Alertan de desinformación ovni
El representante Eric Burlison, figura central del caucus UAP, advierte de que parte del material que se publicará próximamente no tiene nada de anómalo
Dos semanas después del lanzamiento del sistema PURSUE y la publicación inicial de 162 documentos clasificados el pasado 8 de mayo, la disclosure UAP ordenada por Donald Trump empieza a mostrar sus primeras grietas. El representante republicano Eric Burlison —uno de los legisladores más activos en el caucus UAP del Congreso— ha lanzado una advertencia pública que pone en duda el valor real de los materiales que están por llegar.
En declaraciones a Fox News, Burlison confirmó que los miembros del Congreso ya han sido informados sobre una nueva tanda de material clasificado pendiente de publicación, que incluye al menos 52 vídeos adicionales. Su valoración, sin embargo, dista de ser entusiasta. «Algunos son claramente globos o pájaros, pero otros son más inusuales» ha dicho.
La declaración llega en un momento especialmente delicado: si el gobierno publica decenas de vídeos que sus propios analistas reconocen como mundanos, la narrativa de transparencia total que prometió la administración Trump corre el riesgo de convertirse en lo opuesto. Publicar material que se sabe de antemano que no es anómalo no es transparencia: es gestión del relato.
Rep. Burlison was briefed on 52 UFO videos to be released — “Some of them are very interesting… some are clearly balloons or birds”
— UAP James (@UAPJames) May 21, 2026
“I don’t want to get people’s hopes up.” pic.twitter.com/q2VAvE0uYi
Desde el inicio de la disclosure, la pregunta central que el gobierno de EE.UU. rehúye sistemáticamente es la misma que llevan años formulando los investigadores serios y los whistleblowers: ¿Qué tecnología de origen no humano ha sido recuperada, y cuál es el estado real del programa de ingeniería inversa?
Los 162 documentos publicados el 8 de mayo incluyen informes militares, fotos y testimonios que van de Roswell (1947) a incidentes recientes en el Mediterráneo y el estrecho de Ormuz. Ninguno aborda directamente la existencia de materiales recuperados ni la posible explotación tecnológica de los mismos.
Según Reuters, la segunda entrega está prevista para junio de 2026, aproximadamente 30 días después de la primera.
Burlison reveló que la propia Casa Blanca se puso en contacto con él después de publicar los archivos del Pentágono
La Casa Blanca pide orientación
En uno de los giros más llamativos de las últimas semanas, Burlison reveló que la propia Casa Blanca se puso en contacto con él después de publicar los archivos del Pentágono. Según el congresista, los funcionarios le pidieron que apoyara públicamente la publicación de los vídeos, a pesar de que el Congreso no había sido consultado de manera sustantiva con anterioridad. Más revelador aún: le habrían pedido consejo sobre a quién entrevistar en relación con los programas UAP clasificados, lo que sugiere que la propia administración no tiene claro cómo avanzar.
Burlison también reveló que envió una carta formal al MIT Lincoln Laboratory solicitando acceso a un vídeo clasificado de 1952 conocido como "flying saucer talk". Los abogados de la institución respondieron con rapidez, indicando que cumplirían con la solicitud en un plazo de 30 días. El congresista lleva semanas presionando a centros de investigación financiados con fondos federales —como el MIT Lincoln Laboratory y la corporación RAND— bajo el argumento de que estas entidades semipúblicas podrían albergar documentación UAP crucial que no ha pasado por los canales oficiales de desclasificación.
Los soviéticos y 23 ovnis a 70.000 pies
Mientras el debate sobre la calidad del material publicado se intensifica en los pasillos del Congreso, en el ecosistema mediático afín a la administración la narrativa avanza en dirección muy distinta. Jesse Watters, presentador de Fox News, difundió esta semana un segmento en el que afirmaba que los nuevos documentos UAP revelan que los soviéticos persiguieron 23 objetos no identificados que volaban a 70.000 pies de altitud.
🚨 NEW UFO DOCS SAY THE SOVIETS WENT ON A HOT PURSUIT OF 23 UFOS— FLYING AT 70,000 FEET IN THE AIR 👽 🛸
— Commentary Donald J Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) May 21, 2026
THIS IS INSANE! pic.twitter.com/z7jNG2tiZg
Los archivos desclasificados a principios de mayo contienen numerosas referencias a avistamientos en zonas de Guerra Fría y encuentros en la órbita soviética, incluyendo cables diplomáticos desde Kazajistán, Turkmenistán y Tayikistán. pero no hay mención alguna a 23 objetos y 70.000 pies en los documentos publicados hasta la fecha. No obstante, el caso amplificado por Watters podría proceder de documentación de inteligencia de la era soviética que circula en paralelo.
