Ciencia
27/04/2026 (15:39 CET) Actualizado: 27/04/2026 (15:39 CET)

Científicos reviven un 'gusano' de 24.000 años de antigüedad

El diminuto organismo, que llevaba 24 mil años congelado en el permafrost siberiano, no sólo ha vuelto a la vida sino que ya se reproduce. ¿Es bueno este tipo de experimentos? ¿Puede haber patógenos?

espacio misterio
27/04/2026 (15:39 CET) Actualizado: 27/04/2026 (15:39 CET)
Los científicos lograron revivir con éxito un gusano que había permanecido congelado durante 24 mil años
Los científicos lograron revivir con éxito un gusano que había permanecido congelado durante 24 mil años

Un equipo de científicos ha logrado descongelar un rotífero —un diminuto animal multicelular— que llevaba 24.000 años atrapado en el permafrost siberiano, y lo verdaderamente extraordinario no es solo que haya sobrevivido sino que el organismo ha vuelto a reproducirse.

El hallazgo, publicado en la revista Current Biology, representa la prueba más contundente hasta la fecha de que animales multicelulares pueden suspender su metabolismo durante decenas de miles de años y regresar a la vida con sus estructuras celulares intactas.

Este diminuto gusano se encuentra habitualmente en entornos de agua dulce y que es conocido por su extraordinaria resistencia. Los rotíferos no son gusanos en sentido estricto —aunque coloquialmente se les llame así—, sino algo más complejo y, desde el punto de vista de la biología, aún más fascinante.

El espécimen llevaba congelado en el permafrost siberiano desde el Pleistoceno tardío, un período que concluyó hace aproximadamente 11.700 años, atrapado en una capa de suelo rico en hielo conocida como formación Yedoma, que mantuvo al organismo en un estado de conservación estable durante decenas de miles de años.

Tras descongelarlo con cuidado en condiciones de laboratorio controladas, los investigadores observaron que el rotífero retomaba sus funciones biológicas normales. El organismo no solo volvió a moverse: fue capaz de reproducirse de forma asexual, lo que indica que sus estructuras celulares habían permanecido intactas a pesar del paso de los milenios.

El investigador principal del estudio no ocultó su asombro. Stas Malavin declaró a Fox News que el hallazgo constituye "la prueba más sólida hasta la fecha" de que los animales multicelulares pueden resistir decenas de miles de años en criptobiosis, ese estado de metabolismo casi completamente detenido.

El organismo estaba congelado en el permafrost siberiano
El organismo estaba congelado en el permafrost siberiano

Un salto cualitativo: de una célula a muchas

¿Por qué importa tanto que sea un rotífero y no una bacteria? La respuesta está en la complejidad biológica. Aunque los científicos habían logrado anteriormente revivir organismos a partir del hielo, esos ejemplos implicaban en su mayoría formas de vida unicelulares o estructuras más simples. Que un organismo multicelular sobreviva con éxito al proceso de congelación y descongelación representa un paso significativo, ya que los cuerpos más complejos presentan mayores retos para resistir ese proceso sin sufrir daños.

Los rotíferos, aunque microscópicos, poseen sistemas especializados como tractos digestivos y estructuras nerviosas rudimentarias, lo que hace que su supervivencia a largo plazo en estado congelado sea especialmente notable. 

Y aquí es donde el hallazgo encadena de forma natural con lo que ya publicamos sobre el Panagrolaimus kolymaensis: aquel nematodo también se reproducía asexualmente tras ser descongelado, y los análisis genéticos revelaron que producía trehalosa, un azúcar que protege las células frente a la congelación extrema. La criptobiosis, al parecer, es una estrategia de supervivencia más extendida en la naturaleza de lo que imaginábamos.

Muchos piensas que no se debería experimentar con orgnismos extintos
Muchos piensas que no se debería experimentar con orgnismos extintos

¿Y si descongelamos algo que no deberíamos?

