Hallan en Francia una página perdida del palimpsesto de Arquímedes
Hallan en Francia una página perdida del Palimpsesto de Arquímedes, un pasaje del tratado Sobre la esfera y el cilindro, clave para comprender el desarrollo de la geometría en la Antigüedad
Una página perdida de uno de los manuscritos científicos más importantes de la Antigüedad ha reaparecido inesperadamente en Francia. El hallazgo se produjo en la colección del Museo de Bellas Artes de Blois, donde el investigador Victor Gysembergh, del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), identificó un folio perteneciente al célebre Palimpsesto de Arquímedes, un documento medieval que conserva —ocultas bajo otros textos— algunas de las obras más importantes del matemático griego Arquímedes de Siracusa.
El fragmento redescubierto corresponde a la hoja 123 del manuscrito y contiene un pasaje del tratado Sobre la esfera y el cilindro, concretamente las proposiciones 39 a 41 del primer libro, uno de los textos clave para comprender el desarrollo temprano de la geometría. El estudio fue publicado el 6 de marzo de 2026 en la revista académica Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik, especializada en textos antiguos y epigrafía.
A page long believed lost from the Archimedes Palimpsest has been identified in France.
— Tom Marvolo Riddle (@tom_riddle2025) March 9, 2026
Researchers confirmed the leaf contains part of Archimedes’ treatise On the Sphere and the Cylinder. The discovery could help reveal more hidden text using advanced imaging technology. pic.twitter.com/aYemygoK7r
Para entender la relevancia del descubrimiento conviene detenerse un momento en qué es exactamente el Palimpsesto de Arquímedes. Se trata de un manuscrito copiado en griego alrededor del siglo X que reunía varias obras del sabio de Siracusa. Sin embargo, en el siglo XIII un escriba medieval raspó parcialmente el pergamino para reutilizarlo y escribir encima un libro de oraciones cristianas. Ese proceso —borrar un texto para reutilizar el soporte— es lo que se conoce como palimpsesto. Durante siglos, el tratado matemático quedó oculto bajo las nuevas líneas de tinta.
El documento permaneció ignorado hasta principios del siglo XX, cuando el filólogo danés Johan Ludvig Heiberg examinó el códice en Constantinopla y logró identificar, entre los restos casi invisibles de tinta antigua, varias obras de Arquímedes que se creían perdidas. Aquel descubrimiento transformó la historia de la ciencia, pues reveló que el matemático griego había desarrollado métodos sorprendentemente avanzados para su época, anticipando ideas que siglos después desembocarían en el cálculo infinitesimal.

Pero el destino del manuscrito fue turbulento. Tras desaparecer durante décadas en colecciones privadas, el palimpsesto reapareció en una subasta en 1998 y fue adquirido por un coleccionista anónimo que permitió su estudio científico. Gracias a técnicas de imagen multiespectral y fluorescencia de rayos X, los investigadores lograron recuperar gran parte del texto oculto bajo las oraciones medievales.
Aun así, algunas páginas seguían considerándose desaparecidas. Varias de ellas habían sido fotografiadas en 1906 por Heiberg, pero posteriormente se perdió su rastro. Precisamente por esa razón el hallazgo en Blois resulta tan relevante: confirma que al menos uno de esos folios extraviados ha sobrevivido, aunque separado del resto del códice.
El fragmento presenta además una peculiaridad intrigante. En una de sus caras, el texto matemático aparece cubierto por las oraciones medievales del manuscrito litúrgico. En la otra, una ilustración añadida en el siglo XX representa al profeta Daniel entre los leones, lo que oculta por completo la escritura antigua que permanece debajo. Los investigadores creen que esta pintura pudo añadirse hacia la década de 1940, posiblemente para hacer la pieza más atractiva en el mercado del arte.

El siguiente paso será aplicar técnicas de análisis espectral para intentar leer el texto que permanece oculto bajo esas capas posteriores. Si los resultados son positivos, podríamos recuperar fragmentos adicionales de la obra de Arquímedes que han permanecido invisibles durante siglos.
El episodio recuerda hasta qué punto la historia del conocimiento depende de la frágil supervivencia de los documentos. Un simple trozo de pergamino raspado hace setecientos años puede contener ideas que cambiaron la historia de las matemáticas.








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