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La Orden Palmariana se prepara para la Segunda Venida de Cristo

Años después de las célebres apariciones, la Orden Palmariana del cismático Papa Pedro II se dispone para conmemorar su aniversario y prepara la cercana Segunda Venida de Cristo entre mentiras, corrupción e ideas reaccionarias y fascistas. Moisés Garrido

espacio misterio

20 de Febrero de 2019 (09:53 CET)

La Orden Palmariana se prepara para la Segunda Venida de Cristo
La Orden Palmariana se prepara para la Segunda Venida de Cristo

Cada 30 de marzo se cumple el aniversario de las célebres apariciones de El Palmar de Troya, en la provincia de Sevilla. Seguidores venidos de toda España y de varios países europeos se darán cita para conmemorar tan importante evento.

"Sacerdotes" y "obispos" palmarianos piensan celebrar diversos actos litúrgicos, encabezados por la figura del "papa" cismático Pedro II, es decir, Manuel Alonso Corral, el 'cerebro gris' que maneja los hilos financieros de la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz desde su fundación en 1976, y cuyo fin es preparar la Segunda Venida de Cristo. ¿Y quiénes serán salvados tras la parusía? Los palmarianos, claro está…

Desde aquel lejano 30 de marzo de 1968, día en que cuatro niñas de la aldea sevillana dijeron haber visto a la Virgen en un lentisco de la finca La Alcaparrosa, han ocurrido muchas cosas en dicho enclave mariano. Lo que comenzó como un típico caso de presunta manifestación celestial se fue convirtiendo poco a poco en un poderoso grupo sectario, de corte reaccionario, que recibió apoyo incluso de movimientos ultraconservadores y de la extrema derecha.

Las niñas solo permanecieron unas semanas en el escenario de los hechos, que pronto fue tomado por videntes adultos, entre ellos, el carismático Clemente Domínguez Gómez, quien tras morir Pablo VI, tuvo la desfachatez de erigirse papa con el nombre de Gregorio XVII. Sus éxtasis, tan fraudulentos como sus impactantes estigmatizaciones, atrajeron toda una legión de fanáticos religiosos y de crédulos milenaristas que acogieron los mensajes apocalípticos de la Santísima Virgen, de Jesucristo y del Padre Eterno sin el menor titubeo.

Uno de los personajes que se acercó al lugar fue el arzobispo vietnamita Martín Ngô Dinh Thuc, que seducido por un mensaje que le reveló la Virgen a través de Clemente Domínguez, se puso a ordenar sacerdotes y consagrar obispos a diestro y siniestro. Imaginen la escena: misas en latín, videntes en éxtasis, continuos rezos, aroma a incienso y un arzobispo en medio de aquel tinglado dando legitimidad a los mensajes aparicionistas y actuando según los presuntos dictados divinos. ¡Puro surrealismo patrio!

Pero lo cierto es que el exitoso dúo formado por Clemente y Manuel consiguió levantar desde el mismo instante de las ordenaciones religiosas todo un imperio económico gracias a sustanciosas donaciones recibidas de familias adineradas de media Europa y América, cuya única afinidad era compartir los mismos ideales ultraderechistas y antidemocráticos.

El grupo palmariano, que tan duramente atacaba la política aperturista del Concilio Vaticano II así como toda corriente progresista, veía en la figura del dictador Franco y de sus correligionarios a auténticos santos que vinieron para salvar a España de las hordas comunistas encabezadas por el Anticristo.

En el verano de 1978, Jesucristo dio el siguiente mensaje al recién autoproclamado Gregorio XVII: "¡Cuántos mártires de la Santa Cruzada de Franco serán elevados a los Altares en este Pontificado! ¡Cuántos y cuántos! Comenzando por el gran Cruzado, mi siervo Francisco Franco, el cual intercederá constantemente por los Carmelitas de la Santa Faz, como ya lo viene haciendo". Barbaridades y sandeces como éstas no faltan nunca en los mensajes celestiales de El Palmar…

Se armó la de troya
En el Catecismo Palmariano de Grado Superior se aclara que "por la apostasía de la Iglesia Romana, Cristo trasladó la Sede de su Iglesia desde Roma al Palmar de Troya el 9 de agosto de 1978. Con el traslado de la Sede al Palmar de Troya, la verdadera Iglesia de Cristo recibió el título de Palmariana". Se añade además lo siguiente:

"Los obispos y sacerdotes que están fuera de la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Palmariana, no tienen poder para ejercer válidamente acto alguno del ministerio sacerdotal". Y ya como guinda: "El Papa, por derecho divino, tiene plena autoridad: Sobre cualquier otra autoridad del Universo y sobre todos los seres humanos de la tierra y de los demás planetas habitados. El Papa, por derecho divino, posee el pleno dominio sobre todo el Universo". Y se quedan tan anchos…

Ya han pasado muchos años desde el inicio de toda esta paranoia pseudomística y de tufillo medieval, cuyo recuerdo más patente es la enorme basílica catedralicia construida en el mismo lugar de las supuestas apariciones. Un monumento que representa, sin duda alguna, la megalomanía de un visionario. Su coste: más de 12 millones de euros. Sin embargo, actualmente hay serios problemas dentro de la Orden Palmariana.

