Enigmas y anomalía
12/09/2022 (13:05 CET) Actualizado: 12/09/2022 (13:05 CET)

La Sábana Santa podría ser auténtica

Un equipo de científicos, perteneciente al Consejo Nacional de Investigación de Italia, ha llevado a cabo una nueva datación del Santo Sudario mediante una novedosa técnica que emplea rayos X, concluyendo que la tela pertenece al siglo I y, por lo tanto, pudo envolver el cuerpo de Jesús tras la crucifixión

12/09/2022 (13:05 CET) Actualizado: 12/09/2022 (13:05 CET)
La Sábana Santa podría ser auténtica
La Sábana Santa podría ser auténtica

El Sudario de Turín es el objeto arqueológico más investigado de todos los tiempos. Se trata de una tela de lino que muestra la imagen de un hombre que presenta marcas y traumas físicos propios de una crucifixión. Numerosos creyentes, entre los que se encuentran también científicos que han estudiado la Sábana Santa, opinan que la imagen plasmada en la misma constituye un efecto secundario de un hecho tan sobrenatural como es la resurrección de Jesús. Después de que en 1988 la prueba del carbono-14 dictaminara que la reliquia era un fraude medieval, han sido numerosos los intentos por acreditar su autenticidad. El último análisis, publicado en abril de 2022, ha obtenido una nueva datación del lienzo a partir de una novedosa técnica de rayos X. Su dictamen, que sitúa la reliquia en la misma época de Jesús de Nazaret, podría desestabilizar los cimientos del eterno debate entre ciencia y religión. ¿Estamos ante una de las revelaciones más importantes de la historia de la Humanidad?

El nuevo estudio data que la Sábana Santa es del siglo I, por lo que podría haber cubierto el cuerpo de Jesús

El citado análisis de un hilo del Sudario de Turín ha sido realizado por un equipo coordinado por el científico Liberato De Caro a instancias del Instituto de Cristalografía del Consejo Nacional de Investigación de Italia (CNR, por sus siglas en italiano). El resultado no ha podido ser más sorprendente: en contra de lo dictaminado en su momento por el carbono-14, la Sábana Santa es del siglo I, por lo que podría haber cubierto el cuerpo de Jesús de Nazaret.

UN MISTERIO… TEJIDO EN LINO

La Sábana Santa es un lienzo rectangular realizado en lino textil y que presenta un color amarillento. Sus dimensiones, estimadas después de su restauración en 2002, son de 4,42 metros de largo por 1,14 de ancho. Esta aproximación con las unidades de medida empleadas en la Palestina de la época –el codo, equivalente a 55,1 centímetros–, permite deducir que la tela midió –o pretendía medir– originariamente ocho codos de largo por dos de ancho, esto es: 4,41 metros de largo por 1,10 de ancho aproximadamente.

Sábana Santa

La tela del sudario está realizada única y exclusivamente a partir de lino, cuya fibra textil se obtiene macerando los tallos de esta planta. Aunque los análisis realizados en 1973 por Gilbert Raes encontraron restos de algodón, esto es debido a que el telar en el que fue tejido el sudario también fue usado para otras fibras textiles. Capítulo aparte constituyen los remiendos que fueron cosidos por las monjas tras el deterioro que el lienzo sufrió como consecuencia del incendio de Chambery en 1532, donde se custodiaba desde principios del XVI. Estos treinta remiendos, conocidos como «forro» o «tela de Holanda », fueron reemplazados en la restauración del año 2002.

El lienzo original de la Sabana Santa debió ser una tela muy apreciada en su época que solo se podían permitir personas muy pudientes

La urdimbre de la Sábana está constituida por una hilatura manual de las fibras de lino a través de un proceso tan artesano como lo era el empleo de la rueca y el huso. Se trata, por tanto, de un hilado cuyo grosor no es totalmente uniforme. El «trenzado» de estos hilados sigue una torsión denominada «de sentido Z», por coincidir con la diagonal que describe esta letra (girando el huso a la derecha, en contraste con la torsión «de sentido S»). En lo que se refiere a la trama o ligamento que dibujan estas fibras de lino, nos encontramos ante una textura conocida como de «espiga» o «cola de pescado» (herringbone en inglés).

