Drovnis sobre Wright-Patterson
La base militar más emblemática del misterio ovni activó el protocolo de emergencia ante enjambres de drones no identificados. ¿Tecnología terrestre… o algo más?
¿Qué ocurre cuando la base militar que alberga los secretos mejor guardados sobre ovnis detecta objetos voladores no identificados sobre su espacio aéreo? ¿Y si esos objetos, en lugar de platillos plateados, fueran drones de comportamiento tan inusual como inquietante? Lo ha confirmado la Fuerza Aérea de los EE.UU. Ha hecho públicos vídeos y documentos que acreditan oficialmente múltiples incursiones de drovnis —drones no identificados, como los hemos bautizado aquí— sobre la mítica Base Aérea Wright-Patterson en Ohio.
Y no fue un simple susto. La situación fue lo bastante grave como para que se cerrara el espacio aéreo militar, se movilizara personal de seguridad y se usaran cámaras térmicas para tratar de localizar a los intrusos... sin éxito. El incidente, ocurrido a mediados de diciembre de 2024, acaba de hacerse público gracias a una demanda de acceso a la información impulsada por The Black Vault, el archivo online especializado en documentos desclasificados. Los materiales incluyen declaraciones juradas, informes policiales, y vídeos grabados por patrullas y cámaras de vigilancia.
Wright-Patterson no es cualquier base. Es allí donde, según cuentan leyendas y no pocos investigadores serios, fueron almacenados restos del caso Roswell en 1947. Por eso, el hecho de que esta instalación haya sido invadida por drones misteriosos no es poca cosa. El 13 de diciembre de 2024, a las 22:08, un dron negro con cuatro hélices y luces alternadas rojas y verdes fue detectado sobre las Plataformas de Carga Caliente, dirigiéndose a la rampa oeste. Poco después, se reportó una formación de cuatro cuadricópteros volando en diamante, que al ser iluminados con los faros de los vehículos de patrulla, ascendieron y escaparon a gran velocidad. No parece tecnología NO HUMANA. Más bien todo lo contrario.
Los reportes oficiales dicen que a las 22:30, el control de tráfico aéreo ordenó el cierre del espacio aéreo de Wright-Patterson, mientras patrullas realizaban un operativo intensivo en busca de los operadores de los drones. No encontraron a nadie. Ni restos, ni transmisores, ni siquiera señales de radiofrecuencia sospechosas.
La USAF publica imágenes de drones sobre la Base de la Fuerza Aérea Wright-Patterson. Las incursiones de diciembre de 2024 provocaron el cierre del espacio aéreo militar. El investigador John Greenwald Jr. obtuvo siete videos y múltiples declaraciones a través de la FOIA. pic.twitter.com/Bqq8y1iAPQ
— Jose Antonio Carav@ca (@JoseACaravaca) July 12, 2025
Tres días después, el 16 de diciembre, los drovnis regresaron. Esta vez fueron detectados por un civil que paseaba a su perro cerca del perímetro. Lo que vio fue un grupo de luces que sobrevolaban el Área B. La Fuerza Aérea respondió con más patrullas, que confirmaron los avistamientos. Algunos testigos hablaron de objetos flotando sobre la Puerta 26A; otros, de luces rojas y blancas que cruzaban el cielo lentamente. Y uno de los reportes más inquietantes provino de un oficial que aseguró haber visto una de las aeronaves descender sobre la pista, recorrer unos 150 metros, y luego volver a ascender y desaparecer.

¿Estamos ante drones convencionales de largo alcance? ¿Podrían ser prototipos secretos de otra potencia o de empresas tecnológicas con más acceso del que imaginamos? Lo curioso es que los objetos mostraban maniobras y patrones de vuelo que no coinciden con ningún modelo comercial conocido. Uno incluso tenía una luz anticolisión en la panza —visible en las imágenes liberadas— y un estabilizador vertical trasero, lo que sugiere un dron de tipo STOL o VTOL, capaz de despegar en vertical y recorrer largas distancias… ¿pero con qué autonomía, y desde dónde fueron lanzados?
Más intrigante aún: ni la FAA ni el control aéreo tenían constancia de aeronaves operando en ese momento. Tampoco hubo detenidos. La Fuerza Aérea, que desplegó todos sus recursos de seguridad e imagen térmica, no logró encontrar a ningún operador ni identificar el origen de los vuelos. Como si los drovnis hubieran aparecido... y desaparecido.
No obstante, Mick West ha podido correlacionar el avistamiento reportado por el civil con un avión comercial gracias a Sitrec, acrónimo de "recreación de situaciones" que es una aplicación web que permite la recreación 3D interactiva en tiempo real de avistamientos.
Thanks to @blackvaultcom for releasing the original videos with metadata. I was able to sync Sitrec to video 9511, which matches the exact time of the written report. This proves conclusively that what was seen (in this one case) was just a normal plane. https://t.co/tfE2lR7vM1 pic.twitter.com/ORjmCm5YYa
— Mick West (@MickWest) July 11, 2025
"Pude sincronizar Sitrec con el video 9511, que coincide con la hora exacta del informe escrito. Esto demuestra fehacientemente que lo que se vio (en este caso) fue simplemente un avión normal" -concluye.
En todo caso los incidentes de Wright-Patterson no fueron un hecho aislado. Formaron parte de una oleada más amplia de incursiones con drones en el noreste de EE.UU. a finales de 2024. Según Air Force Times, en Boston se produjeron detenciones por actividades similares cerca del aeropuerto Logan. ¿Coordinación? ¿Pruebas de capacidades tecnológicas? ¿O estamos ante otra categoría de visitantes?
La documentación publicada por The Black Vault no da respuestas, pero confirma algo esencial: que la Fuerza Aérea se tomó el asunto muy en serio. Se suspendieron operaciones aéreas, se notificó a otras agencias federales y se activaron protocolos de emergencia. Para los que aún dudan de que algo está ocurriendo en nuestros cielos, esta es una nueva pieza que se suma al inquietante rompecabezas de los UAP.
¿Estamos presenciando una nueva era de incursiones tecnológicas no reclamadas? ¿O son estos drovnis el eslabón intermedio entre los drones humanos y algo mucho más avanzado que se empeña en observarnos… desde cerca?








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