Lugares mágicos
22/10/2010 (09:25 CET)
Actualizado: 06/11/2014 (09:58 CET)
LA ALDEA MALDITA DE LA CORNUDILLA
Mado MartínezA mediados de los años cincuenta del siglo pasado, los alrededor de cuarenta habitantes que poblaban la aldea de La Cornudilla, en las proximidades de la localidad valenciana de Requena, abandonaron sus hogares precipitada y forzadamente, a consecuencia, al parecer, de una serie de fenómenos extraños y de carácter violento que estaban produciéndose en las casas de esa aldea, sucesos que acabaron aterrorizando a los vecinos del lugar. Desde entonces, el nombre de La Cornudilla está inscrito en la inquietante lista de «pueblos malditos» de España.
Hubo un lugar, cerca de Requena (Valencia), entre las aldeas que hoy llaman de Los Ruices y Los Marcos, en el que huele a vinos de otros tiempos y el viento no conoce ni el susurro de su paseo por estas tierras. Allí vivían en los años '50 unas cuantas familias que juntas sumaban alrededor de cuarenta habitantes. Cultivar, arar, vendimiar, pisar el mosto, fermentar
Los días pasaban apacibles en La Cornudilla, la aldea más privilegiada de todos los alrededores, la de mejores tierras y viñedos, la mejor situada, la joya de la corona.
Pero algo pasó y hoy La Cornudilla es un pueblo fantasma, una aldea maldita, un rincón olvidado que nadie quiere recordar ¿Qué pasó? ¿Por qué abandonaron el lugar todos sus habitantes a mitad de siglo? El éxodo rural hacía estragos en la zona pero fue en La Cornudilla donde las cosas se pusieron negras, como el color de la pesadilla que vivieron los lugareños. Duendes, así llamaban por aquellos entonces los habitantes de la aldea a los seres a los que atribuían lo que estaba pasando. Ellos no conocían otra figura, en su acervo popular, para referirse a los extraños sucesos que estaban aterrorizando a las familias de la aldea: duendes (Continúa en AÑO/CERO 243).
Pero algo pasó y hoy La Cornudilla es un pueblo fantasma, una aldea maldita, un rincón olvidado que nadie quiere recordar ¿Qué pasó? ¿Por qué abandonaron el lugar todos sus habitantes a mitad de siglo? El éxodo rural hacía estragos en la zona pero fue en La Cornudilla donde las cosas se pusieron negras, como el color de la pesadilla que vivieron los lugareños. Duendes, así llamaban por aquellos entonces los habitantes de la aldea a los seres a los que atribuían lo que estaba pasando. Ellos no conocían otra figura, en su acervo popular, para referirse a los extraños sucesos que estaban aterrorizando a las familias de la aldea: duendes (Continúa en AÑO/CERO 243).







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