Lo que sí está documentado es el contexto histórico en el que se enmarca esa afirmación. Una serie de documentos desclasificados de la CIA, parcialmente conocidos desde los años 2000 pero ahora relanzados con nueva atención mediática, describen en detalle el seguimiento soviético de fenómenos aéreos anómalos durante las décadas de 1950 a 1980. Un informe de 70 páginas traducido al inglés, divulgado por el periodista especializado George Knapp, revela que a partir de 1953 los soviéticos trataban públicamente los ovnis como una fabricación del «imperialismo americano», pero internamente investigaban el fenómeno con creciente seriedad.
Según ese mismo informe, entre 1978 y 1983 unidades militares soviéticas analizaron más de 700 casos fiables de lo que denominaban «Fenómenos Atmosféricos Anómalos» (AAP). En 1987, un helicóptero militar soviético llegó a perseguir un objeto de características similares a los actuales «Tic-Tac» que han protagonizado los incidentes más conocidos de las fuerzas armadas estadounidenses.
La carta que Burlison envió al MIT Lincoln Laboratory no apunta a un documento cualquiera. El archivo solicitado lleva el código AF-ATIC-FILM, 03/52 — una grabación de marzo de 1952 en la que el capitán Edward J. Ruppelt, director del Proyecto Libro Azul y quien acuñó el término «UFO», informó sobre platillos volantes ante un grupo de científicos de élite del MIT.
Contexto
El Beacon Hill Study era un proyecto secreto convocado por la USAF a través del MIT para asesorar en espionaje y reconocimiento estratégico. Ruppelt presentó los casos «no explicados» del ATIC ante los creadores del radar defensivo del país.
Por qué importa
Ocurrió meses antes de la oleada de avistamientos sobre Washington D.C. (julio 1952), lo que demuestra que la inteligencia militar consideraba el fenómeno lo suficientemente serio para consultar a los científicos de radar y óptica más avanzados del MIT.
Si la cinta sigue bajo una Security Classification Guide, el Congreso pretende forzar su revisión a través de la NARA. Tras casi 75 años, su valor es histórico — no una amenaza para la seguridad nacional.
El segmento viral
Esa misma semana, Watters viralizó otro segmento en el que presentó afirmaciones del físico cuántico Dr. Hal Puthoff —antiguo asesor del Pentágono con décadas de vinculación a programas de inteligencia— en el sentido de que personas implicadas en recuperaciones de naves habrían identificado al menos cuatro tipos distintos de vida extraterrestre.

El segmento, que superó el millón de visualizaciones en X, describía cuatro categorías apodadas popularmente como Grises, Nórdicos, Insectoides y Reptilianos. La representante Anna Paulina Luna (R-FL), que forma parte del caucus UAP, aprovechó la oportunidad para reiterar su posición: «He visto evidencias en un SCIF que me llevan a creer que hay cosas que no podemos explicar y he observado objetos de origen no humano en su creación, esa es mi opinión».
Análisis: ¿Transparencia o teatro?
El patrón que está emergiendo es incómodo para quienes esperaban una revelación de fondo. Por un lado, la administración Trump ha publicado material real: documentos con menos redacciones, vídeos inéditos, cables diplomáticos y archivos del FBI con nuevas páginas. Por otro, la selección de ese material parece diseñada para satisfacer la demanda de transparencia sin tocar lo que los investigadores llevan décadas reclamando: la confirmación de la existencia de programas de recuperación e ingeniería inversa.
El hecho de que la Casa Blanca haya llamado a Burlison para pedirle orientación sobre a quién entrevistar sugiere que la iniciativa se lanzó sin un plan claro de hacia dónde llevar la investigación. La pregunta más pertinente en este momento no es qué hay en los próximos 52 vídeos, sino por qué el gobierno sabe de antemano que muchos de ellos no son anómalos y los va a publicar de todos modos.
Publicar ruido junto con señal no es un error de proceso. Puede ser la estrategia.








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