Parapsicología
04/11/2026 (08:42 CET) Actualizado: 04/11/2026 (08:42 CET)

Mascotas que 'vuelven' tras morir

Un equipo de investigadores ha reunido 442 relatos de comunicaciones después de la muerte de animales y concluye que se parecen sorprendentemente a las que se cuentan sobre personas fallecidas

Josep Guijarro

Periodista y escritor

04/11/2026 (08:42 CET) Actualizado: 04/11/2026 (08:42 CET)
Un perro que se deja sentir, un gato que se acerca en sueños, un olor o un ruido que nadie más percibe
Un perro que se deja sentir, un gato que se acerca en sueños, un olor o un ruido que nadie más percibe

Quien ha perdido a un perro, a un gato o a un caballo y ha sentido después su presencia en casa, o lo ha visto en un sueño tan nítido que parecía real, ha de saber que no está solo, no es único. Un equipo de investigadores ha recopilado 442 relatos de aparentes comunicaciones después de la muerte (CDM) de animales no humanos y los ha comparado, tipo por tipo, con los que se cuentan sobre personas fallecidas. Su conclusión es que las semejanzas son estrechas.

El trabajo, publicado en el Journal of Scientific Exploration (la revista de la Society for Scientific Exploration, dedicada a anomalías y ciencia de frontera), está firmado por James G. Matlock, antropólogo e investigador de las experiencias en torno a la muerte y la reencarnación; Bethany Hilton, que recopiló relatos junto a Matlock; el biólogo británico Rupert Sheldrake, conocido por su hipótesis de la resonancia mórfica; Pam Smart, colaboradora de Sheldrake en la recogida de testimonios; y Michael Nahm, biólogo vinculado al Instituto de Áreas Fronterizas de la Psicología y la Higiene Mental (IGPP) de Friburgo, en Alemania. 

El estudio concluye que «los informes de comunicaciones después de la muerte de animales no humanos se asemejan mucho a los de los humanos, lo que sugiere fundamentos comunes para estos eventos.»

Muchas personas aseguran haber sentido a sus mascotas después de muertas
Muchas personas aseguran haber sentido a sus mascotas después de muertas

Qué es una CDM 

Los autores definen una comunicación después de la muerte (en inglés, apparent after-death communication, ADC) como un contacto aparente con un animal tras su fallecimiento, sin precisar de entrada la forma que adopte ese contacto. El artículo es la continuación de otro, publicado en 2023 por Sheldrake, Smart y Nahm, sobre las experiencias al final de la vida (ELE, por sus siglas en inglés) de animales, en el que ya habían observado que se parecían a las humanas.

Los protagonistas de los relatos son, sobre todo, animales que convivían con personas como mascotas y compañeros: principalmente perros y gatos, pero también caballos, otros mamíferos, aves, un pez dorado y hasta una araña doméstica.

Qué se ha contado como CDM y qué se ha dejado fuera
Entra: el contacto aparente con un animal fallecido con el que la persona tenía un vínculo.
Queda fuera: los animales en apariciones ligadas a un lugar, sin conexión con quien los percibe; los contactos a través de médiums; los casos límite basados en signos simbólicos o sincronicidades; las experiencias que los autores consideraron igual o mejor explicadas por la psi de una persona viva; y las anomalías fotográficas.

Cuatro muestras, cuatro orígenes distintos

Matlock y Hilton comenzaron su rastreo de forma independiente, sin saber que Sheldrake y Smart ya contaban con una colección sustancial de relatos de animales fallecidos. Al descubrir que tenían dos muestras sobre el mismo fenómeno, decidieron compararlas y sumaron otras dos. El razonamiento era sencillo: cuantas más similitudes hubiera entre muestras recogidas con protocolos y en épocas diferentes, más sólidas serían las conclusiones.

Muestra 1 · Sheldrake y Smart
Relatos recibidos entre 1996 y 2009, en su mayoría como respuesta a los llamamientos que Sheldrake lanzó en el diario británico Daily Mirror en 2003 y 2004. Otros llegaron tras artículos en otros periódicos, en su boletín y su web, o tras la lectura de sus libros Perros que saben cuándo sus dueños regresan a casa (1999) y Siete experimentos que podrían cambiar el mundo (2002).
Muestra 2 · Matlock y Hilton
Testimonios solicitados en cuatro grupos de Facebook entre diciembre de 2022 y julio de 2023, a los que añadieron publicaciones anteriores de esos mismos grupos que se remontan a junio de 2020. Interactuaron con los participantes en las páginas de los grupos y, en algunos casos, ampliaron datos por mensajería instantánea o correo electrónico.
Muestra 3 · Literatura
Relatos aparecidos en libros y publicaciones periódicas desde la década de 1880 hasta la de 2020. Algunas fuentes recogen narraciones de la investigación psíquica temprana, como la obra del italiano Ernesto Bozzano, pionero de esa disciplina; otras son libros más recientes, a menudo autoeditados y dirigidos al público general. Casi todo procede de fuentes en inglés, con la excepción de algunos casos franceses recogidos por Bozzano.
Muestra 4 · Daily Mail
Historias y respuestas de lectores en la edición digital del diario británico Daily Mail en 2016, a raíz de un artículo que promocionaba un libro de Bel Mooney, columnista y escritora británica, más dos relatos aportados en comentarios a un artículo posterior suyo.

