Archivos prohibidos: El Congreso exige revelar 46 vídeos ovni
La presión institucional crece mientras emergen indicios de grabaciones más nítidas y desconcertantes que nunca.
La congresista republicana Anna Paulina Luna, al frente de la oficina de Secretos Federales ha dado un paso más allá en la presión institucional al exigir formalmente la desclasificación de 46 vídeos de ovnis que, según varios miembros del Congreso de Estados Unidos, permanecen bajo custodia del Departamento de Defensa sin explicación pública.
La lista parece sacada de un expediente clasificado que nunca debió ver la luz: una lista mecanografiada, títulos crípticos, referencias técnicas… y, sobre todo, la cifra que inquieta incluso a los más escépticos.
No se trata de rumores ni de filtraciones anónimas en foros oscuros de internet, sino de una petición oficial registrada dentro de los canales de supervisión del propio Congreso. Y ahí es donde la historia adquiere un matiz especialmente incómodo: ¿qué saben exactamente los legisladores… y por qué creen que no se nos está contando todo?
Rep Luna has written to Secretary of War, Pete Hegseth, requesting for the release of 46 UAP videos. The letter and details of the videos can be seen here. pic.twitter.com/75qwKW1v4d
— Christopher Sharp (@ChrisUKSharp) April 1, 2026
El documento, compartido en redes por el periodista y redactor jefe de Liberation Times, Christopher Sharp, menciona incidentes con denominaciones que parecen sacadas de un catálogo militar de lo desconocido: objetos esféricos, formaciones en enjambre, aceleraciones instantáneas… incluso referencias a casos con nombres en clave como “Warlock 4X” o eventos vinculados a la NGA (Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial). No hay descripciones detalladas accesibles al público, pero los títulos bastan para sugerir que no hablamos de simples globos meteorológicos ni de errores de radar.
En paralelo, medios como el New York Post han recogido declaraciones que elevan el tono del asunto. Según fuentes citadas por el medio, algunos de estos vídeos mostrarían fenómenos “realmente extraños”, en palabras poco habituales dentro del lenguaje institucional. Una expresión que, lejos de aclarar, amplifica la sensación de que el fenómeno UAP sigue moviéndose en una zona gris entre lo clasificado y lo inexplicable.

Pero hay un elemento aún más revelador: la implicación directa del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes. Este organismo tiene autoridad para exigir documentos, citar testigos y, en teoría, forzar la transparencia. Si ahora sus miembros reclaman acceso a estos vídeos, la pregunta es inevitable: ¿no deberían ya conocer su contenido? ¿O estamos ante una fragmentación deliberada de la información incluso dentro de las propias instituciones?
La historia reciente del fenómeno ovni en Estados Unidos está marcada por un patrón que se repite: revelaciones parciales, informes descafeinados y promesas de transparencia que rara vez se materializan en pruebas concluyentes. Desde los vídeos del Pentágono publicados hace años hasta los informes de la AARO, el relato oficial oscila constantemente entre el reconocimiento del misterio y la negación de cualquier implicación extraordinaria.
Sin embargo, esta nueva exigencia introduce un matiz diferente. No se trata solo de reconocer la existencia de fenómenos no identificados, sino de abrir archivos concretos, numerados y aparentemente catalogados. Es decir, de pasar del discurso abstracto a la evidencia tangible.

Y ahí es donde el asunto se vuelve verdaderamente incómodo. Porque si esos 46 vídeos existen —y todo indica que sí—, entonces alguien ya los ha visto, los ha analizado y ha decidido que deben permanecer fuera del alcance público. La cuestión no es solo qué muestran, sino quién controla el relato sobre lo que muestran.
Según hemos sabido, algunos de los vídeos están grabados en color nítido, lo que los distingue de las imágenes publicadas anteriormente. Uno de los vídeos que figura en la lista, titulado "Aceleración instantánea de un UAP en Siria, 2021", fue publicado el 3 de febrero por el periodista independiente Jeremy Corbell, confirmando la exactitud de sus fuentes.
Que se sepa, ninguno muestra criaturas extraterrestres o "no humanas" en el nuevo metalenguaje del Pentágono.
Investigative journalists Jeremy Corbell and George Knapp have obtained and are revealing, for the first time, military-filmed footage of a UAP (Unidentified Anomalous Phenomena), officially documented and cataloged within United States Intelligence Community investigations and… pic.twitter.com/77nvn3TsD3
— Jeremy Kenyon Lockyer Corbell (@JeremyCorbell) February 4, 2026
En un contexto donde la tecnología militar, la inteligencia artificial y la vigilancia global avanzan a ritmos vertiginosos, la opacidad informativa sobre los UAP adquiere una dimensión estratégica. ¿Estamos ante prototipos avanzados? ¿Fenómenos naturales aún no comprendidos? ¿O algo que simplemente no encaja en ninguna categoría conocida?
Quizá la clave no esté en los vídeos en sí, sino en la resistencia a publicarlos.
Porque, al final, la pregunta no es qué contienen esos archivos… sino por qué, en pleno siglo XXI, seguimos dependiendo de filtraciones, presiones políticas y titulares ambiguos para acercarnos a algo que, supuestamente, ya está documentado.








Comentarios
Nos interesa tu opinión