Civilizaciones perdidas
01/04/2007 (00:00 CET) Actualizado: 06/11/2014 (09:58 CET)

Juicio a Nostradamus

Su nombre es sinónimo de profecía que anuncia hechos futuros en un lenguaje hermético y difícil de interpretar. En sus cuartetas describe personajes como Napoleón o episodios históricos como la muerte de Juan Pablo I. Sin embargo, se equivocó al anunciar una catástrofe para 1999. ¿Profeta o charlatán? Juzguen ustedes…

01/04/2007 (00:00 CET) Actualizado: 06/11/2014 (09:58 CET)
Juicio a Nostradamus
Juicio a Nostradamus
Convento de Les Cordeliers, Salon-de-Provence (Francia), ¿1789? Sepultura profanada. Su osamenta, desordenada y esparcida en el suelo. El cráneo, sostenido por temblorosos dedos, bañado en licor como si de un copón se tratara. Tambaleándose, una pequeña hueste de guardias acuartelados en Marsella está celebrando un irreverente festín. Con su aliento ebrio preguntan, con tono desafiante, quién se atreverá a beber de aquella calavera que augura la adquisición de dones extraordinarios. El vino fluye entonces por la garganta del más bravucón de los soldados. Apenas habrá amanecido cuando un certero disparo de un guardia monárquico acabe con su vida. Una vez más, la profecía de Nostradamus se ha cumplido…Tras los pasos de Nostradamus"Aquí yacen los huesos del muy ilustre Michel de Nostradamus, considerado digno entre todos los mortales, con cuya pluma casi divina fueron escritos los acontecimientos futuros del mundo entero bajo el influjo de las estrellas. Vivió 62 años, 6 meses y 17 días y murió en Salon en 1566. Tú que sigues, no envidies su descanso…". Es la inscripción en latín que el visitante puede leer sobre la discreta lápida que se halla en una de las capillas laterales de la iglesia de Saint Laurent. Dicho epitafio fue rehecho en julio de 1813. En el lugar donde se alzaba dicho claustro sólo persiste una calle evocando dicho nombre y una estatua –en la Place De Gaulle– que desde 1867 inmortaliza la figura del astrólogo.Y aunque es precisamente la tumba de Nostradamus el reclamo turístico que destaca en los letreros cuyo itinerario nos conduce hasta esta iglesia de Saint Laurent, cuando, una vez dentro, preguntamos a un monaguillo de cierta edad por la orientación de la misma, éste nos responde con un Je ne sais pas –"Yo no sé nada"–. Es una muestra de la ambivalencia con la que las gentes de la localidad de Salon-de-Provence asimilan la figura de un personaje que parece no haber encontrado su ubicación en la historia local. Tal vez a ningún otro personaje le sea tan aplicable el adagio de que "nadie es profeta en su tierra…".A unos cuantos kilómetros, en la localidad vecina de Saint-Remy-de-Provence, decenas de turistas se detienen frente a la descuidada fachada del número 6 de Rue Hoche. Seguramente pasarían de largo de no ser por la pequeña placa de mármol que, junto al dintel de la entrada, evoca que allí, un 14 de diciembre de 1503, nació el célebre astrólogo. En pleno centro del casco antiguo, en el cruce de la callejuela que lleva su nombre con Rue Carnot, grupos de turistas esperan para fotografiarse junto a su efigie, que descansa sobre una vieja fuente de piedra. Y poco más hay que visitar aquí si lo que nos interesa es seguir el rastro del "vidente de Provenza".Nacido en el seno de una familia posiblemente acomodada y de origen judío, Michel de Nôtre-Dame se asentaría en Salon-de-Provence –entonces Salon-de-Crau– en 1544, donde instalaría su consulta y escribiría sus Centurias. La céntrica plazoleta próxima a la iglesia de Sant Michel, bautizada como Place des Centurias, es sólo una pequeña muestra del homenaje que se le tributa. Probablemente, la fisonomía actual de la ciudad apenas se parezca a la de antaño, pero lo que sí es seguro es que desde el campanario del templo, en el viejo barrio de Ferreiroux-de-Salon, se divisaba la mansión de tan ilustre habitante. En el que fuera su hogar, sito en la Place de la Poisonnerie –hoy rebautizada como Rue Nostradamus–, el turista sin pudor por desembolsar tres euros de su bolsillo podrá visitar un pequeño museo en el que, sin parpadear, obedientes muñecos recrean algunos capítulos de la vida y milagros del profeta más universal de esta pequeña villa. Un "duelo singular"Aunque Jean Charles Pichon, autor de Nostradamus descifrado (1970) se empeñara en escribir que "la vida de Nostradamus fue de las menos románticas que puedan darse", tampoco puede menospreciarse el ambiente en el que ésta se desenvolvió. Atendiendo en su consulta a personajes de la alta aristocracia, sería distinguido por