¿Y si la señal Wow! vino de 3I/ATLAS?
Una hipótesis inquietante conecta al objeto interestelar con la señal más famosa de la historia
La señal Wow! captada en 1977 por el radiotelescopio Big Ear de la Universidad de Ohio podría estar relacionada con el visitante interestelar 3I/ATLAS según ha divulgado el astrónomo Avi Loeb a través de su blog.
La señal Wow! ha sido durante décadas uno de los pilares del misterio sobre vida inteligente extraterrestre: una señal extremadamente estrecha, de cerca de 10 kilohertz, centrada en la frecuencia del hidrógeno (1420 MHz), que duró 72 segundos y nunca se ha repetido. Ahora, el astrónomo Avi Loeb sugiere en medium.com que podría estar relacionada con 3I/ATLAS, el objeto interestelar que atraviesa nuestro sistema solar.
Una alineación inesperada
Según constata el director del Proyecto Galileo y exdirector del Departamento de Astronomía de la Universidad de Harvard, el origen de la señal Wow! fue registrado en las coordenadas de ascensión recta (AR)=19h25m=291 grados y Declinación (Dec)=-27 grados. En agosto de 1977, 3I/ATLAS se encontraba en posición cercana —RA ~19h40m (295°), Dec ~–19°— aunque a gran distancia (unos 600 unidades astronómicas). Esa diferencia angular, de aproximadamente 4 grados en ascensión y 8 grados en declinación, no es enorme: Loeb estima que la probabilidad de que dos direcciones aleatorias del cielo coincidan así cae por debajo del 0,6 %. En su opinión, esa coincidencia merece una investigación más profunda.

La perspicaz observación de Loeb ahonda en la idea propuesta por el astrónomo israelí de que 3IATLAS podría ser un objeto artificial, algo que entusiasma a los amantes de los ovnis y que irrita a los científicos más tradicionales.
Para que 3I/ATLAS fuese de realmente el origen de la señal Wow!, su transmisor habría necesitado una potencia de entre 0,5 y 2 gigavatios, comparable a la producción de una central nuclear moderna. Un desafío en sí mismo, si hablamos de señales interestelares con apenas 54–212 Jansky detectados.
Además, la emisión se detectó con un ligero corrimiento hacia el azul, de unos 10 km/s, lo que está en el rango de lo que 3I/ATLAS podría presentar como velocidad radial de acercamiento. Esa coincidencia en el desplazamiento es otro dato que Loeb toma como indicio sugestivo en su hipótesis.

Mucho que perder, mucho que ganar
Loeb reconoce que no se ha reportado hasta ahora ninguna emisión de radio desde 3I/ATLAS ni se han apuntado telescopios para rastrearlo en la línea de hidrógeno. Pero espera que esta hipótesis anime a los observatorios terrestres y espaciales a buscar señales en esa dirección específica.
La teoría propone que en los próximos días —durante su paso cercano a Marte en octubre de 2025— algunas sondas como la Mars Reconnaissance Orbiter, Mars Express o ExoMars podrían apuntar hacia 3I/ATLAS y detectar, si existe, una emisión persistente o pulsos residuales alrededor de 1420 MHz. Loeb sugiere que si se confirma una transmisión —aunque débil—, la explicación natural colapsaría.
Big 3I/ATLAS #News from #NASA@NASA has now updated their official Comet 3I/ATLAS page with the announcement that operational SPACECRAFT WILL indeed be OBSERVING #3IATLAS, saying:
— ✨🚀Marian Rudnyk™©🪐🔭🇺🇦🇺🇸 (@MarianRudnyk) September 29, 2025
"NASA assets that are planning to gather observations of 3I/ATLAS include: Hubble, Webb, TESS,… https://t.co/Ce4dpPMAnX pic.twitter.com/cXfvgWqkdD
La NASA ha confirmado que una nave espacial operativa observará al misterioso visitante interestelar 3I/ATLAS
Naturalmente, la propuesta de Loeb genera muchas reservas entre los científicos más ortodoxos. Aun si la coincidencia angular y de desplazamiento radial puede parecer notable, no prueba causalidad. De ser así, ¿por qué nunca se repitió la señal?








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