrigos rocosos donde permanecen intactas las huellas de hombres y mujeres que vivieron cuando el Sahara era verde.

Al contemplar ciertas figuras pintadas hace ocho mil años surge una sensación inquietante. Algunas parecen extraordinariamente familiares. Como si estuviéramos mirando el borrador de una civilización futura.

Egipto se encuentra a más de mil kilómetros de distancia.

Y sin embargo, entre aquellas montañas del sur de Argelia, rodeado por el silencio más absoluto del planeta, uno tiene la extraña impresión de encontrarse en el auténtico prólogo de la historia faraónica.

Porque quizás los faraones no nacieron únicamente a orillas del Nilo.

Quizás una parte de su memoria quedó olvidada para siempre entre las piedras de Tassili.

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Sobre el autor
Josep Guijarro

Josep Guijarro es reportero de prensa, radio y televisión, además de autor de varios libros entre los que cabe destacar El secreto de los aliens (edición ampliada y actualizada en 2024 de Aliens Ancestrales) o Casualidad, que continúa la saga de su bestseller Coincidencias Imposibles. Es documentalista de la serie Extraterrestres (DMAX) y forma parte de los programas El Colegio Invisible y La Rosa de los Vientos, ambos en Onda Cero.

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