Trump anuncia la divulgación con la tripulación del Artemis II
El Despacho Oval reunió, en el mismo encuadre, al hombre que promete desvelar lo que vuelan por los cielos y a la tripulación que regresó de la Luna
Fue una periodista quien tiró del hilo. La pregunta era rutinaria, casi de protocolo: «¿Tiene alguna actualización sobre los archivos de los ovnis?». La respuesta de Donald Trump no lo fue tanto.
«Creo que vamos a publicar tanto como podamos en el futuro cercano», dijo el presidente desde el Despacho Oval. «Entrevisté a personas, principalmente durante mi primer mandato, pero también a algunos pilotos, gente muy sólida, y dijeron que vieron cosas en las que no creerías. Así que vas a estar leyendo sobre eso.»
Detrás de él, en pie y en silencio, cuatro astronautas de la NASA observaban la escena. No cualesquiera: la tripulación completa de la misión Artemis II, los primeros seres humanos que se aproximaron a la Luna en más de medio siglo. Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch (especialista de misión) y Jeremy Hansen, representante de la Agencia Espacial Canadiense. El hombre que promete desvelar lo que hay en los cielos, rodeado por quienes casi tres semanas atrás orbitaron la Luna. Si alguien lo planeó, tiene sentido del teatro. Si fue espontáneo, la casualidad es sorprendentemente elocuente.
Según varios observadores que siguieron el acto en directo, cuando Trump mencionó que había hablado con pilotos que describieron fenómenos increíbles, los cuatro astronautas intercambiaron una mirada breve, casi imperceptible. Nada verificable, nada concluyente, pero suficiente para que las redes sociales llevaran horas desmontando fotograma a fotograma ese instante.
The Artemis II astronauts appeared to share a subtle, telling look after Trump remarked that he spoken to pilots who said “they saw things you wouldn’t believe.”
— Tom Thompson🛸 (CORTEX ZERO) (@Cortex_Zero) April 30, 2026
You do not need to be an expert in body language to realize how extraordinary this clip is. #ufox #ufotwitter pic.twitter.com/ji52oi5Q5g
El hilo que lleva meses tensándose
La declaración de ayer no llega en el vacío. Desde principios de año, la administración Trump ha ido depositando piezas sobre el tablero —sin terminar nunca de completar el puzzle.
En enero, trascendió que un cineasta británico vinculado al mundo de la ufología aseguraba haber sido contactado por alguien de la administración que le reveló que el presidente ya tenía redactado un discurso histórico sobre OVNIs, pensado para pronunciarse en Roswell el 8 de julio, en el 79.º aniversario del célebre incidente de 1947. El relato sonaba demasiado redondo para ser del todo creíble, y así lo señalamos en su momento desde esta redacción, pero la fecha sigue ahí, en el calendario, sin desmentido oficial.
En marzo, la Casa Blanca registró discretamente el dominio Aliens.gov. La portavoz Anna Kelly respondió a los medios con un escueto «¡Estén atentos!» acompañado de un emoji con carita extraterrestre. El gobierno nunca ha explicado para qué usará ese dominio.

En abril, el escenario se complicó. La representante Anna Paulina Luna, presidenta del Grupo de Trabajo sobre Desclasificación de Secretos Federales, exigió formalmente 46 vídeos específicos de encuentros con UAP, identificados uno por uno con fecha, localización y denominación técnica. El plazo: el 14 de abril. El Pentágono no entregó nada. La explicación oficial fue que «nadie había hecho llegar la carta a las autoridades correspondientes». Nadie en el Congreso lo creyó.
Luna ha amenazado con recurrir a la autoridad de citación judicial junto al presidente del Comité de Supervisión, James Comer. La congresista, por su parte, ha ido un paso más allá en sus declaraciones públicas: «No los llamaría alienígenas; uso el término seres interdimensionales. No sé qué son estas cosas que están usando. He visto evidencia en un SCIF que me lleva a creer que hay cosas que no podemos explicar. He observado cosas de origen y creación no humana. Esa es mi opinión.»
*New* Rep. Anna Paulina Luna on UFO’s: “ I wouldn’t call them aliens, you will find out soon”
— Interstellar (@InterstellarUAP) April 29, 2026
“I don’t call them aliens -I use the term into dimensional beings. I don’t know what these things are that they’re using.”
“I have seen evidence in a SCIF that leads me to believe… pic.twitter.com/BTti50tyKs
La imagen que quedará
Con todo, hay algo en la escena del miércoles 29 de abril que se resiste al análisis frío. Trump, en el Despacho Oval, prometiendo revelar lo que vuela sobre nuestras cabezas. Cuatro astronautas a su espalda, preparados para ir más allá de donde jamás ha llegado ningún ser humano vivo en décadas. La Luna, los archivos clasificados, los pilotos que vieron cosas inimaginables, un dominio web llamado Aliens.gov esperando ser activado.
¿Simbolismo deliberado o coincidencia fotogénica? En Washington, pocas cosas en el Despacho Oval son accidentales. Y si lo son, tampoco importa demasiado: en el relato del disclosure, la intención y la percepción llevan tiempo confundiéndose.
Lo que sí es seguro es que algo se mueve. No con la velocidad que muchos reclaman, ni en la dirección que algunos esperaban. Pero se mueve. Y la próxima parada, quizás, sea Aliens.gov. O Roswell. O los 46 vídeos que el Pentágono todavía no ha entregado.
Lo que Trump prometió ayer desde ese despacho es que habrá lectura. Cuándo y de qué, eso sigue siendo, por ahora, una de las preguntas más antiguas de la era moderna.








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