NASA declara muerta su sonda Maven tras fotografiar a 3i/ATLAS
La NASA declaró «irrecuperable» su orbitador MAVEN seis meses después de que perdiera el contacto misteriosamente. La causa oficial: una rotación inesperada que agotó las baterías. Lo que no mencionan es que fue después de fotografiar al objeto interestelar 3I/ATLAS
El 3 de junio de 2026, la NASA convocó una conferencia de prensa para comunicar algo que los seguimientos especializados llevaban meses temiendo: la sonda MAVEN, uno de los orbitadores más sofisticados que la agencia haya desplegado en torno a Marte, no volvería a transmitir. Tras seis meses de silencio absoluto, una junta de revisión interna concluyó que la nave se encontraba en un estado irrecuperable.
La explicación oficial es técnica y razonablemente plausible: una rotación anómala y acelerada habría alterado la orientación de la sonda cuando pasaba por el lado oscuro de Marte, agotando sus baterías hasta un punto de no retorno. La causa raíz de ese giro, sin embargo, sigue bajo investigación. El informe final no se espera hasta finales de 2026.
Lo que la NASA no ha puesto en el titular —aunque tampoco lo ha ocultado— es la cronología exacta. Y en esa cronología hay algo que no puede ignorarse.

El visitante más extraño
El 1 de julio de 2025, el telescopio ATLAS en Río Hurtado, Chile, detectó un objeto que se movía por el sistema solar de una forma imposible para cualquier cuerpo de origen local. La trayectoria hiperbólica era inequívoca: venía de fuera. Catalogado como 3I/ATLAS, se convirtió en el tercer objeto interestelar confirmado en cruzar nuestro sistema solar, después de 'Oumuamua (2017) y el cometa Borisov (2019).
A diferencia de sus predecesores, 3I/ATLAS llegó con una circunstancia excepcional: iba a pasar cerca de Marte. Muy cerca. Lo suficiente como para que múltiples sondas en órbita marciana pudieran observarlo de primera mano, algo sin precedentes en la historia de la exploración espacial.
Ficha · Objeto Interestelar 3I/ATLAS

Entre el 1 y el 7 de octubre de 2025, la ESA apuntó sus orbitadores ExoMars Trace Gas Orbiter y Mars Express hacia el objeto. La NASA hizo lo propio con MAVEN, el Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) y el rover Perseverance desde la superficie. El 3 de octubre, en el momento del máximo acercamiento —unos 30 millones de kilómetros desde la perspectiva marciana— MAVEN empleó su Imaging Ultraviolet Spectrograph para capturar imágenes del visitante en el espectro ultravioleta.
Dos meses después, el 6 de diciembre de 2025, MAVEN pasó por detrás de Marte en una órbita de rutina. Cuando debía reaparecer, la Red de Espacio Profundo de la NASA no captó señal alguna.
La agencia ha sido transparente en lo fundamental: la sonda giró de forma inesperada, perdió orientación, las baterías se descargaron y el sistema de comunicaciones quedó sin energía. Lo que la junta de revisión no ha explicado aún es qué provocó ese giro.
MAVEN llevaba once años en órbita marciana —diseñada para uno o dos— sin un solo incidente de esa naturaleza. Su historial de operación era impecable. El fallo se produjo en un período en que la sonda había estado especialmente activa: era uno de los cuatro orbitadores empleados como repetidores de comunicación para los rovers Curiosity y Perseverance, y acababa de completar una de las campañas de observación más inusuales de su vida operativa.
La sonda no era solo un observador científico pasivo. En el momento de su pérdida, actuaba también como enlace de comunicaciones crítico para los rovers en superficie. Su caída obligó a la NASA a redistribuir las tareas de retransmisión entre los orbitadores restantes y a ajustar las operaciones de Perseverance y Curiosity. La pérdida no fue solo científica: fue operacional.