Y curiosamente parecen los mismos por los que atraviesa la Iglesia Católica, la que en su día excomulgó a todos los integrantes de la secta sevillana. Con la muerte del papa cismático Gregorio XVII, los palmarianos atraviesan uno de sus momentos más delicados. Hay mucha gente que comienza a abandonar el grupo integrista, decepcionada porque no se han cumplido las expectativas proféticas anunciadas por el propio Clemente (entre ellas, ir a Jerusalén para entregar a Cristo, en su Segunda Venida, las llaves de la Iglesia Palmariana antes del inminente final de los tiempos que acontecería al comenzar el tercer milenio).

Por otro lado, la joven generación de palmarianos apenas apoya ideológica ni económicamente a la Orden, por lo que sus dirigentes están comenzando a vender algunas de sus propiedades de El Palmar y Sevilla para poder sufragar tantos gastos, a la vez que radicalizan sus mensajes milenaristas, propagados en panfletos distribuidos entre los feligreses y demás simpatizantes.

Y por si fuera poco, un grupo de 'obispos' desertaron y fundaron en Archidona (Málaga) su propia Iglesia Católica Apostólica y Palmariana, considerando a Pedro II un papa herético, desviado de la auténtica doctrina palmariana. "Una irrefutable razón que invalida el nombramiento del Padre Isidoro María (Manuel Alonso) como sucesor en el Papado es el hecho de que también él ya había abrazado los errores y herejías en que cayó el Papa Gregorio XVII antes del nombramiento y un hereje o excomulgado no puede ser nombrado Papa ni llegar a serlo", afirman.

Los palmarianos sevillanos, por su parte, aseguran que los 'obispos' de esta congregación escindida robaron casi dos mil millones de euros de las arcas clementinas y por eso huyeron, no por causas doctrinales. Así de revueltas están las aguas alrededor de esta esperpéntica secta cismática.

Las últimas veces que hemos visitado la Basílica, asistiendo a alguna que otra misa de sabor tridentino, observamos que la mayoría de fieles superan los 70 años. Y los hijos de los palmarianos no parecen compartir los gustos trasnochados de sus progenitores, a pesar del empeño que éstos ponen para que no se pierda el legado del Papa Clemente y que las nuevas generaciones continúen obedeciendo los rígidos preceptos de la Orden para así garantizar la salvación de sus integrantes. ¿Quién con dos dedos de frente va a querer someterse a tanta tiranía?...

"¡Hay que multiplicar el número de palmarianos, porque hay que salvar al mundo!", gritaba Clemente. Este panorama tan pesimista hace peligrar el futuro de la organización sectaria, que también observa cómo escasean las ordenaciones sacerdotales. Parece que el carisma de Gregorio XVII no lo posee Pedro II. Eso dicen algunos palmarianos con los que 'ENIGMAS' se ha puesto en contacto. Del primer pontífice nos cuentan que era mucho más cercano a los palmarianos. Un sonriente "papa" del pueblo. Del segundo destacan su seriedad y su intelecto. Precisamente la Iglesia Católica también se queja de la falta de vocación religiosa y los fieles se refieren al carisma de Juan Pablo II, del que parece no gozar Ratzinger, serio y exigente donde los haya. Los paralelismos entre la institución romana y el grupo palmariano –dos grandes enemigos que mantuvieron en su día serias pugnas– son evidentes. Además, Clemente Domínguez fallece el 21 de marzo de 2005.

Juan Pablo II lo hace el 2 de abril de ese mismo año, solo doce días después de su adversario cismático. Ambos fueron pontífices durante el mismo periodo de tiempo: 26 años. Y hoy son considerados santos por sus respectivos acólitos. Coincidencia también es que sus sucesores sean hombres de talante más intelectual que carismático, que hayan ejercido un papel fundamental a nivel doctrinario durante el periodo en que gobernaron sus respectivos predecesores, y que ahora, ante la huida de fieles, opten por extremar sus posiciones y emprendan una feroz crítica al laicismo y al ateismo generalizado.

