Psicofonías en el parque abandonado: ¿fenómenos extraños en lugares alegres?
Acudimos a un parque acuático abandonado para comprobar si es posible captar sucesos extraños en un lugar marcado por la alegría y la diversión
Comencemos tratando de responder la siguiente pregunta :¿qué es la impregnación?
Según la Real Academia de la Lengua su significado es: "Penetrar las partículas de un cuerpo en las de otro, fijándose por afinidades mecánicas o fisicoquímicas".
Por norma general se buscan fenómenos extraños en lugares marcados por el dolor, ¿por qué no intentarlo en un lugar donde la felicidad fue la tónica habitual?
Sin embargo, en el ámbito de lo paranormal, la impregnación seria la hipótesis que defiende que las emociones –sean positivas o negativas– vividas en un lugar 'dejan huella' en el entorno. Normalmente, los fenómenos paranormales se asocian con lugares de dolor como hospitales, pueblos devastados por las catástrofes naturales o humanas y lugares marcados por la tragedia donde la energía parece quedarse atrapada, dando lugar a escenas y situaciones que se repiten en bucle.
Nuestro objetivo en esta ocasión era claro: si por norma general la gente busca los fenómenos extraños en lugares marcados por el dolor, ¿por qué no intentarlo en un lugar donde la felicidad fue la tónica habitual? También la alegría, la diversión y los buenos momentos deberían ser capaces de dejar su 'marca' en un lugar.
Con esa idea en mente, recogimos el equipo mínimo e imprescindible –una grabadora, un cuaderno, cámara fotográfica y varios sujetos para controlar el entorno– para poder comenzar la experimentación en el enclave seleccionado.
Puestos a romper mitos, decidimos acudir de día, en contra de lo que suele ser habitual. ¿Acaso la noche sirve de imán a lo paranormal? Nadie con un mínimo de idea defendería esta posibilidad.
EL PARQUE ABANDONADO
Decidimos visitar un parque acuático abandonado, lugar en el que seguro tuvieron lugar miles de historias desbordantes de emociones positivas.
Alejado de Madrid, el parque seleccionado se inauguró en 1986. La proliferación de nuevos parques acuáticos y su lejanía fue el detonante del cierre y posterior abandono hacia el año 2005. Con una extensión de 80.000 metros cuadrados disponía de varias atracciones como piscinas, toboganes, un jacuzzi para 50 personas, pista de arena para voley playa, parques infantiles, minigolf de 12 hoyos, minizoo, hamburguesería, heladería, bocadillería y autoservicio.
Por supuesto, ocurrieron accidentes, algo habitual en un parque acuático, pero en ninguno hubo que lamentar victimas mortales. Al menos, así pudimos confirmarlo al documentarnos sobre el sitio, tirando de hemeroteca y acudiendo a testimonios de personas que lo habían visitado en alguna ocasión.
Aunque esta información no estaría completa si no incluyéramos la siguiente historia
Algo extraño se coló en nuestras grabadoras
- Sé que lo que os voy a contar no aparece en ningún periódico de aquellos años –nos cuenta un informante– , y si alguno hubiese publicado la noticia, seguramente lo hizo en un recuadro pequeño para no dar mala publicidad al parque. Hubo un accidente en una de las piscinas del parque y un niño falleció. No podría daros más detalles, pero sí os puedo decir que, a partir de entonces, se le llamó, 'La pisicina del niño muerto'.
Puede parecer exagerado, pero lo que veían nuestros ojos nos recordaba a la icónica noria de Chernobyl, el columpio o los coches de choque. También era inevitable pensar en los parques de atracciones abandonados fuera de España que visitan muchos grupos paranormales.
Decidimos dar un paseo de reconocimiento por el lugar para hacer un plano del sitio y elegir dónde haríamos las pruebas de audio, buscando aislar al máximo la grabación del ruido ambiente.
Tras realizar varias grabaciones, parece que algo se coló en una de ellas. La grabación se realizó entre las 18:30 y las 19:00 horas de la tarde, pues realizamos varias en ese período de tiempo tanto en los baños del recinto, en la enfermería y en uno de los toboganes de una de las piscinas.

En la foto hemos marcado tres lugares:
- Círculo rojo: Lugar donde realizamos la grabación.
- Círculo amarillo: es la parte trasera de un salón de bodas donde se estaba celebrando algún evento. Destacamos que entre el círculo rojo y el círculo amarillo hay una distancia de casi 100 metros. Nosotros no oímos nada reseñable salvo el trino de los pájaros. Al acercarnos previamente, sí es cierto que se oía el ruido de platos y las voces de los camareros, pero no entendíamos nada de lo que decían puesto que estaban en el interior del recinto.
- Flecha azul: en la parte izquierda de la foto estaba el resto del grupo, como a unos 50 o 60 metros del círculo rojo.

En esta segunda foto marcamos con un círculo rojo el lugar donde estaba la grabadora.
En el momento de la grabación sólo estábamos Rubén y Miguel Linares, el resto del grupo estaba en la parte superior de la atracción, como se muestra en la foto. De ahí que se escuchasen los murmullos del grupo hablando, aparte del constante trino de los pájaros.
El audio solamente está amplificado para una mejor escucha de la posible anomalía.
Creemos oír la voz de un niño con una edad que podría estar entre los 3 o 4 años que dice "Levaaaanta", arrastrando la primera 'a'. También creemos oír justo antes de la voz del niño como una melodía o un ulular. Unos pocos segundos después también se escucha un "mamá" claro, pero un poco más difícil de diferenciar.
¿Es posible que en el restaurante cercano hubiera un niño y en ese preciso momento pronunciara esas palabras? ¿Habría algún niño en las inmediaciones y no lo vimos? ¿Puede ser una pareidolia auditiva ocasionada por el sonido ambiente? ¿O realmente captamos un eco del pasado o de otras dimensiones?
Sheila Gutiérrez y Miguel Ángel Linares dirigen y presentan el programa Misterios en Viernes y son autores de los libros Antimanual del Investigador Paranormal y Vallekas paranormal.









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