La profecía viral de una abducción en el Mundial de fútbol tiene precedentes
Una vidente asegura haber soñado dos veces con una invasión extraterrestre en el Brasil-Escocia del 24 de junio. No sabemos si sucederá pero los ovnis han detenidos partidos al menos en dos ocasiones
El calendario ha querido que la última jornada del Grupo C del Mundial 2026 coincida con una fecha que cualquier aficionado a la ufología reconoce de memoria. El 24 de junio se cumplen 79 años del avistamiento de Kenneth Arnold sobre el monte Rainier, el suceso de 1947 que la mayoría de historiadores del fenómeno señalan como el arranque simbólico de la era moderna de los ovnis. Y ese mismo día, en el Hard Rock Stadium de Miami, Brasil se juega el pase a octavos ante Escocia.
Nunca hubo tanta expectación. Y no solo en lo deportivo... sino por cierta profecía viral, impulsada por la vidente brasileña Vó Bahiana, quien entre lágrimas, pronosticó una abducción extraterrestre durante el encuentro: una nave se llevaría a varios futbolistas, entre ellos a Neymar y Vinicius Jr., mientras una segunda nave —de mayor tamaño—, abducirá a centenares de aficionados desde las gradas. Según su relato, es la segunda vez que tiene exactamente la misma visión, lo que —dice— la tiene "muy aterrada".
La coincidencia de fechas, sumada al gigantismo mediático del Mundial, ha abonado el terreno para que la profecía de esta vidente con más de 23 millones de seguidores en redes sociales corra como la pólvora.
Pero conviene decirlo sin ambages: no hay el menor indicio de que algo así vaya a ocurrir. Estamos ante una predicción sin respaldo alguno que ha amplificado el propio DAZN, propietario de los derechos de emisión bajo demanda de los partidos del Mundial de Fútbol 2026.
¡Abducción alienígena en el Brasil - Escocia! 😳🛸
— DAZN España (@DAZN_ES) June 17, 2026
La revelación de una vidente brasileña que se ha hecho viral en el Mundial 2026
Dos precedentes documentados
Abducciones no, pero, que un ovni "interrumpa" un partido de fútbol no es, de hecho, un escenario inédito. Hay al menos dos episodios con testigos, prensa y memoria colectiva detrás. Ninguno terminó en abducción —conviene subrayarlo—, pero ambos compartieron un mismo patrón: el silencio repentino de las gradas y miles de personas mirando al cielo en lugar del balón.
Fiorentina–Pistoiese, Florencia (Italia)

Era un día típico de otoño en la Toscana. La Fiorentina recibía a su rival local, el Pistoiese, en un amistoso de poca trascendencia. Recién comenzada la segunda parte, la cancha quedó en silencio y, segundos después, la grada emitió un rumor de sorpresa. Los espectadores ya no miraban el partido, sino el cielo, señalando con el dedo. Los jugadores dejaron de correr y el balón rodó hasta detenerse. El árbitro no tuvo más remedio que parar el encuentro.
Entre los testigos estaba Ardico Magnini, internacional italiano y pieza clave de la Fiorentina de los años cincuenta, que recordaría décadas después aquel objeto con forma de huevo moviéndose despacio en el cielo, y el brillo plateado que caía desde lo alto. Otro futbolista presente, Romolo Tuci, sostendría siempre que aquello fue real: lo vieron con sus propios ojos. Se han propuesto explicaciones convencionales —desde una migración de arañas voladoras hasta residuos atmosféricos—, pero ninguna ha cerrado del todo el caso, que sigue siendo uno de los más citados de la ufología italiana.
Deportes La Serena, Estadio La Portada (Chile)

El caso chileno es menos conocido fuera de la región de Coquimbo, pero no menos llamativo. Según ha podido reconstruir el periodista Cristián Riffo, aquella tarde —probablemente el 24 de octubre de 1982— había 3.004 espectadores en las gradas de La Portada quienes vieron como, en pleno partido, jugadores y árbitros se detenían para mirar al cielo. El encuentro terminó 2 a 2.
"En un momento la nube como que fue alargada y luego circular en cosa de segundos. Fue muy raro. El árbitro paró el partido un rato, porque el "loco" Araya, arquero de Naval, que tenía la pelota, miraba al cielo. Comentamos la situación en el camarín después, pero como no sabíamos de qué se trataba y no había mucha información, no supimos lo que había ocurrido", contó el DT Jorgé Garcés, jugador de CDLS en ese encuentro.
El relato coincide en lo esencial con los testimonios recogidos años después por el medio local La Voz del Norte entre antiguos asistentes al estadio: un objeto luminoso, descrito unas veces como una nube con forma de rosca o "dona" y otras como una esfera anaranjada, que se desplazó lentamente de un extremo a otro del recinto ante el desconcierto general, deteniendo momentáneamente la atención de jugadores, árbitros y hasta de los profesionales de prensa que grababan el partido aquel día. El incidente ocupa un panel del Museo ovni de La Serena.

Lo que conecta ambos casos —y lo que no
Ni en Florencia en 1954 ni en La Serena en 1982 hubo abducciones, desapariciones ni nada que se pareciera a lo que ha soñado Vó Bahiana. Lo único que comparten ambos episodios con la profecía viral de esta semana es el escenario: un estadio de fútbol lleno, miles de testigos simultáneos y un objeto en el cielo lo bastante anómalo como para detener, durante unos minutos, el juego que todos habían ido a ver. Es, en el fondo, la combinación que explica por qué este tipo de sucesos —reales o soñados— generan tanto eco: pocos lugares concentran tantos testigos potenciales en un mismo punto y a la misma hora como un estadio repleto.

Lo razonable, llegado el 24 de junio, es esperar un partido de fútbol como otro cualquiera. Pero si la historia del ovni-fútbol nos ha enseñado algo es que, de vez en cuando, miles de pares de ojos coinciden en mirar hacia arriba al mismo tiempo. Y eso, prediga o no lo prediga una vidente, siempre da para una buena historia.







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