La guerra nuclear que aniquiló Marte
Un físico con pasado en la NASA asegura que una civilización fue exterminada en Marte hace 180 millones de años
Una antigua civilización fue aniquilada en Marte por un ataque nuclear de otra raza extraterrestre.
No es el argumento de una nueva película de la saga de La Guerra de las Galaxias, sino la conclusión a la que ha llegado el Dr. John Brandenburg, físico con experiencia en plasma y exconsultor de la NASA, en su libro Death on Mars: The Discovery of a Planetary Nuclear Massacre. En esta obra, Brandenburg expone su teoría de que Marte fue el hogar de civilizaciones como los "Cydonianos" y los "Utopistas", las cuales fueron destruidas por ataques nucleares masivos hace más de 180 millones de años.
Insisto. No es ciencia ficción sino pretendidamente ciencia.
Brandenburg ocupó cargos en diversas empresas de alta tecnología especializadas en física de plasma como el Laboratorio Nacional de Sandia o el Research Support Instruments (RSI), The Aerospace Corporation, Florida Space Institute y Orbital Technologies en Madison, Wisconsin. Su trabajo abarcó estudios del propulsor de plasma electrotérmico de microondas para propulsión espacial, interacciones entre la columna de cohetes y el regolito en la Luna y Marte, la teoría de vórtices en el diseño de motores de cohetes y la teoría de Kaluza-Klein de unificación de campos para propulsión espacial. No es un indocumentado.
El color rojo de Marte podría deberse a una explosión termonuclear, según el científico
Brandenburg fundamenta su hipótesis en la presencia de ciertos isótopos en la atmósfera marciana, como el xenón-129, que podrían ser indicativos de explosiones nucleares en el pasado del planeta. Además, señala la distribución de elementos radiactivos como el uranio y el torio en la superficie marciana como evidencia adicional de estos eventos catastróficos.
En 2011, el científico postuló por primera vez que el color rojo de Marte podría deberse a una explosión termonuclear natural. Al analizar datos del orbitador Mars Odyssey de 2001, que transportaba un espectrómetro de rayos gamma, Brandenburg observó una concentración local sospechosa de uranio, torio y potasio radiactivos en dos zonas específicas de Marte.

Su primera idea fue que existía al menos un reactor nuclear natural en Marte similar al descubierto en Gabón en 1972. Pero, en la 42.ª Conferencia de Ciencias Lunares y Planetarias fue más lejos en afirmar que los elementos químicos de la superficie del planeta rojo coincidían con los que había alrededor de los sitios de pruebas nucleares en la Tierra. Sus críticos aseguran que el artículo científico fue publicado en una revista de nivel relativamente bajo pero a muchos les valió.
Su análisis descarta grandes "reactores nucleares naturales" inestables, en cambio -dice-, "los datos son consistentes con explosiones mixtas de fusión-fisión. Las imágenes en los centros radiactivos de las explosiones no muestran cráteres, lo que es consistente con "explosiones en el aire". Las explosiones parecen correlacionadas con los sitios de artefactos reportados en Cydonia Mensa y Galaxias Chaos, el análisis de nuevas imágenes de los orbitadores Odyssey, MRO y Mars Express ahora muestra evidencia sólida de objetos arqueológicos erosionados en estos sitios. Tomados en conjunto, los datos requieren que ahora se considere la hipótesis de Marte como el sitio de una antigua masacre nuclear planetaria.

Y es que uno de los pilares de su teoría es la región de Cydonia, en el hemisferio norte de Marte, famosa por lo que algunos creen son estructuras megalíticas artificiales, incluyendo formaciones como una "cara" y gigantescas "pirámides". Aunque la NASA ha desestimado estas formaciones como ilusiones ópticas causadas por sombras y la morfología de la superficie, incluso envió una misión al Planeta Rojo para fotografiar en alta resolución las misteriosas estructuras y concluyó que se trataba de formaciones naturales, muchos sitios web y entusiastas de lo extraterrestre encuentran "evidencias" de estructuras artificiales.
A pesar de las críticas y el escepticismo de la comunidad científica, Brandenburg mantiene que estas evidencias apuntan a una civilización marciana avanzada que fue destruida por una guerra nuclear. Sugiere que este evento podría explicar la Paradoja de Fermi, es decir, la aparente contradicción entre la alta probabilidad de vida extraterrestre y la falta de evidencia de la misma.








Comentarios
Nos interesa tu opinión