En cuanto al lugar donde fue tejido este lienzo, los sindonólogos (que defienden la autenticidad del sudario) sitúan su factura en alguno de los talleres –donde se trabajaba con telar manual de pedales– que debieron existir entre Egipto y Siria –¿tal vez la ciudad de Palmira?– hacia el siglo I, pues los telares de Palestina eran de peor calidad. Así pues, el lienzo original de la Sabana Santa debió ser una tela muy apreciada en su época, cuya importación, fuera de Palestina, solo debía estar permitida a personas muy pudientes. Esta circunstancia sirve de argumento a los escépticos para desacreditar su autenticidad.

Mosaico que representa el entierro de Jesús
Mosaico que representa el entierro de Jesús (Iglesia del Santo Sepulcro)

La dificultad de tejer en la Palestina del siglo I un sudario en lino del tamaño de la Sábana Santa, y luego tener que importarlo de fuera, es un elemento que invitaría a pensar que se trata de una reliquia fraudulenta. Por supuesto, los sindonólogos replican que pudo ser José de Arimatea, hombre pudiente que permitió que Jesús recibiera sepultura, quien adquiriera dicho sudario de importación.

TECNOLOGÍA DE VANGUARDIA

Es precisamente la celulosa que compone estos filamentos de lino lo que ha permitido realizar una nueva datación del Santo Sudario que traslada su antigüedad… ¡hasta el siglo I, en el que vivió Jesús de Nazaret! En esta ocasión, la técnica de datación empleada, que se conoce como Dispersión (o Difracción) de Rayos X de Gran Angular (WAXS, por sus siglas en inglés), solo requiere una minúscula hebra de lino. Este sistema sirve para cuantificar el grado de envejecimiento natural experimentado por una celulosa de lino a partir del análisis del deterioro de su estructura. En contraste con la más famosa técnica del carbono-14, el WAXS no destruye ni altera la muestra analizada, por lo que puede repetirse varias veces y apenas es necesario «cortar» más fragmentos del lienzo: una minúscula hebra de dimensiones submilimétricas es más que suficiente. El único requisito es que la muestra de celulosa analizada tenga menos de 3.000 años de antigüedad, ya que un período de intervalo mayor «satura» la degradación de sus polímeros.

Pero, ¿cómo funciona esta novedosa técnica de datación? La celulosa de lino está formada por polímeros que, como su nombre indica (poli: muchos, meros: partes), son uniones de varias moléculas formando cadenas. Como ocurre con un libro que termina desencuadernándose con los años, estas cadenas de polímeros (cuya escala es de una millonésima de milímetro) también sufren los efectos del paso del tiempo. La temperatura del ambiente, la humedad relativa, la luz, la acción microbiana o de agentes químicos, etc., son los factores que poco a poco van deteriorando estas cadenas de polímeros. Este envejecimiento de los polímeros se traduce en un inevitable acortamiento de sus cadenas, que se «deshilachan» como les ocurre, por ejemplo, a los cordones de nuestros zapatos. La medición de este «acortamiento» de las cadenas de polímeros permitiría averiguar la antigüedad de la hebra de celulosa de lino de la que forman parte.

El método WAXS no es destructivo, permitiendo la posibilidad de analizar la misma muestra con otras técnicas experimentales

RAYOS X FRENTE A CARBONO-14

Antes de investigar la Sábana Santa, el equipo coordinado por el científico Liberato De Caro, del Departamento de Cristalografía del CNR, analizó varias muestras de lino para comprobar si la datación por Dispersión de Rayos-X (WAXS) era congruente con los resultados obtenidos a través del carbono-14. En el artículo titulado Datación por Rayos-X de telas de lino antiguas, publicado en noviembre de 2019 en la revista académica Heritage, dedicada al estudio científico del patrimonio cultural, se pone a prueba esta novedosa técnica.

