Historia oculta

Las constelaciones ocultas en el templo egipcio de Esna

A partir de unas inscripciones que han sido halladas en el templo egipcio de Esna, se han descubierto constelaciones completamente desconocidas hasta la fecha. Los colores originales del templo, para sorpresa de los investigadores, se mantenían intactos desde hacía 2000 años

irene foto autor

Periodista e Historiadora

27 de Enero de 2021 (13:17 CET)

Hallan constelaciones y pinturas desconocidas hasta el momento en el templo egipcio de Esna
Hallan constelaciones y pinturas desconocidas hasta el momento en el templo egipcio de Esna

Tras limpiar cuidadosamente las paredes, techos y columnas del templo egipcio de Esna, a 60 km de Luxor, los investigadores descubrieron que en él se encontraban jeroglíficos y relieves que “parecía que hubieran sido pintados ayer”, en palabras de Christian Leitz, profesor de egiptología en la Universidad de Tübingen (Alemania) y director del proyecto.

Según los expertos, las decoraciones encontradas en el interior tardaron 200 años en realizarse completamente. Este templo supone un auténtico misterio para cualquier investigador, ya que posee un famoso techo astronómico junto a unas inscripciones jeroglíficas de gran valor. Estas suponen el corpus de texto jeroglífico mejor conservado en la actualidad y que habla en su totalidad de las ideas religiosas y ceremoniales de culto de la época.

Entre la decoración del templo, se encuentran inscripciones sobre constelaciones que ya conocemos, como la Osa Mayor (denominada Mesekhtiu) y Orión (Sah). Sin embargo, el hallazgo sin precedentes reside en ciertas constelaciones que se desconoce completamente a cuáles hacen referencia o incluso, que llegan a resultarnos desconocidas. La más significativa es «Apedu n Ra», atribuida al dios egipcio del sol. La falta de imágenes que muestren a qué constelaciones se refiere dificulta su identificación.

Con el tiempo el templo de Esna, un importante santuario para la cultura egipcia, acabó convirtiéndose en un almacén de algodón a principios del siglo XIX. Sin embargo, tras su abandono, quedó cubierto de polvo dejando el vestíbulo en perfecto estado de conservación. El edificio mide casi 16 metros de alto y aproximadamente 20 de ancho. Está sustentado por 24 columnas junto a otras 18 que actúan de manera más decorativa.

El templo ya había llamado la atención de distintos egiptólogos y expertos durante la época napoleónica, sobre todo porque lo consideraban el ejemplo perfecto de arquitectura egipcia. Su riqueza fundamental reside en las inscripciones, pero durante este periodo no se habían limpiado las capas de hollín y excrementos de aves que impedían observar los colores en su máximo esplendor.

Este proyecto comenzó en 2018 con una función conservativa y ha sido recientemente cuando se han encontrado dichas inscripciones. Leitz estuvo explicando que "cuando los templos eran decorados por los antiguos egipcios, estos dibujaban imágenes con tinta negra primero. Luego un artesano creaba los relieves y, finalmente, el pintor podía colorear las imágenes en su totalidad". Lo más curioso de este hallazgo es que, varias inscripciones del techo no siguieron este proceso pese a encontrarse en un perfecto estado de conservación. Simplemente fueron dibujadas con tinta negra y se han conservado como si hubiesen sido resguardadas bajo un halo de protección.

Relacionados
Lo más leído

Comentarios

No hay comentarios ¿Te animas?

Nos interesa tu opinión

Revista

Nº 370, Mayo de 2021

Nº 370, Mayo de 2021