Ciencia
03/06/2025 (12:04 CET) Actualizado: 03/06/2025 (12:04 CET)

Tiangong: Laboratorio orbital de una futura pandemia

¿Y si el enemigo viniera en forma de bacteria? El hallazgo en la estación espacial que pone a prueba nuestros protocolos planetarios

Josep Guijarro

Periodista y escritor

03/06/2025 (12:04 CET) Actualizado: 03/06/2025 (12:04 CET)
Detectan superbacterias en la estación espacial china Tiangong
Detectan superbacterias en la estación espacial china Tiangong

Una nueva cepa bacteriana hallada en la estación espacial china Tiangong ha encendido las alarmas entre los microbiólogos. No se trata, al menos por ahora, de un organismo alienígena. Pero su capacidad de adaptación extrema, su resistencia a múltiples antibióticos y su aparente facilidad para prosperar en entornos hostiles nos obliga a formular una pregunta que parecía reservada a la ciencia ficción: ¿y si un patógeno extraterrestre encontrara en nosotros al huésped perfecto?

El descubrimiento, publicado recientemente en la revista International Journal of Systematic and Evolutionary Microbiology, describe una cepa de Enterobacter bugandensis aislada en la plataforma orbital china. Esta superbacteria, bautizada como Enterobacter bugandensis WCHEBZ-10, no solo ha sobrevivido a las duras condiciones del espacio, sino que ha demostrado una alarmante resistencia a 15 de los 17 antibióticos probados. Según los científicos, presenta una alta probabilidad de provocar infecciones en humanos.

¿Sembramos por accidente colonias microbianas en el espacio que podrían convertirse en algo más peligroso al regresar a la Tierra?

Este hallazgo no es aislado. Ya en 2018, la NASA había identificado variantes similares de Enterobacter en la Estación Espacial Internacional (ISS), también con perfiles resistentes. Sin embargo, el aislamiento de esta nueva cepa en la estación Tiangong plantea una cuestión inquietante: ¿estamos sembrando accidentalmente colonias microbianas en el espacio que podrían volver convertidas en algo más peligroso?

¿Y si lo que trajéramos de vuelta fuera el fin?

La idea de una bacteria “extraterrestre” capaz de diezmar a la humanidad parece, a simple vista, más propia de Prometheus o The Andromeda Strain que de un laboratorio de microbiología. Pero la ciencia ha aprendido a no subestimar la evolución. En ambientes como el microgravedad o la radiación cósmica, las mutaciones genéticas pueden acelerarse, generando organismos con características impredecibles. En el caso de E. bugandensis, lo alarmante no es solo su resistencia, sino su habilidad para transferir genes a otras bacterias, lo que podría convertirla en una especie de “vector evolutivo” dentro y fuera del planeta.

Los expertos en bioseguridad planetaria llevan décadas trabajando bajo un principio básico: no contaminar y no ser contaminados. La NASA y otras agencias espaciales operan bajo protocolos COSPAR (Comité de Investigaciones Espaciales), que imponen medidas estrictas de esterilización para sondas que aterrizan en otros mundos y para cualquier material que regrese a la Tierra. Pero ¿son suficientes?

Estacion espacial china Tiangong
Estacion espacial china Tiangong

¿Estamos preparados para una pandemia de origen cósmico?

La historia reciente nos ha demostrado que basta un patógeno nuevo para colapsar sistemas sanitarios enteros. Todos tenemos en la mente la pandemia de COVID 19. Ahora imaginemos un microorganismo que no solo sea nuevo, sino completamente ajeno a nuestra biología. Un ser que no entienda de defensas inmunitarias, antibióticos ni vacunas. ¿Cuánto tardaría en abrirse paso entre nosotros?

Algunos científicos creen que la posibilidad de vida microbiana en Marte o en las lunas heladas de Júpiter y Saturno es real. La misión europea JUICE, por ejemplo, busca indicios de vida en Europa, mientras que misiones como Perseverance o la futura Sample Return Mars buscarán traer muestras a la Tierra. Cada una de estas operaciones conlleva un riesgo: la posibilidad de liberar una forma de vida que jamás haya tenido contacto con la biosfera terrestre.

Las instalaciones como el BSL-4 (nivel de bioseguridad más alto) están preparadas para manipular patógenos letales, pero incluso esas barreras dependen de una cadena humana: ingenieros, protocolos, puertas herméticas que deben funcionar siempre. Y el error humano —como sabemos— no es ciencia ficción.

Los metanógenos son bacterias extremófilas
Los metanógenos son bacterias extremófilas

El futuro ya está contaminado

La Tiangong sigue orbitando la Tierra con su nueva habitante microbiana a bordo. Por ahora, la Enterobacter bugandensis WCHEBZ-10 no ha provocado ningún brote ni parece haber mutado en algo peor. Pero su mera existencia, fuera del ecosistema terrestre, plantea dilemas filosóficos y estratégicos: ¿qué responsabilidad tenemos como especie al llevar nuestros microbios al espacio? ¿Y qué derechos tenemos para traer de vuelta organismos que podrían no pertenecer a este mundo?

En un tiempo donde se baraja la terraformación de Marte, la colonización lunar y las cápsulas de regreso con muestras extraterrestres, quizá ha llegado el momento de preguntarnos si la mayor amenaza no viene en forma de meteorito, sino como un pequeño y casi invisible invasor: una bacteria que no entiende de fronteras, ni de géneros, ni de planeta.

¿Estaremos a la altura cuando llegue? 

Sobre el autor
Josep Guijarro

Josep Guijarro es reportero de prensa, radio y televisión, además de autor de varios libros entre los que cabe destacar El secreto de los aliens (edición ampliada y actualizada en 2024 de Aliens Ancestrales) o Casualidad, que continúa la saga de su bestseller Coincidencias Imposibles. Es documentalista de la serie Extraterrestres (DMAX) y forma parte de los programas El Colegio Invisible y La Rosa de los Vientos, ambos en Onda Cero.

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