Pintura de la cara de Jesús Cristo del Sudario de Turín
Pintura de la cara del Sudario de Turín

Básicamente –en lenguaje llano–, el sistema de datación de WAXS consiste en «bombardear» con rayos X los polímeros de la celulosa de lino para identificar cuál es su grado cristalinidad. A menor cristalinidad, mayor envejecimiento de dicha celulosa, pues ésta se ha degradado rompiendo sus cadenas de polímeros. Cuando colisionan con los polímeros, los rayos X se dispersan produciendo un patrón que es predecible en función de la estructura interna de estas cadenas. Midiendo el grado de dispersión de estos rayos X, puede averiguarse cuántas roturas existen en la cadena de polímeros: a más roturas, mayor factor de envejecimiento de dicha celulosa. O en lenguaje más académico expresado por De Caro: «Las intensidades de difracción integradas son proporcionales a los volúmenes de cristalitos y, por lo tanto, proporcionales a la longitud de las cadenas poliméricas de celulosa».

Después de analizar cinco muestras de lino de distintos períodos comprendidos entre el año 860 a.C. y el 1070 d.C, incluyendo una hebra contemporánea (año 2000), a través de la técnica WAXS, los resultados obtenidos fueron plenamente coincidentes con el carbono-14. Aunque, como advierte De Caro, WAXS ofrece innumerables ventajas con respecto al clásico carbono-14: «El método WAXS no es destructivo, permitiendo la posibilidad de analizar la misma muestra con otras técnicas experimentales. Los resultados preliminares muestran que se podía considerar que el enfoque de rayos X propuesto produce información novedosa, independiente y complementaria, disponible para integrar y comparar con métodos de datación ya existentes en tejidos textiles antiguos».

MÉTODO CIENTÍFICO

Una vez comprobada que la Difracción de Rayos-X es un método válido de datación, Liberato de Caro se preguntó cuál sería el resultado si se utilizara este mismo sistema para tratar de averiguar la antigüedad de la Sábana Santa. ¿Se obtendría el mismo resultado que el carbono-14? ¿O arrojaría un resultado diferente acorde con el argumento –esgrimido por los sindonólogos– de que el carbono- 14 no resultó fiable debido a la contaminación del sudario? La respuesta no podría resultar más desestabilizadora…

La datación del Sudario de Turín plantea una serie de dificultades que no se presentan en otros tejidos

Como objeto de análisis se empleó un minúsculo hilillo de lino del sudario, de aproximadamente 1 por 0,5 milímetros. Esta pequeña hebra pertenece a la misma muestra que fue extraída en 1988, cuando se realizó la famosa prueba del carbono-14, y está tomada de una esquina, la correspondiente con el área de los pies de la imagen frontal, cerca de la llamada «muestra Raes», que identifica el área donde Gilbert Raes, experto textil, extrajera un corte de la síndone en 1973. El protocolo seguido en este último análisis de la síndone se recoge en un artículo publicado en Heritage en abril de 2022, que lleva por título Datación por rayos X de una muestra de lino de la Sábana Santa de Turín. En el análisis a través de la técnica WAXS, la hebra del sudario se comparó con otro filamento de lino hallado en el Sitio de Masada, la fortaleza que sirvió de refugio a los judíos cuando estos fueron asediados por el ejército romano durante la Primera Guerra Judeo-Romana (66-73 d. C.). Este último tejido habría sido datado entre el 55-74 d.C., una fecha congruente con el yacimiento.

Sin embargo, la datación del Sudario de Turín, que ha sufrido numerosas vicisitudes a lo largo de su historia, plantea una serie de dificultades que no se presentan en otros tejidos. Así, por ejemplo, el hecho de que la reliquia se haya custodiado en lugares con mayor índice de humedad relativa puede haber contribuido a incrementar, aunque sea levemente, su tasa de envejecimiento natural. Obviamente, esta circunstancia es contemplada en la complejísima ecuación que De Caro y su equipo aplican a la hora de datar la muestra.