Catalina de Médicis, esposa del rey Enrique II, como médico particular de uno de sus infantes, pero antes de alcanzar tal reconocimiento social estudió medicina en Montpellier –no se sabe si efectivamente obtuvo la licenciatura–, en donde desarrolló una receta de aceites esenciales capaz de combatir eficazmente la peste que, en esos años, diezmó a la población europea. A pesar de ello, se cuenta que no pudo salvar a su esposa y sus dos hijos de esta lacra. Tal vez olvidando dicho episodio, Nostradamus se embarcaría en diversos viajes entre Francia e Italia. Solamente la imaginación de algunos autores lo sitúan en Egipto o iniciándose en sociedades secretas –inexistentes en aquella época– como la Orden Rosacruz. Sí está documentado, en cambio, que en su definitiva estancia en Salon, Nostradamus contrajo matrimonio en 1547 y tuvo seis hijos –véase cuadro–.Su popularidad, sin embargo, se cimentará sobre una de sus profecías, archiconocida para cualquiera que haya oído hablar del famoso vidente: la que supuestamente habría anunciado la muerte del monarca Enrique II en un torneo que le enfrentaría al joven conde de Montgomery el 30 de junio de 1559. Hay, sin embargo quien no está convencido de ello –véase cuadro– y lo atribuye a una azarosa casualidad, la misma que parece enlazar los obtusos escritos del profeta con los posteriores acontecimientos registrados en la historia. Por citar unos cuantos ejemplos, en las siguientes cuartetas parecen evidentes –siempre leídas a posteriori– las alusiones a la ejecución de Carlos I de Inglaterra en 1647, la muerte de María Antonieta en 1793, el desembarco de Normandia en la II Guerra Mundial o el repentino fallecimiento de Juan Pablo I a los pocos días de su elección. En una serie de inquietantes casualidades, incluso se menciona la palabra "Americh", en lo que parece referirse al continente entonces no bautizado de América. También es cierto que cuando se arriesgó a concretar fechas exactas –en el año 1999 el cielo debería haber caído sobre nuestras cabezas– sus vaticinios no fueron siempre tan acertados. Es el "singular duelo" que enfrenta a defensores y adversarios del astrólogo galo y en el que, en ambas direcciones, hay argumentos que merecen ser calibrados. ¿Constituyen las profecías de Nostradamus un ejemplo de su clarividencia o sus aciertos responden a la caprichosa interpretación que se haga de una lectura posterior?¿Se repite la historia?En The mask of Nostradamus –"La máscara de Nostradamus"– (1990) James Randi, el famoso ilusionista conocido por su beligerancia contra todo lo paranormal, desmitifica el carácter profético de las centurias. En la obra describe así la técnica empleada por el profeta francés: "Adapta sucesos pasados y los colorea a su aire, de manera que queden irreconocibles, colocándolos después en un tiempo futuro. En segundo lugar, describe una serie de posibilidades bien elegidas, basadas en las condiciones contemporáneas. Y, en tercer lugar, hace predicciones al azar que son improbables, pero aún así posibles".Es posible que así sea, y que los temores que acecharon al hombre en el contexto de aquella época se repitan cíclicamente para desembocar en nuestros días. El pánico que sembraron la hambruna, la peste, y las guerras contra el pueblo árabe constituyeron el caldo de cultivo para que florecieran profecías tan apocalípticas. ¿Profecías o casualidades?Elegidos casi al azar, analicemos unos cuantos episodios históricos supuestamente descritos por Nostradamus para que sea el lector quien extraiga sus propias conclusiones:NapoleónUn personaje de la relevancia histórica de Napoleón no podía estar ausente en varias de las cuartetas del vidente: "Un emperador nacerá cerca de Italia/ que al Imperio será vendido bien caro/ dirán con qué gentes se une/ será considerado menos príncipe que carnicero". En otra, puede leerse: "De simple soldado llegará a imperio/ de la ropa corta llegará a la larga/ valiente en armas, lo peor con la Iglesia/ vejará a los sacerdotes como el agua empapa la esponja". La historia nos dice que, nacido en Córcega, cerca de la costa italiana, el soldado Napoleón no tardará en vestir la capa que le convertirá en sanguinario emperador y enemigo de la Iglesia. Adolf Hitler o el segundo Anticristo"De lo más profundo del Occidente de Europa/ de gentes pobres un niño nacerá/ con su lengua seducirá a la muchedumbre/ su fama crecerá más en el reino de Oriente". Es la supuesta profecía que vaticina el nacimiento del segundo anticristo: Hitler. Durante la Segunda Guerra Mundial alcanzará