¿Vida en el subsuelo de Marte?
Científicos que han analizado los datos obtenidos por las sondas espaciales, como la presencia de determinados gases en la atmósfera, están convencidos de la existencia actual de organismos en las zonas más húmedas del subsuelo del Planeta Rojo.
En algún lugar bajo la superficie de Marte podría palpitar ahora mismo un extraño ecosistema de organismos extraterrestres. Esta es la opinión de un grupo de científicos que, a la luz de los resultados obtenidos por las sondas espaciales enviadas al Planeta Rojo, están convencidos de que la vida es una realidad en nuestro vecino del sistema solar. La presencia en la atmósfera marciana de determinados gases considerados marcadores de actividad biológica, y el descubrimiento de grandes depósitos subterráneos de agua en el ecuador, son las evidencias más significativas.
«Creo que hay vida en el interior de Marte, puede que a 50 ó 100 metros bajo la superficie, pero por ahora no tenemos forma de demostrarlo», manifestó Vittorio Formisano, del Instituto de Ciencia y Física Interplanetaria de Roma e investigador principal del Espectrómetro Planetario Fourier de la sonda europea Mars Orbiter. Para este prestigioso científico la principal evidencia es la presencia de metano y formaldehído en la atmósfera. Estos dos gases tienen una limitada vida antes de descomponerse, unos 300 ó 400 años en el caso del metano y apenas siete horas y media en el del formaldehído, por lo que debe haber un continuo aporte a la atmósfera de los mismos. ¿Cuál es su origen? Hay dos posibilidades. Una es que sean producidos por algún tipo de actividad geológica relacionada con el vulcanismo y otra que, como ocurre en nuestro planeta, sean el resultado de la acción de seres vivos.
En función de las concentraciones de metano detectadas se ha calculado que debe haber una producción anual de 150 millones de toneladas, una cantidad bastante elevada para deberse a un simple origen geológico, según muchos expertos, pero que sería sólo la punta del iceberg. Según Formisano, el formaldehído detectado sería un subproducto de la descomposición del metano, por lo que en realidad habría que considerar que cada año se producen 2.500 millones de toneladas de metano. Esto podría suponer la existencia de muchos millones de toneladas de bacterias viviendo bajo los helados desiertos marcianos.
Los análisis de la Mars Orbiter indican que las mayores concentraciones de metano coinciden con las zonas donde se ha detectado la presencia de agua y hielo en el subsuelo. El ejemplo más sobresaliente es la alta concentración que presenta la región Elysium, en el ecuador, donde acaba de identificarse un gran océano helado protegido por una delgada capa de polvo y ceniza volcánicos.
Los datos ofrecidos por el equipo de investigadores dirigido por John Murray, de la Open University de Inglaterra, indican que este océano helado tiene un área de unos 800 por 900 kilómetros, su profundidad media es de unos 45 metros, y se ha formado hace apenas 5 millones de años. Es la primera vez que se tiene constancia de la existencia de agua fuera de las regiones polares.
«Este podría ser el primer candidato para un futuro aterrizaje que buscase vida actual en Marte», manifestó Brian Hynek, del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado. El subsuelo en esa zona podría ser similar al de ciertas regiones terrestres, como Alaska, donde el equipo de Richard Hoover, del Centro Espacial de Vuelos Marshall de la Nasa en Alabama, ha encontrado unas bacterias que llevaban congeladas 30.000 años y que volvieron a la vida al derretirse el hielo.
Organismos similares podrían vivir en ese lago helado marciano, no sólo en animación suspendida, sino activos. El doctor Hoover cree que la radiación solar sobre la capa de arena y ceniza que recubre ese mar de hielo podría calentarlo generando capas de agua. «Serían unas regiones ideales para la actividad microbiana y, si eso sucede, se refuerza la posibilidad de que exista vida en Marte en la actualidad«, declaró este investigador.
Otros dos científicos que trabajan para la Nasa, Carol Stoker y Larry Lemke, del Centro de Investigaciones Ames, echaron mas leña al fuego al anunciar de forma extraoficial que habían encontrado evidencias de vida en Marte. Estos seres florecerían en el subsuelo, en cuevas y depósitos subterráneos de agua. Los científicos anunciaron que sus investigaciones se publicarían en la prestigiosa revista Nature, pero poco después de que la noticia fuese difundida por todo el mundo la Nasa se apresuró a emitir un comunicado en el que negaba que las sondas que estudian Marte hubiesen encontrado pruebas de vida.
Mientras tanto, investigadores como la microbióloga Penélope Boston, de la Universidad de Nuevo México, estudian en nuestro planeta a seres similares a los que podrían existir en el subsuelo marciano. Unos organismos que devoran las rocas y dejan residuos que prueban su existencia. Saber qué residuos debemos buscar en Marte será la clave de la investigación de la vida en el cada vez más enigmático Planeta Rojo.







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