A ello hay que añadir que el Vaticano vuelve a mirar hacia Trento. Algo que la Iglesia Palmariana ha venido haciendo desde sus inicios. Por si no fuera suficiente, Benedicto XVI insiste, en sus últimas exhortaciones, que "fuera de la Iglesia Católica no hay salvación".

Pedro II, en su última Carta Apostólica (fechada el 18 de noviembre pasado), afirma que "fuera de la Iglesia, Una, Santa, Católica, Apostólica y Palmariana, no hay salvación posible. Que nadie busque la salvación en otro lugar". No deja de ser curioso tantas coincidencias entre dos enemigas irreconciliables. Serán cosas del fanatismo religioso, digo yo…

Prohibiciones a granel
Una de las cosas que más gusta a los dirigentes palmarianos es prohibir. Prohiben que los palmarianos se casen con personas que no sean palmarianas. Prohiben que las mujeres asistan a la Basílica con pantalones o faldas por encima de la rodilla.

Prohiben ver la televisión, leer la prensa –sobre todo revistas como la que tiene usted en sus manos– y escuchar música moderna. Prohiben cualquier participación en aquellos actos sociales en los que se festejen bautizos, comuniones, matrimonios, etc., celebrados en la Iglesia romana. Prohiben participar en los entierros de personas no palmarianas. Prohiben entrar en cualquier templo no palmariano, ni siquiera para admirar las obras de arte. Prohiben el uso de toda prenda vaquera de hombre o mujer. Prohiben emplear métodos anticonceptivos.

Prohiben ir a las playas, piscinas o lugares similares en donde haya "exhibiciones indecorosas", etc. etc. La lista de prohibiciones se haría interminable. Y quien no obedezca, será excomulgado ipso facto. Siguiendo esa vieja costumbre, Pedro II ya advirtió a los palmarianos durante estas pasadas Navidades de lo siguiente:

"Según el Derecho Eclesiástico Palmariano, incurre en Excomunión reservada al Papa: <El que pone el árbol de Navidad o toma parte de alguna manera con el mismo. El que regala o recibe algún regalo en memoria del nacimiento del Señor en Navidad ya que el día propio de dichos regalos corresponde al 6 de enero, festividad de la Epifanía del Señor en conmemoración de los regalos de oro, incienso y mirra que los Tres Reyes Magos de Oriente ofrecieron al Niño Jesús. El que interviene de alguna manera en la costumbre protestante del Papá Noel. El que interviene de alguna manera en la fábula o mascarada de los regalos de San Nicolás. El que interviene de alguna manera en la llegada a la puerta de la casa de los Tres Reyes Magos de Oriente, para poner en la puerta tres cruces con las iniciales de sus nombres y recibir un estipendio para la iglesia apóstata de Roma. El que pone en el día 6 de enero en la puerta de la casa tres cruces con las iniciales de los Tres Reyes Magos de Oriente>. También está terminantemente prohibido, bajo pena de Excomunión reservada a Nos, visitar los Belenes o Nacimientos no palmarianos, que suelen colocarse en las calles y edificios, ya que son representaciones paganas del misterio navideño".

¿Alguien da más?... El oscuro régimen totalitario y la férrea disciplina en que viven los palmarianos resulta verdaderamente inhumano. Tantas exigencias y control han llevado a muchos a abandonar la secta, destrozados psíquica y emocionalmente.

Recuperan la libertad, pero viven luego otro calvario… Y es que todo aquel que deja la Iglesia Palmariana termina siendo repudiado incluso por sus familiares. En el pueblo hay padres e hijos que se cruzan por la calle y no se hablan por tal motivo. Son mentes fanatizadas que anteponen la fe palmariana a la familia. Ocurre en toda secta que se precie. Sobre todo, en grupos como el del Palmar, donde muchos de sus integrantes esperan con impaciencia las señales milenaristas y hacen todo lo posible por mantener a flote el 'Arca Apocalíptica de los Últimos Tiempos', que es como Gregorio XVII solía llamar a su Iglesia Palmariana:

"¿Os parece poco, esta gracia de María para con la Iglesia, que es dar un Arca salvífica, el Arca salvífica de los Últimos Tiempos, y dar un Noé salvífico de los Últimos Tiempos?", repetía en sus sermones.

Quien se sale de la Iglesia Palmariana, inmediatamente es considerado apóstata y víctima de Satanás. Su alma sufrirá la condena eterna en el infierno. "El que quiere salirse del Arca, es porque elige el camino de la condenación eterna; y el que quiere condenarse, se condena. Y se condena porque es un necio", advertía Clemente a sus feligreses.