Aquí llega la pregunta que muchos prefieren no hacerse en voz alta. Si organismos como este rotífero de 24.000 años o el nematodo de 46.000 pueden sobrevivir milenios de congelación y despertar funcionales, ¿qué nos garantiza que no hay patógenos —virus, bacterias, hongos— igualmente resistentes esperando su turno bajo el hielo?

Los microbios antiguos, incluidos virus, también han quedado preservados en el permafrost y, por su estructura más simple, suelen ser incluso más fáciles de revivir. En algunos experimentos, científicos han reactivado virus que aún eran capaces de infectar células huésped tras ser descongelados, aunque ninguno ha sido vinculado a enfermedades humanas hasta ahora. Los investigadores señalan que sus hallazgos subrayan una preocupación paralela: a medida que el calentamiento global acelera el deshielo del permafrost, microbios que llevaban mucho tiempo inactivos podrían liberarse fuera de las condiciones controladas de un laboratorio, lo que plantea nuevas preguntas sobre posibles riesgos ambientales y sanitarios. 

No se trata de alarmismo. Es una preocupación legítima que ya forma parte del debate científico serio. El permafrost ártico y siberiano actúa como una cápsula del tiempo biológica de dimensiones planetarias. Durante miles de años ha almacenado no solo organismos resistentes como los rotíferos o los nematodos, sino también los restos de animales extintos —mamuts, bisontes esteparios, rinocerontes lanudos— y, con ellos, los agentes infecciosos que los acompañaban en vida. Algunos de esos patógenos del pasado nunca han encontrado un sistema inmunológico humano moderno. Literalmente, son desconocidos para nuestras defensas.

El deshielo natural acelerado por el cambio climático ya es un problema en sí mismo. Pero lo que este tipo de experimentos de laboratorio añade a la ecuación es una variable voluntaria: nosotros mismos decidimos descongelar. Y en ocasiones lo hacemos sin saber del todo qué hay en esas muestras antes de que algo despierte.

Rotíferos como los descongelados por los científicos
Rotíferos como los descongelados por los científicos

Las dos caras del descubrimiento

Sería injusto quedarse solo con el lado oscuro. Los investigadores señalan que estos hallazgos podrían tener implicaciones de largo alcance en ciencia, incluyendo estudios sobre cómo las células resisten el daño producido por los cristales de hielo y la radiación a lo largo del tiempo. El descubrimiento también podría aportar claves a la biotecnología y a la astrobiología, donde los científicos exploran cómo podría persistir la vida en entornos extremos o extraterrestres.

Entender la criptobiosis a nivel molecular podría revolucionar, por ejemplo, la crioconservación de órganos para trasplantes, uno de los grandes cuellos de botella de la medicina moderna. Si pudiéramos aprender de estos organismos cómo proteger las células durante la congelación sin dañarlas, el impacto en la medicina sería enorme.

Pero el conocimiento tiene un precio, y ese precio es la responsabilidad. A pesar del avance, los expertos advierten de que estos hallazgos no sugieren que organismos de mayor tamaño —como los mamíferos— puedan ser revividos tras períodos similares de congelación. La complejidad de las formas de vida superiores las hace mucho más vulnerables al daño celular durante los procesos de congelación y descongelación. 

Lo que sí han demostrado estos experimentos, uno tras otro, es que la frontera entre la vida y la muerte no es siempre donde creíamos que estaba. Y que la Tierra guarda, bajo sus capas más profundas de hielo, una historia biológica que apenas hemos empezado a leer.

Sobre el autor
espacio misterio

Espacio Misterio es la web de la revista Año/Cero, especializada en enigmas, anomalías, historia oculta, ovnis y mucho más. Un punto de encuentro de referencia para descubrir y analizar los misterios que nos rodean.

Relacionados
Lo más leído

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Nos interesa tu opinión

Revista

AC 415

Nº 415, marzo de 2026

Geopolítica del mal, cárceles secretas, enclaves malditos y lugares prohibidos. Último número ya en el quiosco.