Conspiraciones
18/03/2026 (12:58 CET) Actualizado: 18/03/2026 (12:58 CET)

La CIA y la agenda secreta de control climático

El debate sobre el control climático se intensifica ante la desclasificación de archivos de la CIA y el avance de la geoingeniería

Josep Guijarro

Periodista y escritor

18/03/2026 (12:58 CET) Actualizado: 18/03/2026 (12:58 CET)
La CIA tenía una agenda para dominar el clima
La CIA tenía una agenda para dominar el clima

De un tiempo a esta parte cualquier conversación sobre manipulación del clima fue rápidamente archivada en el cajón de las teorías conspirativas. Sin embargo, documentos oficiales desclasificados y el conocimiento de programas secretos durante la Guerra Fría vuelven a abrir una brecha incómoda al relato oficial. Y lo que emerge no es precisamente tranquilizador porque, si entonces eran capaces de manipular el clima... ¿Qué no habrán conseguido décadas después?

En 2003 se desclasificaron archivos de la CIA que detallaban los planes de Estados Unidos para controlar el mundo manipulando el clima. No hablamos de una fantasía futurista, sino de proyectos reales, documentados, desarrollados en pleno contexto de la Guerra Fría. La cuestión no es si se investigó… sino hasta dónde se llegó.

Los archivos citados apuntan a programas en los que el clima no era solo una variable natural, sino un potencial instrumento estratégico. Alterar lluvias, provocar sequías o manipular patrones atmosféricos no era una idea descabellada para los planificadores militares de la época. De hecho, sabemos que Estados Unidos llevó a cabo operaciones como “Popeye” en Vietnam, donde se intentó prolongar la temporada de lluvias para dificultar los movimientos del enemigo. ¿Fue aquello un experimento aislado… o la punta visible de algo mucho más ambicioso?

Aunque los documentos de 1965 que han vuelto a salir a la luz no mencionan los productos químicos específicos utilizados en los experimentos, sí abordan la necesidad de una mayor financiación para los proyectos de modificación del clima que "pronto" se utilizarían como arma de guerra.

El informe de la CIA, de 18 páginas, ha sido compartido recientemente por teóricos de la conspiración e incluye una carta del presidente Lyndon B. Johnson elogiando la operación clasificada. Conviene recordar que, en mayo de 1962, durante su discurso de graduación en la Universidad Estatal del Suroeste de Texas, dijo la célebre frase: "Quien controla el clima, controla el mundo". Los documentos demuestran que no hablaba en broma, pues tres años después daba el visto bueno a la creación de "satélites meteorológicos" con el poder de intensificar las tormentas.

Lyndon B Johnson presta juramento como presidente de los EEUU, a bordo del Air Force One
Lyndon B Johnson presta juramento como presidente de los EEUU, a bordo del Air Force One

Aquí es donde conviene separar el ruido de la señal.

Durante años, el término chemtrails ha monopolizado el debate público, asociándose a teorías sin base sólida sobre fumigaciones masivas y conspiraciones globales. Sin embargo, mientras esa narrativa captaba la atención, otro fenómeno mucho más tangible avanzaba casi en silencio: la geoingeniería climática.

Desde hace décadas, múltiples países desarrollan técnicas de modificación artificial del tiempo. No es una hipótesis, sino una práctica reconocida oficialmente. La Casa Blanca publicó un informe con instrucciones para bloquear la luz solar con aerosoles.

Ilustración de los métodos propuestos para la intervención climática
Ilustración de los métodos propuestos para la intervención climática

La propia AEMET admite que más de 50 naciones participan en programas destinados a influir en fenómenos meteorológicos. El objetivo declarado es aparentemente modesto: aumentar precipitaciones entre un 10 y un 20%, reducir el tamaño del granizo o dispersar niebla en aeropuertos. Pero incluso estas intervenciones “limitadas” plantean interrogantes inquietantes. ¿Qué ocurre cuando se altera un sistema tan complejo como la atmósfera? ¿Quién controla las consecuencias a largo plazo?

España, por cierto, no ha sido ajena a esta historia. En 1979, el Boletín Oficial del Estado recogía un acuerdo internacional relacionado con la modificación del medio ambiente, en plena preocupación global por el uso militar de estas técnicas. Aquel documento no surgía de la nada, sino del temor a que el clima pudiera convertirse en un arma geopolítica. Un temor que, lejos de disiparse, parece haber evolucionado en silencio.

Memorandum del presidente Johnson y la manipulación climática
Memorandum del presidente Johnson y la manipulación climática

Porque la diferencia entre la investigación científica y la aplicación estratégica es, a menudo, una línea difusa. Hoy hablamos abiertamente de proyectos de inyección de aerosoles en la estratosfera para frenar el calentamiento global o de técnicas para modificar la reflectividad de las nubes. Se presentan como soluciones a la crisis climática. Pero, ¿y si también representan una puerta abierta a formas de intervención mucho más opacas?

El problema no es solo tecnológico, sino informativo. La gestión de la información en torno a estos programas ha sido históricamente fragmentaria, cuando no deliberadamente ambigua. Documentos que aparecen décadas después, investigaciones que se reconocen parcialmente, proyectos que se redefinen bajo nuevos nombres. Un patrón que alimenta la sospecha.

Quizá la verdadera anomalía no sea que existan programas de modificación climática, sino la forma en que se han comunicado… o se han ocultado.

Y llegados a este punto, la cuestión ya no es si podemos alterar el clima. Eso está demostrado. La cuestión es otra, mucho más incómoda: ¿hasta qué punto la verdad oficial sobre la geoingeniería refleja realmente lo que se ha hecho —y lo que se sigue haciendo— en nombre del control climático?

Sobre el autor
Josep Guijarro

Josep Guijarro es reportero de prensa, radio y televisión, además de autor de varios libros entre los que cabe destacar El secreto de los aliens (edición ampliada y actualizada en 2024 de Aliens Ancestrales) o Casualidad, que continúa la saga de su bestseller Coincidencias Imposibles. Es documentalista de la serie Extraterrestres (DMAX) y forma parte de los programas El Colegio Invisible y La Rosa de los Vientos, ambos en Onda Cero.

Relacionados
Lo más leído

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Nos interesa tu opinión

Revista

AC 415

Nº 415, marzo de 2026

Geopolítica del mal, cárceles secretas, enclaves malditos y lugares prohibidos. Último número ya en el quiosco.