difusión la teoría de que la palabra Hister mencionada en otra cuarteta –que recibe la numeración II, 24– sea una aproximación fonética al nombre del dictador, a pesar de que también se trate del nombre latinizado del río Danubio. La Guerra Civil españolaUna de las estrofas más inquietantes se atribuye la predicción de la Guerra Civil española (1936-1939). En ella menciona los nombres de Franco y Ribera (Ribiere): "De castel Franco saldrá la asamblea/ el embajador no grato hará cisma/ los de Ribiere estarán en la lucha/ y al gran abismo denegarán la entrada". Parece lógico extrapolar los detalles de esta cuarteta a lo acontecido históricamente: el general Franco, un "embajador no grato", se sublevará con el apoyo de Primo de Rivera desencadenando una "lucha". El posterior desencuentro entre Franco y Hitler en Hendaya (1940) "denegará la entrada al gran abismo", esto es, el apoyo de España a Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, los más críticos barajan una explicación distinta, ya que la palabra "castel" es un italianismo, de ahí que la cuarteta no pueda referirse a España sino a Italia, concretamente a una fortaleza del norte de este país cuyo municipio es conocido desde 1861 como Castelfranco Emilia. En este caso, la cuarteta carecería del significado que se le concede.El atentado de KennedyVarias cuartetas pretenden describir lo acontecido alrededor de John F. Kennedy y su magnicidio: "La súbita muerte del primer personaje/ habrá pasado a otro la corona/ presto y tarde llegado a lo alto en mala época/ temerán tierra y mar a su persona". Una profecía que, desde luego, puede aplicarse a otros acontecimientos históricos que marquen una sucesión de poder. Tras la muerte de JFK, el presidente Lyndon Johnson asumirá la presidencia –¿la corona?– en una "mala época", ya que coincide con la guerra del Vietnam. Otra estrofa es interpretada como el relato de lo acaecido en Dallas el 22 de noviembre de 1963: "La obra antigua será acabada/ del techo caerá mala ruina sobre el grande/ inocente hecho muerto será acusado/ el culpable se esconderá en la bruma". ¿Se refiere a Lee Harvey Oswald, asesinado después de ser convertido en "cabeza de turco" de un crimen presuntamente instigado, como defienden algunos, desde la sombra?La controversia del 11-SSin convencer a los más críticos, varias cuartetas pretenden encajar con lo acontecido en dicha fecha: "Jardín del mundo junto a ciudad nueva –¿Nueva York?–, en el camino de las montañas huecas –¿rascacielos?–, será asido y sumergido dentro de la cuba –¿atentado?–". En ocasiones, es la ambigüedad, tan inherente a los escritos de Nostradamus, la que convierte a sus exégetas en visionarios del supuesto futuro anunciado. En un documental de 1997, John Hogue, una de las autoridades más versadas en el estudio de Nostradamus, pronosticaba lo siguiente: "Según Nostradamus, el tercer anticristo podría venir del Oriente Medio, se dará a conocer en algún momento después del año 1999, y protagonizará una acción terrorista que arrastrará al mundo a una guerra caótica de enormes proporciones". ¿Se refería a Bin Laden y el 11-S? Otra cuarteta anuncia: "De la feliz Arabia, nacerá poderoso en la ley mahometana, vejará España, conquistará Granada…".¿El atentado del 11-M? Con todas las reservas, una cuarteta parece encajar con lo acontecido en marzo del 2004 en Madrid: "El falso mensaje, por elección fraudulenta/ no podía circular por la ciudad destrozada/ voces aceptadas, una capilla teñida de sangre/ y a otro será entregado el imperio". "Ciudad destrozada" y "capilla teñida de sangre" describirían el día más dramático de la historia reciente en España. Probablemente el "falso mensaje" que "no podía circular" se refiera a la información difundida por el Gobierno del PP, atribuyendo el atentado a ETA, circunstancia que le granjearía el voto del electorado que solicitara "mano dura" con los terroristas y que no fue aceptada por quienes se manifestaron en las calles. Atribuida la autoría a Al-Qaeda, el PSOE, partido en la oposición, aparentemente se beneficiaría electoralmente y le "será entregado el imperio". Según esta discutible interpretación se había tratado de una "elección fraudulenta" en el que ambos partidos desplegaron una ilícita campaña de propaganda para mantenerse o ascender al poder. Del mismo modo que es probable que esta cuarteta nada tenga que ver con el trágico episodio del 11-M y, como en las anteriores, todo sea producto de la caprichosa imaginación de quien las lee…
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