El puente de los perros suicidas
Puente Overtoun: suicidios caninos, fantasmas y un oscuro secreto familiar
El rumor es conocido: Existe un puente en Escocia que cruza el arroyo Overtoun, desde donde los perros suelen arrojarse al vacío. Lejos del peculiar hecho inexplicable, una serie de eventos extraños rodean al afamado puente. Esta es su historia:
Todo inició en 1859 cuando el afamado químico y abogado James White, adquirió y construyó cerca del poblado de Dumbarton, una mansión de descanso que concluyó alrededor de 1863. La razón, era que su hogar original en Shawfield, la había convertido en una fábrica de químicos y para estar lejos de esa atmósfera, llegó al idílico terreno que comprendía una granja y la casa, separados por la cascada y el rio Overtoun.
James murió en 1884 y su hijo Lord John, heredó las tierras. Decidido a darle un mejor acceso a la Casa Overtoun, en 1892 logró conectar la casa con un enorme puente neogótico a unos pasos de la casona, diseñado por Henry Milner y construido con sillar, una piedra volcánica fácil de labrar. Pero al mismo tiempo, se enfrentaba a serias acusaciones de explotación laboral y violación a las normas de seguridad en sus fábricas.
En las fábricas de Shawfield que no tenían ventanas, trabajaban los obreros en turnos de 12 horas, expuestos a polvo de cromo que les provocaban ulceras en la piel, cáncer de pulmón y la perdida del tabique de la nariz. Les llamaban, los “muertos de White”.

En medio del escándalo, la pareja White misteriosamente, nunca logró tener hijos y en 1908, John White pasó a mejor vida dejando viuda a Lady Overtoun. Su sobrino el Dr. Douglas White fue heredero de la residencia, pero como vivía en Londres, optó simplemente por permitir que su tía, Lady Overtoun, la habitara. Siendo una mujer silenciosa, siempre en luto riguroso, se empezó a rumorar que vivía en constante melancolía recorriendo los terrenos en absoluta soledad.
Lady Overtoun murió en 1931 y apenas unos años después el Dr. White entregó la propiedad al pueblo de Dumbarton. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial, la casa se convirtió en un hospital de guerra, entonces iniciaron los avistamientos de una sombra parecida a Lady Overtoun que recorría las habitaciones.

Al finalizar la guerra, el sitio se convirtió en un hospital de maternidad. La tranquilidad volvió a escocia y el campo era ideal para salir a pasear con las mascotas, fue entonces cuando desde el hospital salió el rumor entre los vecinos; en más de una ocasión, los perros saltaban del puente, 12 metros al vacío perdiendo la vida. Todos en días soleados, desde el mismo balcón, a la misma dirección y únicamente perros.
Los vecinos lo asociaron al mito escocés de un lugar entre el cielo y la tierra habitado por una energía que obligaba a los perros a saltar para ir al más allá. Al mismo tiempo se afirmaba que la sombra de Lady Overtoun los llamaba desde el otro lado del puente. Aún con las advertencias a lo largo del puente, los peculiares suicidios continuaron incluso cuando la casa pasó a manos de la organización cristiana Youth with a Mission en 1981.
Aquel grupo abandonó la residencia después de un macabro suceso. El miércoles 12 de octubre de 1994, Kevin Moy, su esposa Eileen y su hijo recién nacido Eoghan, caminaban sobre el puente cuando inesperadamente Kevin tomó al bebé y lo arrojó al vacío. Ante la sorpresa de su mujer, Kevin tomó impulso para arrojarse, pero fue detenida por Eileen. La organización les prestó ayuda llamando a una ambulancia, pero estando dentro de la casa, Kevin fue a la cocina e intentó suicidarse cortándose las venas.

El juicio por homicidio fue mediático. Moy estaba convencido de que su hijo era la reencarnación de satanás, que su nacimiento produjo la guerra del Golfo, y que si ambos no morían, en unos años serían responsables de liberar un químico que iniciaría el fin del mundo. Moy fue declarado inocente por locura e internado hasta hoy en el Hospital de Carstairs.
El caso abrió a los medios el curioso suceso de los perros suicidas y en la década siguiente, el lugar cobró popularidad. Los medios contabilizaban cerca de 50 muertes caninas de 300 perros que habían saltado en el lugar los últimos 10 años. Al sitio llegaron expertos en busca de explicaciones científicas. Se dijo que era producto de ondas estáticas de las torres de teléfono cercanas o las ondas acústicas de la base nuclear de Faslane. David Sexton, experto de hábitats animales dijo que podría tratarse del olor de los visones ocultos debajo del puente. Incluso algún químico oculto por los White durante la construcción, teoría no tan popular.
La Sociedad Escocesa para la Prevención de la Crueldad hacia los Animales intentó investigar el caso a fondo, pero no obtuvo pruebas concluyentes. La más famosa investigación revelada en el documental de Making Time TV, fue la del Dr. David Sands, que se mostró intrigado luego de que su perro saltara una vez, sobreviviera y no lo volviese a intentar. Sands aseguraba que la mezcla del olor de animales y la ilusión óptica para el ojo de los perros, provocaba el salto mortal.
Y aunque desde 2005, Sands ha sido citado cada vez que se habla del puente, no logra explicar el caso por completo ¿Por qué solo perros? ¿Por qué en el mismo balcón? ¿porqué solo en ese puente? Y la pregunta más singular: ¿por qué los vecinos siguen yendo a pasear con sus perros sueltos por ahí?








Comentarios
Nos interesa tu opinión