Año santo palmariano
En un documento distribuido entre los fieles palmarianos a finales del pasado año, y firmado por 'Petrus II, Pontifex Maximus', leemos lo siguiente:

"Su Santidad el Papa Pedro II ha proclamado el año, Año Santo Palmariano, por cumplirse, el día 30 de marzo de dicho año, el cuadragésimo aniversario de la primera aparición de la Santísima Virgen María en el Sagrado Lugar del Lentisco de El Palmar de Troya (…) Todos los fieles podrán ganar Indulgencia Plenísima, durante todo el Año Santo, asistiendo a los turnos de las Santas Misas celebradas en la Basílica Catedralicia de Nuestra Madre del Palmar Coronada; pudiendo ganar, en cada Misa que se oiga, una Indulgencia Plenísima. Para ello, además, se exige: verdadero arrepentimiento de los pecados; confesarse, si por desgracia se estuviese en pecado mortal; comulgar, al menos, una vez dentro de cada día en que se desee ganar la indulgencia; y pedir por las intenciones de Su Santidad el Papa Pedro II…"  

Parece que hay que motivar a los palmarianos como sea. Y esto de las indulgencias es un gran invento. Sobre todo, para recaudar fondos. Estrategia muy empleada también por la Iglesia Católica en su tiempo… No olvidemos que Semana Santa es fecha en la que se congrega un gran número de palmarianos en la Basílica.

Y este año más, por ser Año Santo Palmariano. Además, el Viernes Santo se cumplirán tres años de la muerte de Gregorio XVII y seguramente celebrarán importantes actos conmemorativos. Nosotros estaremos ahí y ya informaremos en ENIGMAS'de cualquier noticia relevante, si es que no nos capta la secta… Bromas aparte, la cuestión es que el sectarismo más radical se ha apoderado de este grupo que comenzó su singladura pseudomesiánica tímidamente, pero que con el tiempo se ha ido convirtiendo en todo un imperio económico escudado en presuntas visiones celestiales y mensajes apocalípticos.

Y como el corazón –o mejor dicho, la credulidad– tiene razones que la razón no entiende, hay gente que entrega toda su fortuna a tales causas. La fe mueve montañas, pero de dinero… Ya se encarga Pedro II en sus discursos de que su rebaño no se le descarríe y mantenga firme la fe palmariana (y así él mantiene firme su bolsillo):

"¡Ay!, queridísimos palmarianos: Por desgracia, cuántas veces algunos de vosotros, hijos de la luz, y que poseéis medios eficaces para vencer, os dejáis zarandear fácilmente por los ardides de los enemigos del alma. ¡Pelead con denuedo, hijos de la Iglesia, y no os dejéis avasallar! Defended con coraje vuestros legítimos derechos de cristianos, sin vacilación, sin miedo. Mirad con qué descarado despotismo los hijos de las tinieblas imponen ante el mundo sus criterios errados, sus costumbres licenciosas, sus modas depravadas, sus codiciosos planes, sin que les importe lo más mínimo que Dios sea gravemente ofendido, que tantas y tantas almas caigan cada día en las profundidades del infierno. Sólo les importa la acumulación de riquezas, los placeres, las comodidades, las ambiciones de poder y demás intereses mundanos".

¡Tremenda hipocresía! Precisamente si en algo se caracteriza la secta palmariana es por su acumulación de riquezas y ambiciones de poder. Y en cuanto a placeres, ya han protagonizado muchos escándalos de faldas (y no me refiero a las de las monjas), actos sadomasoquistas, vejaciones con jóvenes novicios, etc.

No entro en detalles de lo que algunos curas palmarianos han llegado a hacerse en el pene, como penitencia para purgar sus continuos pecados de la carne, porque resulta demasiado gore. En fin, ya sabemos que eso de predicar con el ejemplo es bastante complicado…

La verdad es que Pedro II no goza de buena salud en estos momentos. Y eso está creando cierta alarma entre los palmarianos. Si fallece, ¿qué manos tomará las riendas de la Iglesia Palmariana? ¿quién se hará con el control de las finanzas?...

Parece que las preocupaciones de orden trascendente han quedado por el momento relegadas, y son las de orden mundano –demasiado mundano–, las que decidirán el futuro de este grupo de paranoicos, si es que cualquier día no cometen una locura, al estilo de lo que hicieron la secta de Guyana, Los Davidianos o Heaven's Gate. Y es que muchos sacerdotes palmarianos han terminado ingresados en hospitales psiquiátricos, tras sufrir serios brotes psicóticos y esquizofrénicos. El peligroso cóctel está ya servido…

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