El embargo de seis meses
Hay un detalle que ha pasado inadvertido en la mayor parte de la cobertura mediática: las imágenes captadas por los orbitadores de la ESA durante el acercamiento de 3I/ATLAS a Marte estuvieron bajo embargo durante seis meses. No se publicaron el 3 de octubre de 2025, cuando se produjeron. Se publicaron en abril de 2026, medio año después.
La ESA no ha ofrecido una explicación detallada del embargo. En sus comunicados técnicos, la agencia mencionó que el proceso de recepción, calibración y verificación de datos con instrumentos no diseñados para observar objetos tan débiles y lejanos requería tiempo adicional. Es una explicación razonable. También es la única explicación disponible.
Lo que se sabe es esto: las imágenes más cercanas que ningún instrumento humano había obtenido de un objeto interestelar en movimiento por nuestro sistema solar fueron retenidas durante seis meses. Y la sonda que tenía el instrumental más sofisticado entre los activos marcianos —MAVEN y su espectrógrafo ultravioleta— dejó de existir dos meses después de haberlas tomado.

La secuencia que incomoda
Puesta en orden cronológico, la secuencia presenta una geometría inquietante para cualquier observador que no se conforme con la explicación de superficie:
1 julio 2025
Descubrimiento de 3I/ATLAS. Se confirma origen interestelar. Activación de protocolo de observación en toda la flota de telescopios y sondas disponibles.
Septiembre 2025
La NASA activa observaciones desde varios activos espaciales. La sonda Psyche captura imágenes de 3I/ATLAS el 8 y 9 de septiembre desde 53 millones de kilómetros de distancia.
1–7 octubre 2025
Máxima actividad observacional en Marte. MAVEN, MRO y Perseverance apuntan al objeto. La ESA hace lo mismo desde sus dos orbitadores marcianos. Distancia mínima: ~30 millones de km. Las imágenes de la ESA quedan bajo embargo hasta abril de 2026.
6 diciembre 2025
MAVEN pierde contacto de forma abrupta tras pasar por el lado oscuro de Marte. La Red de Espacio Profundo no detecta ninguna señal en el momento de reaparición previsto. Último contacto registrado.
Principios 2026
La NASA convoca una junta de revisión de anomalías. Se examinan los datos de telemetría disponibles. Comienzan seis meses de silencio institucional sobre el estado de la misión.
Abril 2026
Levantamiento del embargo sobre las imágenes de la ESA del acercamiento a Marte. Las fotografías de TGO y Mars Express se hacen públicas, seis meses después de la observación.
3 junio 2026
La NASA declara oficialmente irrecuperable la sonda MAVEN. Causa confirmada: rotación anómala que agotó las baterías. Causa raíz: todavía bajo investigación.
¿Qué es 3I/ATLAS, en realidad?
La respuesta oficial, reforzada hace apenas días, es que 3I/ATLAS es un cometa. Un cometa de origen interestelar, sí, lo que ya de por sí lo convierte en uno de los objetos más extraordinarios que hayan cruzado el sistema solar en tiempos registrados, pero un cometa al fin. El 3 de junio de 2026 —el mismo día que la NASA declaraba MAVEN irrecuperable— se publicaba un estudio que confirmaba que las búsquedas de tecnosignaturas y señales de radio artificiales procedentes del objeto habían resultado negativas.
Es un resultado que los investigadores de SETI esperaban. Y que, en cierta medida, cierra una puerta. Pero no todas las puertas.
No hay prueba de que la pérdida de MAVEN esté relacionada con 3I/ATLAS. Hay que decirlo con claridad. Las anomalías técnicas en sondas espaciales son más frecuentes de lo que el público general percibe, y la coincidencia temporal no es causalidad.
Pero tampoco hay una explicación completa de lo que ocurrió. La causa raíz del giro anómalo que mató a MAVEN sigue siendo desconocida. El informe final no llegará hasta finales de 2026. Y mientras ese informe no llegue, la pregunta permanece abierta: ¿qué vio MAVEN en octubre de 2025, y qué le ocurrió dos meses después?
La sonda que más de cerca observó el objeto más misterioso que ha visitado el sistema solar en décadas ahora orbita Marte en silencio, girando lentamente, sin energía, sin voz. Se estima que permanecerá así entre 50 y 100 años antes de caer sobre la superficie del planeta rojo.
Una tumba en órbita. Con todos sus datos a bordo.








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