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06/05/2025 (08:00 CET) Actualizado: 06/05/2025 (08:00 CET)

El escritor que descubrió la Matrix en 1974

La ciencia empieza a considerar ahora que el universo podría ser una simulación pero, en 1974, el escritor Philip K. Dick afirmó que vivíamos en una simulación que resquebrajaba la realidad

Josep Guijarro

Periodista y escritor

06/05/2025 (08:00 CET) Actualizado: 06/05/2025 (08:00 CET)
Philip K Dick descubrió la Matrix en 1974
Philip K Dick descubrió la Matrix en 1974

Una investigación reciente publicada en AIP Advances por el físico Melvin Vopson ha sacudido los cimientos de lo que creemos entender sobre la gravedad y el cosmos. Según Vopson, esta fuerza no sería simplemente una atracción entre cuerpos, sino un mecanismo de optimización computacional, un sistema que tiende a reducir la entropía de la información en el universo. En otras palabras: el universo podría ser una simulación.

Pero esta idea, que hoy llega desde laboratorios y revistas científicas, ya la había vivido alguien en carne propia hace más de medio siglo. El escritor Philip K. Dick no solo imaginó mundos distorsionados por inteligencias artificiales, realidades paralelas y simulacros; en 1974 experimentó lo que describió como un “fallo en la realidad”. Un desgarro en la matriz que le permitió atisbar la verdad oculta tras el telón de lo cotidiano.

La Exégesis de Philip K Dick
La Exégesis de Philip K Dick

La revelación de 1974

Philip K. Dick no era un autor de ciencia ficción al uso. Sus novelas —como Ubik, El hombre en el castillo o ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?— no planteaban futuros tecnológicos, sino paranoias filosóficas: ¿Y si lo real no es real? ¿Y si estamos siendo engañados? ¿Y si el tiempo es una ilusión?

En febrero de 1974, poco después de una operación dental, recibió en su casa a una joven repartidora de medicamentos. Llevaba colgado al cuello un símbolo cristiano primitivo: un pez dorado, el mismo que usaban los primeros seguidores de Jesús para reconocerse entre ellos. Al mirar ese colgante, Dick sintió una especie de descarga. “Se abrió una compuerta y vi otra realidad”, escribiría más tarde. Aseguró haber percibido una superposición de tiempos: vivía en California en 1974, pero también era un cristiano perseguido por el Imperio Romano en el siglo I. La realidad se resquebrajó. Y nunca volvió a ser la misma.

¿Locura o revelación?

Tras esa experiencia, Dick empezó a recibir lo que él llamaba “información trascendental”. Durante meses escribió miles de páginas en lo que hoy se conoce como Exégesis, una especie de diario místico-filosófico en el que trataba de dar sentido a lo que había vivido. Allí propuso que el tiempo lineal era una ilusión, que el mundo estaba controlado por una entidad artificial (¿una inteligencia computacional?) y que una especie de inteligencia superior trataba de comunicarse con él.

Su entorno pensó que estaba perdiendo la cabeza. ¿Pero lo estaba?

En 1977, Philip K. Dick fue invitado a una conferencia de ciencia ficción en la ciudad de Metz, Francia. Lo que se esperaba como una charla sobre literatura se convirtió en una revelación. Ante un público atónito, Dick afirmó que algunas de sus novelas no eran ficción, sino recuerdos de vidas anteriores o realidades paralelas. Dijo que vivíamos en una prisión de simulaciones, que alguien —o algo— controlaba nuestras percepciones.

Su discurso fue tan provocador que se rumorea que agentes del FBI y la CIA asistieron a la conferencia y posteriormente investigaron sus escritos. En su entorno, circulaban historias sobre manuscritos robados, llamadas anónimas y vigilancia encubierta. En sus últimos años, Dick estaba convencido de que algo o alguien quería silenciarlo.

Documentos oficiales que fueron desclasificados años después confirmaron que el FBI tenía marcado a Philip como "persona de interés"; que la CIA sospechaba de un "contacto con inteligencia extranjera"

Comunicación dirigida al director del FBI en 1972
Comunicación dirigida al director del FBI en 1972

La simulación según Vopson… y según Dick

Lo que el Dr. Vopson propone hoy desde la física teórica —que la gravedad sería una herramienta de computación cósmica y que la entropía de la información está detrás de las leyes físicas— conecta con la intuición visceral que Philip K. Dick tuvo hace 50 años. En palabras del propio autor: “La realidad es aquello que, cuando dejas de creer en ella, no desaparece. Pero también puede ser aquello que se te revela solo cuando te atreves a mirar detrás de la cortina”.

¿Fue Philip K. Dick un loco iluminado, un visionario acosado por sus propios delirios? ¿O fue un profeta de la simulación, el primero en darse cuenta de que algo en el mundo no encaja?

Hoy, mientras la ciencia se asoma al abismo que Dick describió, cabe preguntarse si, después de todo, vivimos en una novela de Philip K. Dick.

Sobre el autor
Josep Guijarro

Josep Guijarro es reportero de prensa, radio y televisión, además de autor de varios libros entre los que cabe destacar El secreto de los aliens (edición ampliada y actualizada en 2024 de Aliens Ancestrales) o Casualidad, que continúa la saga de su bestseller Coincidencias Imposibles. Es documentalista de la serie Extraterrestres (DMAX) y forma parte de los programas El Colegio Invisible y La Rosa de los Vientos, ambos en Onda Cero.

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