Capilla de la Sábana Santa (Turín)
Capilla de la Sábana Santa en Turín (Italia)

SENSACIONALES RESULTADOS

Asimismo, el famoso incendio de Chambery –que muchos sindonólogos consideraron arbitrariamente como una circunstancia que podía haber «rejuvenecido» la tela, en su argumentación a posteriori como réplica por el «frustrante» resultado obtenido por el carbono-14– también es un factor que puede sesgar la datación por WAXS. Tal y como advierte el equipo de Cristalografía del CNR: «Se podría argumentar que algunos incendios históricamente documentados pudieron haber perjudicado el Sudario de Turín. Estos eventos accidentales podrían haber influido en el envejecimiento de la celulosa, que constituye sus fibras de lino. Para verificar esta eventualidad, medimos los mapas WAXS de muestras de lino antes y después de la exposición a una temperatura de 200ºC en un horno durante media hora, (…) como ocurre en los incendios accidentales reales. Después de este tratamiento térmico, el mapa WAXS de las muestras no se alteró».

El porqué el incendio no habría afectado al envejecimiento del lino es explicado del siguiente modo: «La razón por la que un contraste térmico a 200ºC no afecta el nivel de envejecimiento natural de la celulosa está relacionada con el hecho de que, durante un incendio, la humedad relativa se vuelve muy baja, lo que reduce la velocidad de reacción de despolimerización del lino en, al menos, un orden de magnitud. El único efecto visible en el lino es su 'amarilleamiento' causado por la oxidación superficial de sus fibras». Así pues, el incendio sufrido en 1532 no habría «envejecido» la síndone, aunque si la temperatura de 200ºC hubiera continuado durante varios minutos más, el lienzo se habría amarilleado hasta el extremo de borrar completamente su icónica imagen.

Es muy probable que el Sudario de Turín sea una reliquia de unos veinte siglos de antigüedad, aunque sólo tengamos documentación histórica europea de los últimos siete siglos

Detalle Sábana Santa
Detalle Sábana Santa

¿UNA RELIQUIA QUE DESAFÍA A LA CIENCIA?

El análisis realizado también tiene en cuenta que la pieza pudiera haber envejecido "artificialmente" durante los siete siglos de su historia documentada (y que se corresponden con la datación de C14): «Nuestro análisis ha demostrado que, desde el siglo XIV hasta la actualidad, el envejecimiento natural de la celulosa del lino del Sudario ha sido muy bajo, debido a las bajas temperaturas ambientales medias europeas, lo que impide que su imagen desaparezca por completo». De Caro y su equipo concluyen que «es muy probable que el Sudario de Turín sea una reliquia de unos veinte siglos de antigüedad, aunque sólo tengamos documentación histórica europea de los últimos siete siglos». No obstante, y dado que esta datación no concuerda con los famosos resultados del C14, el informe es cauteloso al advertir que deberían hacerse nuevas investigaciones por parte de otros laboratorios. Así pues, y hasta que esta nueva (y sorprendente) datación de la Sábana Santa no sea confirmada por otros laboratorios independientes, –y menos vinculados afectivamente a la reliquia–, no nos queda más remedio que aceptar el cúmulo de pruebas presentadas hasta la fecha y que coinciden en identificarla como una factura medieval del siglo XIV…

Sobre el autor

Divulgador de temas históricos y de misterio desde una perspectiva escéptica. Forma parte del equipo del programa radiofónico El Dragón Invisible (Radio Castilla-La Mancha).

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Comentarios (1)

antonnio Hace 10 días
Si pueden decir algo de los pies, porque nunca hablan d ellos por favor, gracias.

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Nº 386, Septiembre de 2022

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