Sumadas, las cuatro muestras dan los 442 relatos que los autores juzgaron como aparentes comunicaciones de animales después de su muerte.

Un mismo catálogo de experiencias 

Tanto por su conocimiento previo de la literatura como por lo que leyeron en Facebook, los investigadores tuvieron la impresión de que las CDM de animales encajaban en los mismos tipos que las humanas, y codificaron los relatos en consecuencia. Varios participantes aportaron más de un relato. Los tipos son estos:

Sensación de presencia
La percepción de que el animal está ahí, sin que medie ningún sentido concreto.
Visitas oníricas
Sueños en los que el animal aparece de forma distinta a los sueños corrientes.
Apariciones visuales
Ver al animal fallecido.
Apariciones auditivas
Oír al animal, por ejemplo sus ladridos, maullidos o pasos.
Apariciones táctiles
Notar su contacto físico.
Apariciones olfativas
Percibir su olor.
Efectos psicocinéticos
Fenómenos físicos atribuidos al animal, como objetos que se mueven o sonidos sin causa aparente.

Es la misma clasificación que se utiliza para las comunicaciones después de la muerte de personas. En el artículo, los autores ilustran cada tipo con ejemplos de sus muestras y los comparan con sus equivalentes humanos.

Estudio sobre el alma de los animales
Estudio sobre el alma de los animales

Cuándo ocurren: sobre todo al principio

Otro paralelismo que destacan los autores tiene que ver con el calendario. Igual que en las CDM humanas, la gran mayoría de las de animales se reportaron en las primeras horas o días tras la muerte, con una disminución drástica a medida que pasa el tiempo.

Los datos de la muestra apuntan a algo más: las personas lloran a sus mascotas de manera muy similar a como lloran a sus seres queridos humanos. De ahí que los autores sugieran que los estudios sobre el duelo humano harían bien en incorporar los datos sobre animales. A su juicio, hacerlo podría tener implicaciones no solo para la investigación académica sobre el duelo, sino también para la práctica clínica con personas en duelo.

Debate · Tres lecturas posibles según los autores
1. Alucinaciones internas de la persona que las vive.
2. Fenómenos subjetivos u objetivos mediados por la percepción extrasensorial de una persona viva.
3. Contactos reales con el animal fallecido.

Según el resumen del trabajo, comparar los datos de animales con los humanos puede ayudar a aclarar cuál de estas tres lecturas describe mejor la naturaleza de las experiencias. El artículo no pretende zanjar la cuestión, sino aportar un material hasta ahora poco explorado: es, según los propios autores, el primer estudio de este tipo en una revista académica y el más amplio realizado hasta la fecha sobre estas experiencias.

Los límites que reconocen los autores

Los investigadores son explícitos sobre las limitaciones de su material. Los relatos son en gran parte anecdóticos, se obtuvieron mediante estrategias informales y heterogéneas, y, aunque algunos incluyen información de seguimiento, Matlock y Hilton no llevaron a cabo entrevistas en profundidad ni pidieron documentación de respaldo (en ocasiones se aportó de forma voluntaria). Parte de lo recogido en la literatura, además, procede de libros autoeditados dirigidos al gran público. Los autores creen que su cobertura es razonablemente completa, pero no pretenden que sea definitiva.

Aun así, anticipan que los patrones que han identificado se confirmarán y ampliarán en encuestas más formales. Que cuatro muestras recogidas en épocas y con protocolos tan distintos, de las páginas de un tabloide británico a los grupos de Facebook, converjan en el mismo mapa de experiencias es, en su opinión, lo que da peso a la comparación.

Si el vínculo con un animal genera un duelo comparable al de una persona, ¿por qué iban a ser tan distintas las experiencias que lo acompañan? Para unos, la respuesta estará en la psicología del duelo; para otros, apunta a algo más profundo sobre la conciencia y la muerte. El estudio, de momento, deja sobre la mesa 442 relatos y una pregunta. ¿Tú has sentido la presencia de una mascota después de su muerte?

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Sobre el autor
Josep Guijarro

Josep Guijarro es reportero de prensa, radio y televisión, además de autor de varios libros entre los que cabe destacar El secreto de los aliens (edición ampliada y actualizada en 2024 de Aliens Ancestrales) o Casualidad, que continúa la saga de su bestseller Coincidencias Imposibles. Es documentalista de la serie Extraterrestres (DMAX) y forma parte de los programas El Colegio Invisible y La Rosa de los Vientos, ambos en Onda Cero.

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